Avanzan los cobradores
Esta es una versión algo ampliada y corregida de la columna publicada hoy en el Diario Perfil
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Los diarios tienen 17 años en internet y todavía no han logrado elaborar modelos de negocios viables. Pero ahora el proceso contra la gratuidad está ganando impulso. Vamos a analizar algunos datos recientes.
Primero, la tableta. La analizamos aquí el 6 de febrero. Apple lanzó su iPad el 3 de abril y cinco días después había vendido 450 mil unidades. Y también 3 millones y medio de aplicaciones (pequeños programas: desde juegos hasta utilitarios) y 600 mil libros. Vendió más iPads en la primera semana que iPods en igual momento.
Esos números muestran la opinión de la gente y posiblemente confirmen que Steve Jobs está avanzando hacia su principal objetivo: que la iPad se constituya en un soporte para la venta de contenidos (periodísticos, de entretenimiento, etc.) del mismo modo que logró con el iPod revitalizar (en su beneficio) la venta de música. Como en aquel modelo, apuesta a que la gente quiera pagar para leer su diario o su revista porque recibirá un producto muchísimo más bello que el habitual on line, tan bello como el de papel. Como dice Javier Vera Ocampo, diseñador, “el iPad trae consigo cierta sobrevida de la experiencia gráfica y táctil del papel“ aunque no del papel en sí. Y será tan fácil pagar por esa publicación online como comprar una aplicación con el iPhone. Jobs también apuesta, con igual determinación, a ser un gran vehículo para la publicidad. En síntesis: busca crear un modelo de negocios. La escala con que todo esto se logre aún está por verse, claro.
En segundo lugar, el New York Times (NYT). El diario está revisando su estrategia de cobro por contenidos, aún no implementada. Primero pensó en cobrar por cantidad de artículos. Ahora, a partir del iPad, también están planificando un esquema de pago por todos los contenidos. Seguramente esta será la estrategia que intentarán seguir muchos diarios y revistas.
En tercer lugar, la ley. La Federal Trade Comission (FTC) es un organismo gubernamental de EE.UU. que cuida que no se formen monopolios. Desde fines del año pasado está estudiando cambios a la ley antitrust, preocupada por el futuro del periodismo. Su presidente, Jon Leibowitz, se mostró proclive a permitir una mayor concentración de medios. La idea implícita es que en un multimedios los negocios más eficientes pueden subvencionar a los que declinan. Un ejemplo, con sus enormes ganancias en TV y cable, a Murdoch no le importa que declinen las ganancias del Wall Street Journal: hoy se da el lujo de bajar los precios de la publicidad para competir con su rival, tanto en Nueva York como a nivel nacional, el NYT. (Ese puede ser el destino de algunos diarios tradicionales: ser subvencionados como herramientas de influencia política o económica del grupo a que pertenecen).
Pero hay algo más, la FTC está discutiendo “una gran variedad de colaboraciones entre medios periodísticos para bajar sus costos y apoyar un mejor periodismo“. “Colaboraciones“ es una palabra que hubiera sonado sacrílega años atrás y sobre todo pronunciada por la FTC: demasiado parecida a acuerdo entre competidores para fijar precios: o sea cartel, o sea lo que la FTC debe evitar. (Sugiero seguir esas discusiones) Seguro, la FTC no puede cambiar la ley; sólo aconseja a los legisladores. Pero sus clarísimos objetivos señalan una tendencia: facilitar la concentración y tal vez hacer legales los acuerdos entre medios para cobrar sus contenidos y evitar que otros medios similares aprovechen el espacio vacante; quizás esas negociaciones ya están ocurriendo en secreto.
Por último, los dueños de los “caños“, los proveedores de acceso a internet. Hasta ahora su negocio ha sido cobrarle a los usuarios. César Alierta, presidente de Telefónica anunció, muy enfático que va a cobrarles peaje a los buscadores.Darío Gallo, editor general de perfil.com, dice: “Creo que hay una discusión anterior y que su omisión envalentona a los Aliertas. ¿Telefónica o Speedy nos pagará alguna vez aunque sea 1 peso por cada visitante que ingrese a nuestros portales a través sus accesos de Internet? Antes de que Alierta le cobre a Google, debería saldar la deuda con los generadores de contenidos. ¿Cuántas abonados menos tendría Telefónica si la prensa no hubiera puesto su contenido gratis en la red? ¿Cuántos pagarían 100 pesos de acceso a Telefónica si Google retirara sus servicios y los medios tradicionales dejaran de aportar contenidos? Aún no conozco personas influyentes que desayunen leyendos blogs o el muro de Facebook“.
Como se ve, la ofensiva por el cobro tiene varios frentes y no será un paseo.
Algunos medios periodísticos, ayudados por la tecnología y azuzados por su declive, posiblemente consoliden modelos de pago. Eso solo no asegura que recuperarán sus enormes tasas de ganancia. Ni que subsistirán si no cambian la cultura que tanto éxito les dió en el pasado. Ni que el cobro será la estrategia dominante en el periodismo en internet.
Habrá muchos periodismos. Pero para cualquiera de ellos vale lo que dice el editor general del diario británico The Guardian, Alan Rusbridger: “si un diario se pone trás de una muralla universal de pago está dándole la espalda a un mundo de contenidos compartidos (…) Editorialmente es quizás la definición más importante sobre cómo se ven los diarios en relación con el nuevo mundo“.
Y eso tiene consecuencias.
Categorías: pago vs gratis · periodismo · Publicidad · Tablet




3 respuestas hasta ahora
1 marcos mayer // abr 25, 2010 a las 12:35
Tema interesante: por un lado, la exigencia de pago pondria en riesgo uno de los aspectos valiosos de la web, que es la democratización y variedad de la información. Por otro, hay medios que no sobrevivirían en el largo plazo sin ingresos de ese modo. Un poco el despelote de siempre, la dinámica del capitalismo y la democratización creciente de la sociedad.
2 Roberto Guareschi // abr 25, 2010 a las 18:25
Internet y la gratuidad, creo, hacen más por la democratización y la variedad de la información que la exigencia de pago. En más de un siglo los grandes medios masivos no han brindado eso, y menos aún en nuestros pobres países. ¿Leíste el libro “Gratis“ de Chris Anderson? Explica muy bien el sentido de la gratuidad. De todos modos yo creo que muy pocos los grandes diarios van a sobrevivir.
3 marcos mayer // abr 26, 2010 a las 20:07
No pienso tanto en los grandes medios -cuya gratuidad es relativa, dado que te obligan a consumir publicidad- sino en ciertas publicaciones (ahora se me ocurre “The Nation” o, en zonas más específicas “Down Beat”)cuya existencia, creo, se vería amenazada por la gratuidad. La gratuidad es en cierto sentido una desventaja, y no todos están preparados de la misma manera para afrontarla.
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