¿Se murió la primicia?
La primicia noticiosa está muerta. He leído esta hipótesis en medios de otros países y ahora veo que crece entre nosotros, sobre todo en medios académicos. La idea es que una primicia se difunde con tanta rapidez en internet que enseguida pierde valor para quien la emite.
Creo que la primicia aún tiene valor. Un ejemplo: un inversor se entera de que su banco está por declararse en quiebra, va corriendo y retira y salva millones de pesos. Seguro que esta persona le dará enorme valor al medio que le ha dado esa primicia.
Se trata de la primicia clásica, aquella que los estadounidenses llaman scoop, una noticia que está al alcance de todos (o lo estará en breve) pero es adelantada por uno solo de los medios.
Hay otro tipo de primicia que se suele llamar exclusiva. Se trata de una noticia que sólo teóricamente estaría al alcance de todos. En este caso un medio la ha sabido obtener a través de un trabajo de investigación o, por ejemplo, mediante el acuerdo con una o más fuentes que deciden excluir a otros medios. Desde luego, este tipo de primicia suele necesitar un trabajo de alta calidad.
La primicia clásica no tiene el mismo tipo de valor que tenía antes cuando los medios masivos tradicionales estaban en su apogeo, sin competencia. Eran pocos, controlaban el espacio periodístico y la mediación; en esa escasez, la primicia los distinguía y contribuía a su rentabilidad.
Pero primicia exclusiva y la clásica siguen teniendo valor para la gente. Internet no es un mare magnum donde las noticias circulan indiferenciadas. Tiene sistemas de filtro que nos ayudan a encontrar, si bien de manera aún precaria, la información que necesitamos. No sólo están los buscadores. También nos sirven como “buscadores“ -y además cumplen la crucial función de otorgar credibilidad a la noticia- nuestros amigos en las redes sociales y los medios periodísticos de cualquier tipo a los que les reconocemos calidad y honestidad y por eso les tenemos confianza. La primicia es uno de los factores que aceita a todo ese sistema de credibilidad.
Para cerrar, otro ejemplo de primicia. La muerte de Kadafi fue difundida en Twitter por un rebelde libio junto con una foto que le daba credibilidad. Un buen ejemplo para mostrarnos que la primicia ya no es más patrimonio exclusivo de los medios periodísticos y un buen motivo para creer que está vivita y coleando.
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1 respuesta hasta ahora
1 La primicia en el periodismo actual « ciberperiodismo // Dic 14, 2011 a las 14:12
[...] la objetividad, el periodismo ciudadano o los movimientos sociales. En una de sus publicaciones ¿Se murió la primicia? habla sobre el valor de la primicia y la exclusiva en el periodismo actual y como han cambiado [...]
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