Estamos creando otro periodismo: será mucho mejor

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agosto 8, 2010

¿Quién es un periodista?

Esta nota fue publicada hoy en Perfil.

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-¿Quién es un periodista?

-Alguien que  no tiene nada que decir y lo esconde escribiendo oscuro.

No, no. Es un chiste recogido en un chat entre colegas del Foro de Periodismo Argentino. Pensar una respuesta no es humorístico ni ocioso. Los nuevos medios, algunos de sus contenidos y quienes los elaboran les van dando al periodismo nuevas dimensiones que la legislación no contempla. Pronto eso será un obstáculo para la construcción de un periodismo más rico y eficaz.

Para la mayoría de periodistas y estudiantes de periodismo, los llamados profesionales son los únicos periodistas. Ese es el punto de vista dominante entre muchos colegas con quienes reflexionamos sobre esto. Entre los estudiantes, el deseo que más he escuchado es trabajar en un diario tradicional en su edición de papel porque es la que tiene más prestigio.

Mientras tanto, personas que no tienen nada que los habilite formalmente (título, experiencia) empiezan a participar en la producción de información que tiene relevancia social. Producen videos, textos y fotos de acontecimientos a la par de los medios tradicionales y sobre temas que los profesionales no quieren o no pueden cubrir: tsunamis, atentados, etc. Cromañón: si el uso de celulares con cámaras hubiera estado tan difundido como hoy, seguro tendríamos videos y fotos tomadas bien adentro de ese infierno. Quizás conoceríamos la cara de quien tiró la bengala.

¿Eso es periodismo? No necesariamente es periodista quien produce imágenes, audio o texto, claro. Pero la acción en sí es periodística si trasciende lo individual y se convierte en información para una comunidad. Eso opino.

El periodismo tradicional ha perdido el monopolio de la mediación. Las nuevas tecnologías permiten que las personas se conecten como nunca antes. Así, producen contenidos originales (o re-elaboran contenidos ajenos) que pueden insertarse en el campo amplio del periodismo.

La aparición de estos nuevos productores -antes relegados a recibir pasivamente lo difundido por los medios masivos- es definitiva y para mí es bueno que así sea. Hay y habrá periodismo hecho sólo por amateurs; también periodismo de amateurs en colaboración con profesionales, y también periodismo producido sólo por profesionales. Ninguno podrá prescindir del usuario activo. Su participación es hoy imprescindible para enriquecer nuestro oficio: para avanzar en el conocimiento de nuestros semejantes y de nuestra sociedad, para defendernos del poder y ejercer nuevas formas de poder político. Y también para que la sociedad se defienda mejor de los errores, mentiras y arbitrariedades que cometemos nosotros, los periodistas, y que cometen los medios.

Es cierto que la calidad de las nuevas producciones periodísticas es mala muchas veces: versiones que impregnan internet y al poco tiempo resultan ser falsedades o exageraciones. ¿Cuántas veces el periodismo profesional ha cometido errores graves? El País, de Madrid, adjudicó el atentado de Atocha a ETA en vez de a Al Qaeda, y seis años después sigue justificando su error. Además de errores, el periodismo amateur ha producido actos que revelan oscuridades y producen cambios fuertes: por ejemplo, las fotos de soldados de EE.UU. torturando a musulmanes en Irak.

Yo creo que no tiene sentido demorarse en una discusión sobre el grado de periodismo que contiene una acción como esa. Es un material distribuído por los medios para denunciar hechos graves, realizado por personas que disponían de la tecnología necesaria y de la voluntad de informar a su comunidad. Esta descripción se parece mucho al periodismo, no importa si participan sólo amateurs.

No estoy hablando de un periodismo ideal, todos somos humanos -tampoco estoy denigrando al periodismo profesional: es crucial para la democracia-.  Me refiero a la aparición de una herramienta social que está en construcción.

Ahora la gente tiene la tecnología y más poder. Muchos colegas dicen ¿entonces todos somos periodistas? No. Sólo los que produzcan materiales de relevancia social. Los usuarios activos son -en los blogs, en Twitter, etc.- una parte pequeña pero valiosa. No serán los profesionales solos los que construyan el nuevo periodismo. Pero así como ellos necesitan de los amateurs, estos necesitarán personas que se dediquen al oficio a tiempo completo. ¿Se llamarán profesionales? No sé y me parece una pregunta ociosa.

Esos usuarios activos no son un fenómeno pasajero. Son una revolución para el periodismo. Sin embargo están a la intemperie. No son contemplados por la ley, no tienen protección. Los llamados profesionales estamos mejor: algunos jueces reconocen nuestro secreto profesional, aunque no hay una ley que establezca ese derecho a nivel nacional. Pero sólo han considerado periodistas a aquellos cuya actividad principal es el periodismo. ¿Y si no la es? El Estatuto del periodista profesional no va más lejos: sólo define como tales a quienes realicen “tareas que les son propias“ y reciban una “retribución pecuniaria“. ¿Y si no la reciben?

Por todo esto digo que los no profesionales están a la intemperie, mucho más expuestos que los tradicionales a ser forzados a revelar sus fuentes o a padecer otros castigos.

La legislación vigente favorece el status quo (en general es así). Por eso, espero contribuir con estas líneas a una discusión en la que participen todos los que sienten que el tema los involucra: legisladores,  periodistas profesionales y no profesionales, educadores, juristas, expertos en comunicación, etc. etc. etc. El periodismo lo necesita porque está en transición.

Categorías: periodismo · periodismo ciudadano · Redes sociales

11 Comentarios

11 respuestas hasta ahora

  • 1 Tweets that mention ¿Quién es un periodista? -- Topsy.com // ago 8, 2010 a las 10:36

    [...] This post was mentioned on Twitter by Periodistas, Santi Palacios. Santi Palacios said: RT @periodistas: ¿Quién es un periodista?: Para la mayoría de periodistas y estudiantes de periodismo, los llamados profesionales s… http://bit.ly/9ODWg0 [...]

  • 2 Omar // ago 8, 2010 a las 11:27

    Roberto, vos decís:

    “Los llamados profesionales estamos mejor: algunos jueces reconocen nuestro secreto profesional, aunque no hay una ley que establezca ese derecho a nivel nacional”

    Y yo, muy respetuosamente, te aporto que – al estar incluido en el penúltimo párrafo del artículo 43 de la constitución Nacional- NO debería haber ley que lo reglamente.

    (…)”No podrá afectarse el secreto de las fuentes de información periodística.”

    Está dentro del capítulo de Nuevos Derechos y Garantías. Y creo que con ese modesto parrafito perdido, nos alcanza para trabajar sin que poderoso alguno pueda intentar lo de siempre.

    De todos modos, para los interesados en el tema (Off Topic, llamémosle), quisiera aportar el artículo 31 de la Constitución Provincial de La Rioja, sancionado en 1986, siendo, creo, el más avanzado aún, al cabo de 24 años.

    “Libertad de Prensa

    ARTICULO 31° – Todo habitante de la provincia es libre de escribir, imprimir o
    difundir por cualquier medio sus ideas.
    Todos los habitantes gozan del derecho del libre acceso a las fuentes públicas de
    información.

    No podrá dictarse Ley ni disposición alguna que coarte, restrinja o limite la
    libertad de prensa; que trabe, impida o suspenda por motivo alguno el
    funcionamiento de imprentas, talleres tipográficos, difusoras radiales o televisas y demás medios idóneos para la emisión y propagación del pensamiento; que
    decomise sus maquinarias o enseres o clausure sus locales ni expropie sus
    bienes.

    Tampoco sus labores podrán ser suspendidas, trabadas ni interrumpidas por
    actos o hechos del poder público que impidan o dificulten, directa o
    indirectamente, la libre expresión y circulación del pensamiento o la
    información.

    Sólo se considerarán abuso a la libertad de expresión los hechos constitutivos de
    delitos comunes. La calificación y juzgamiento de estos hechos corresponde a lajusticia ordinaria, la que deberá tratar con preferencia los juicios que versen
    sobre la transgresión de este artículo.”

    ¿Qué tal?

    Acá el La Rioja sí que se puede trabajar tranquilo. A modo de ejemplo, convertir en inallanable e inembargable los equipos y sedes físicas de los medios, no hay manera de que impidan nuestro trabajo.

    Gracias por el espacio.

    Omar

  • 3 Álvaro // ago 10, 2010 a las 9:43

    Qué buen debate abres con esta entrada,

  • 4 Roberto Guareschi // ago 10, 2010 a las 9:57

    Hola Omar, gracias por tu comentario. El problema del artículo 43 de la Constitución Nacional es que el secreto de las fuentes de información periodística está protegido en el marco del habeas data.
    Dice:

    Toda persona podrá interponer esta acción para tomar conocimiento de los datos a ella referidos y de su finalidad, que consten en registros o bancos de datos públicos, o los privados destinados a proveer informes, y en caso de falsedad o discriminación, para exigir la supresión, rectificación, confidencialidad o actualización de aquellos. No podrá afectarse el secreto de las fuentes de información periodística.

    No se refiere explícitamente y de manera inequívoca a ese derecho del periodismo en toda su dimensión, como sí lo hacen algunas constuciones provinciales. Por eso algunos jueces eligen no respetarlo. Otros sí.

  • 5 Roberto Guareschi // ago 10, 2010 a las 9:58

    Omar, no sé cuáles son los párrafos salteados.

  • 6 Roberto Guareschi // ago 10, 2010 a las 15:01

    Más sobre el secreto profesional:
    El reparo que el artículo 43 establece sobre el secreto profesional fue introducido por los constituyentes a sugerencia de las empresas periodísticas porque temían que el habeas data los obligara a violar el secreto profesional. Por ejemplo: una persona podría recurrir a un medio y pedir todos los datos sobre él que estén en el archivo. Por ese camino podría luego pedir que se le revelaran las fuentes de esa información.
    Algunos abogados asimilan la libertad de expresión a la libertad de prensa y sostienen que la Constitución la defiende inequívocamente.
    El problema, otra vez, es que esos enfoques no son taxativos, están sujetos a interpretación.
    Lamentablemente no pude incluir todo esto en la columna porque no tenía espacio.

  • 7 Omar // ago 11, 2010 a las 0:34

    Los párrafos salteados se referían al texto entrecortado del primer post. No importa, era una tontería.

    Volviendo al tema: Creo que aquél caso del dueño de La Arena de La Pampa, los vagones, los caballos y el colimba, que le costaron la cárcel a sus 93 años (estoy de memo) nos dejó a todos pensando en el tema y sin encontrarle la vuelta.

    Por eso me tomé la libertad de postear el 31° de la Constitución riojana del 86, porque es tan completo en su redacción que -si lo estiramos un poquito- alcanzaría para cubrir a los nuevos medios como éste, justamente, que estamos usando.

    ¿Cuál es el punto?

    Que en el 94, cuando se debatía la Constitución Nacional, no se discutió suficientemente el asunto, más apurados, algunos, por sacar reelecciones y Jefes de Gabinete.

    En mi modesto modo de ver el asunto, creo que debería pelearse provincia por provincia el derecho que reclamamos, ya que, pretender que ¡¡éste tema, justamente!! caiga en manos del gobierno o los que ni logran ser opositores, sería un suicidio.

    En las legislaturas provinciales, creo, podemos dar mejores debates y lograr sanciones, por vía de meras enmiendas y no de reformas.

    ¡¡Andá a lograr que se abra nuevamente Derechos y Garantías en la Constitución Nacional! JA!

    Antes, volarán las ranas.

    No quise desviar el tema, al cual volveré, mañana. Un cordial saludo y gracias, nuevamente, por el espacio.

    Dicho sea de paso: gran asunto abriste, para el debate.

  • 8 alejandra herren // ago 11, 2010 a las 11:59

    Roberto:

    estoy en parte de acuerdo con lo que planteás. Sin embargo, me parece que hay una cuestión más de fondo, vinculada con la representatividad.

    Hasta hace unos cuantos años, el público usuario de medios de prensa tradicionales y profesionales consideraba a esos medios, a esos periodistas, como voceros ante las injusticias, para explicarlo brevemente.

    Intuyo que ha habido una ruptura paulatina de esa identificación, y que hoy, herramientas tecnológicas en mano, prefiere dar cuenta de aquello de lo que es testigo “por mano propia”, ya no confía plenamente en la veracidad de esos medios.

    Y creo que los periodistas profesionales deberíamos también analizar qué ha pasado. Por qué hemos perdido la confianza de la gente.

    Fijate que en general los casos de cobertura de noticias por parte de gente de a pie se da en casos de los que difícilmente se hubiese dado cuenta cabal en los medios. Dije “en general”.

    Estoy de acuerdo en que esta profesión que amo pasa por la mayor transición de su historia, pero no solo por la aparición del periodismo ciudadano. Hace falta un fuerte, honesto y autocrítico debate. A bajarse del ego y mirar los propios actos.

    Te mando un abrazo.

  • 9 Roberto Guareschi // ago 11, 2010 a las 12:28

    Hola Alejandra, gracias por tu comentario. Coincido con vos. Agrego, en la misma línea: la gente ha perdido mucha de la confianza que tenía en los medios y los periodistas porque ya está cansada de manipulaciones y tambien de tanta lisa y llana mala calidad. También porque muchos lectores tienen más “conocimiento periodístico“; hoy pueden detectar, por ejemplo, el abuso que significa que un título atractivo no se corresponda con el texto que le da origen. Y a todo eso se le agrega que la gente elige su propia “dieta informativa“ (gracias a internet y a la gratuidad) y sabe o intuye que los grandes medios están perdiendo aquella “representatividad“ y el monopolio de la mediación.

  • 10 carolina // ago 13, 2010 a las 4:07

    Un periodista hoy no es quien necesariamente escribe en un diario (el arquetipo de ejercicio más prestigiado hasta fin del siglo XX y más desprestigiado con el naufragio de los principales diarios locales) sino quien tiene una alta y fina capacidad de edición del alud informativo, y ductilidad tecnológica. creo que la (buena) edición es el paradigma informativo de esta época, e el periodismo y en muchas otras disciplinas. Edit o Exit

  • 11 Roberto Guareschi // ago 13, 2010 a las 11:12

    Me encantó “Edit or exit“: aplicable a muchos colegas. Y estoy de acuerdo en que la buena edición es el paradigma informativo de esta época. Me gustaría agregar que esa no es, ni creo que será, la única tarea del periodista.
    Buscar, descubrir y escribir seguirán formando parte del oficio, no?

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