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	<title>Blog de Roberto Guareschi &#187; General</title>
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		<title>Nada más  viejo que el diario de hoy</title>
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		<pubDate>Sun, 04 Sep 2011 17:17:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Escribí este texto sobre la muerte de Candela y los medios. Hoy fue publicada por el diario Perfil.
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La muerte de Candela mostró desnudos a los diarios de papel del día siguiente. Y la imagen no era linda. La mañana del jueves pensé: Nada más viejo que el diario de hoy. Había visto varios noticieros de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Escribí este texto sobre la muerte de Candela y los medios. Hoy fue publicada por el diario Perfil.</p>
<p>&#8212;</p>
<p>La muerte de Candela mostró desnudos a los diarios de papel del día siguiente. Y la imagen no era linda. La mañana del jueves pensé: Nada más viejo que el diario de hoy. Había visto varios noticieros de televisión la noche anterior y conocía lo que creía más importante. Dos hechos: el hallazgo del cuerpito y una llamada reclamando una plata a los padres de Candela. Dos hipótesis: un ajuste de cuentas por un <em>vuelto </em>apropiado por el padre, pirata del asfalto; y algo similar vinculado con otro pariente, supuesto traficante de drogas. Nada nuevo para mí.</p>
<p><span id="more-492"></span>No sólo había visto los noticieros; también había visto en Facebook fotos de Candela con amigos y familiares. Tan típicas y públicas, la muerte les había dado un aura trágica. Las recorrí fascinado y angustiado buscando saber conocer la vida que se había apagado; imaginaba futuros de Candela. Su alegría constante me dolía. Ví una dedicatoria: “Mamá, yo sé que siempre vas a estar conmigo“.</p>
<p>También buscaba pistas: ¿esa moto imponente en que se monta la tía de Candela le pertenece? ¿Corresponde a sus medios económicos?</p>
<p>Las fotos me dieron un conocimiento emocional e intelectual que los diarios no daban. ¿No había nada que los diarios podían haber hecho para conmover e informar a los que ya sabíamos mucho? Sí. Las hipótesis lanzadas en TV ya eran detectables días antes. La madre de Candela había dicho que ella y los secuestradores se conocían. Ellos sabían que ella no iba a aflojar. De tan clara, era escandalosa; ofrecía una línea de trabajo. Pero recién fue valorada después del asesinato.</p>
<p>Lo que necesitan hoy los diarios masivos y tradicionales –más que en ninguna otra época- es hacer un periodismo de alta calidad en la línea de lo que <em>todavía</em> esperamos de ellos y <em>siempre</em> esperaremos del periodismo: investigar allá donde otros no quieren llegar, explicar con claridad y conmover con honestidad.</p>
<p>Puedo adivinar el pensamiento de algunos colegas: “No había más información al cierre de los diarios“, la noche anterior. Seguro: sólo había aquello que la policía y la justicia tenían o querían difundir. Pero la posibilidad de investigar por delante de la policía está siempre abierta. Los nombres de parientes y amigos estaban a mano, puntas de ovillos guiarnos y avanzar. Claro: para eso tenían que haber empezado mucho antes, con talento y más independencia de las fuentes.</p>
<p>Otra objeción: “¿Con qué podías empardar las fotos de Facebook?“. No hay emparde si se usan herramientas ajenas. Los diarios podrían haber obtenido de las amigas, los compañeros de la escuela, los vecinos, las maestras, etc. un retrato veraz y emotivo capaz de agregar una información que las fotos de Facebook no pueden tener y que necesitan para cobrar aún más potencia.</p>
<p>Otra más: “No podemos dedicar todos los periodistas que se necesitan para trabajos así“. Es muy cierto; las empresas exigen calidad pero no la pagan.</p>
<p>Y más aún, mis interlocutores imaginarios dirán : “Aún pobres como estaban, los diarios de papel agotaron sus ediciones; eso prueba su vitalidad“. Sí, pero qué grado de vitalidad tienen. Los diarios principales venden hoy casi la mitad de lo que vendieron en sus momentos de mayor circulación. Se agotaron porque se ajustaron a un lectorado mucho más chico.</p>
<p>Los diarios argentinos tiene vitalidad. Aunque ganan mucho menos dinero que antes, los pocos diarios sólidos están mucho mejor que diarios muy importantes de países centrales, cerca de la bancarrota. Pero eso no debería tranquilizarlos; las nuevas culturas avanzan rápido. Tienen que adaptarse e ir mutando hacia lo digital con una velocidad que hoy no tienen. Adaptarse y mutar como las especies que sobreviven. Pregúntele al mamut.</p>
<p>Los diarios no pueden imitar a Facebook y a Twitter. Pero veo dos caminos posibles. Uno es inventar un uso de las redes sociales propio del periodismo; tienen con qué, siempre han sido redes sociales, ámbitos de debate, aunque limitados por su tecnología y su verticalismo. El otro (insisto porque es crucial) es ofrecer una calidad periodística que ningún otro medio tenga. Tienen que invertir mucho más en periodismo para llegar al futuro. Tienen que apurarse porque eso no se construye para mañana. Y si no, que le pregunten al mamut.</p>
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		<title>Creeme Fito, yo no lo voté a Macri</title>
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		<pubDate>Tue, 02 Aug 2011 13:18:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
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		<description><![CDATA[Esto publiqué hoy en el diario La Nación.
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“Voté en blanco“, eso escribí el domingo en Facebook. Un amigo comentó que es algo válido en democracia. Su respuesta me sonó a Digo esto para no ofenderte. Pero una amiga fue a fondo: “El voto en blanco siempre suma al ganador. Entonces no votaste en blanco, votaste [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Esto publiqué hoy en el diario La Nación.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</p>
<p>“Voté en blanco“, eso escribí el domingo en Facebook. Un amigo comentó que es algo válido en democracia. Su respuesta me sonó a Digo esto para no ofenderte. Pero una amiga fue a fondo: “El voto en blanco siempre suma al ganador. Entonces no votaste en blanco, votaste a Macri. Jajaja.“</p>
<p>¿No es cierto que hay sorna en los comentarios? Jajaja, me dijo. No es mi paranoia: se enojaron. Dos veces por día reviso mi lista de amigos de Facebook para ver si se borraron.Tengo miedo de haberme ido al descenso para ellos.</p>
<p>¿Quién me mandó a confesar mi voto? Agradezco a esos dos amigos su comentarios tan educados. Están en sintonía con la mesurada cordialidad que adoptaron el domingo la Presidente y su jefe de gabinete, si bien estoy seguro de que mis amigos no reciben órdenes de nadie. Pero ¿qué pasa si algun amigo de Facebook va y le dice a Fito Paez que yo voté a Macri?</p>
<p><span id="more-485"></span>¿Para qué te metés, Robi, si después te da miedo?, me decía mi mamá. Tenía razón. Quizás tienen razón los que me criticaron y los que me van a criticar: yo, que no quiero a Macri, voté como un macrista. Peor aún, lo hice pensando en mí.</p>
<p>Pensé en votar a Filmus; me cae bien y tenemos amigos comunes. Pero no soy kirchnerista como él. Pensé que mi voto tenía que ser coherente con lo que pienso. Ahora me doy cuenta de que si votaba a Filmus me ahorraba el mal rato con mis amigos de Facebook y no me exponía cosas todavía más desagradables.</p>
<p>¿Debí haber votado a Filmus como un mal menor? Puede ser. Pero me gustaría que los que ya no me quieren y los que dejarán de quererme tengan en cuenta que tampoco voté a Macri como un mal menor. ¿Eso no vale nada?</p>
<p>Un amigo que en los 70 andaba a los tiros me dijo hoy que mi voto es el voto de un pequeño burgués que se cree independiente. A ver si él también se borra de mi círculo en Facebook.</p>
<p>Otro amigo me propuso en Facebook una solución. Es una idea de él. Vayan y díganle a él, no a mí. En la próxima reforma constitucional se le podría dar al voto en blanco el mismo status que al voto a un candidato. Es una gran idea que evitará políticos inflados. Ahora veo que la democracia tiene que darle un espacio propio a los que no quieren votar a ninguno de los candidatos. El voto bronca, el voto castigo y el voto rechazo ya no podrán ser captados por nadie. Macri captó votos contra el oficialismo. Filmus, los de una izquierda que rechaza más a Macri que al oficialismo. Lo que dice mi amiga del Jajaja, es cierto: ahora el que vota en blanco termina beneficiando a uno de los que se negó a votar.</p>
<p>Eso sí: habría que cambiar el nombre: voto en blanco suena a voto inútil. Propongo “Voto Nadie“: eso le dará una expresión a los que no quieren, a los que no creen, a los que no encuentran una opción. El Voto Nadie crecerá; la gente sabrá que tiene una opción distinta de las que se le ofrecen y la aprovechará.</p>
<p>Bueno, ya tiré la idea. Pertenece a un colega. No es mía. De aquí en más cierro la boca. Le tengo miedo al asco de Fito.</p>
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		<title>Los candidatos compiten por nuestras mentes</title>
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		<pubDate>Tue, 12 Jul 2011 00:04:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
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		<category><![CDATA[política]]></category>

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		<description><![CDATA[Lo emocional, ineludible y dominante en la política desde siempre, fue el territorio de Macri en la campaña. Allí aparece como un hombre bueno y simple; y seguro desde su sencillez. La imagen de Filmus es la de un hombre bueno; y sencillo en cuanto no es arrogante. Su seguridad parece sobre todo intelectual; se [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Lo emocional, ineludible y dominante en la política desde siempre, fue el territorio de Macri en la campaña. Allí aparece como un hombre bueno y simple; y seguro desde su sencillez. La imagen de Filmus es la de un hombre bueno; y sencillo en cuanto no es arrogante. Su seguridad parece sobre todo intelectual; se lo ve algo tenso en los spots publicitarios y los carteles. Sólo el cuello de su camisa, abierto, y su corbata suelta reflejan comodidad . La sonrisa no se le da. Filmus ha elegido el territorio de lo racional. Pero ni Macri es un hombre sencillo ni Filmus es apenas un intelectual. Son políticos en campaña.</p>
<p><span id="more-480"></span>Las fotos de los carteles no ayudan a Filmus. Todas las que lo muestran con otros candidatos son fotomontajes: fotos tomadas por separado y pegadas. Esas fotos no muestran una relación, o sea una emoción verdadera o simulada. Muestra personas que no han tenido deseo de unirse. Esto transmiten esas escenas construida con photosop; creo que lo <em>siente </em>todo el mundo aunque sólo los que saben se fijan en eso.</p>
<p>Macri no se retrata con otros candidatos; sale él sólo con personas concretas (no extras) en fotos construída por profesionales, muy bien encuadradas e iluminadas. Algunas parecen imágenes de una película apacible, escenas espontaneas, aunque Macri seguro sabía que estaba siendo fotografiado.</p>
<p>Los colores marcan las diferencias. Macri eligió el amarillo, color cálido y alegre, que generalmente se evita en las campañas políticas porque está asociado a la publicidad de productos. Filmus eligió (¿habrá elegido o fue el automatismo de algún asesor?) el azul y el negro, acompañados por el blanco. Es una paleta fría. El azul y el blanco quizás quieren aludir a la solemnidad de la bandera (no hay aquí ningún signo del sol que la ilumina). El negro, usado por el kirchnerismo, puede ser leído como una evocación a la épica de los 70, con su aire de gravedad y melancolía.</p>
<p>Esos son algunos de los mensajes que van a lo más profundo. Los mensajes explícitos en spots televisivos y otros soportes –carteles, internet- siguen el mismo patrón. La política está casi ausente en Macri: “Sos bienvenido“, “Juntos vamos bien“. En Filmus la política sobresale. En los temas políticos, precisamente, una sutil diferencia de abordaje habla sola. “Filmus, por más seguridad“, salud, etc. Macri se quita del medio y agrega una  palabra que busca transmitir humanidad y cercanía: “<em>Juntos</em>, por más seguridad, etc.“</p>
<p>En internet –en sitios partidarios y redes sociales- se ven casi las mismas líneas.  En el caso de Filmus se agrega un énfasis propio de la militancia de base, cierto abundancia de enojo y sorna. El site Macri es una excepción; ningún otro partido tiene su calidad formal ni brinda la posibilidad de que los simpatizantes participen activamente en la campaña desde sus posibilidades y sus problemas.</p>
<p>Aconsejado por Jaime Durán Barba, su jefe de campaña, Macri le pone un velo a la política porque la gente no cree en ella. Y porque él sabe, por propia experiencia, que las promesas políticas pueden convertirse en un testigo que vuelve y acusa. Filmus prefiere lo racional quizás porque sabe que lo emocional puede desdibujar lo político; y porque allí se siente más cómodo.</p>
<p>Esta es la primera elección importante de cara a octubre, ya lo han dicho todos los medios. Pero también es la primera gran elección para el 2015. Nuestros votos comienzan a definir quiénes serán los candidatos presidenciales dentro de cuatro años. Lo tienen claro los candidatos que compiten en la ciudad, y también Cristina Kirchner, presente en esta campaña como un fantasma que alinea a todos, candidatos y votantes. Por eso Macri preparaba días atrás un discurso para el domingo con la idea de que sería su “primer discurso para 2015“.</p>
<p>Con distintos grados de emoción y racionalidad, los candidatos se pelean por nuestra mente porque allí se construye el poder.</p>
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		<title>En Japón, el corazón de la tragedia</title>
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		<pubDate>Sun, 20 Mar 2011 13:11:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Video. 11 de marzo de 2011. Interior de una casa en Japón. El terremoto sacude la casa. Caen estantes, libros. Escuchamos objetos que se rompen. El que filma tiembla. Las formas se convierten en trazos que cruzan la pantalla. Se escucha un aah… leve, sólo la modulación revela terror. Enseguida otro aah... Esos susurros tienen [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Video. 11 de marzo de 2011. Interior de una casa en Japón. El terremoto sacude la casa. Caen estantes, libros. Escuchamos objetos que se rompen. El que filma tiembla. Las formas se convierten en trazos que cruzan la pantalla. Se escucha un <em>aah… </em>leve, sólo la modulación revela terror. Enseguida otro <em>aah..</em>. Esos susurros tienen la fuerza de un alarido. Otras voces: se adivinan una mujer y dos adolescentes. Tal vez la madre pregunta <em>¿Estás bien?</em> La voz de una chica quizás dice que sí, quizás dice <em>salvame mamá</em>. Vidrios que se rompen, metales que chocan. Una silueta cruza corriendo la puerta de calle. Después huye el que filma, nos lleva con él. La ¿madre? casi arrodillada, tiene las manos apoyadas en la vereda. Otra vez dos <em>aah</em> pero ahora hay un alivio; el terremoto está cesando. El muchacho que filma sigue en pie, respira entrecortado: ¿tiene miedo? En ningún momento ha dejado de filmar. Su público es el mundo: ha puesto su <a href="http://tinyurl.com/494wl33">video</a> en Youtube y el viernes había sido visto más de once millones de veces.</p>
<p>¿Por qué en medio del terror resolvió filmar en vez de huir o ayudar a su familia o cubrirse? ¿Por qué su video nos conmueve tanto? ¿Qué nos dice de los medios y el periodismo?</p>
<p><span id="more-427"></span>El joven japonés filmó para darnos en la Red un testimonio de su experiencia; para estar acompañado por una multitud; para mostrar que miró a la muerte con coraje; para controlar sus emociones como un profesional protegido atrás de su cámara. Filmó porque si el terremoto lo mata, su testimonio 	quizá lo sobrevive.</p>
<p>Todo esto nos identifica con él. Pero hay más. El video nos impacta tanto porque está vivido. <a href="http://www.juliangallo.com.ar/2008/09/comunidad-oficial-de-patito-feo-liveleak/">Dice Julián Gallo</a>, especialista en medios interactivos: “Sin edición de ningún tipo, aparece una realidad que redefine a los medios de comunicación“, una realidad “oculta o arruinada con la edición“, y con la intervención de los reporteros y los camarógrafos. Los sucesos fluyen aquí en tiempo real, espontáneos como la vida.</p>
<p>Juntos, el sonido y la imagen en movimiento nos dan mucha información; por eso no nos piden el grado de participación que requiere un texto para completar un relato, por ejemplo. En eso consiste la fortaleza del texto y su limitación relativas. (Disculpen esta limitada interpretación de la teoría de Marshall McLuhan, sabio estudioso de los medios y la tecnología.)</p>
<p>Casi como un texto, este video también nos reclama una gran participación para completarlo. Es porque no se trata de un video tradicional: aquí vemos poco. Las imágenes borrosas, las voces sin rostro, los ruidos de objetos no vistos, el sonido de una respiración, van cambiando en ritmo y cadencia y frecuencia y volumen: construyen –junto con nuestra imaginación y nuestra experiencia- un relato sinfónico. Aquí lo entrevisto (lo incompleto) tiene una potencia narrativa fenomenal.</p>
<p>Los videos amateur están construyendo un lenguaje directamente relacionado con el periodismo. Es claro que no empezaron con el terremoto en Japón; pero se enriquecen más y más. Se constituyen con todo derecho en un género que enriquece el oficio. Este video es el relato de un testigo y víctima. Imaginen su relato tomado por un periodista de un medio tradicional: “Yo estaba caminando hacia el baño cuando de pronto…“  Dice Gallo: “Los videos crudos contienen una verdad, una intimidad, que jamás aparece en los medios, tradicionales“.</p>
<p>Los amateurs suelen estar donde los periodistas no llegamos. El joven amateur japonés abre para nosotros su casa y sus emociones.</p>
<p>El periodismo profesional no puede prescindir de este género porque está en un camino hacia una creciente interioridad por el que marcha parte del periodismo . Es un camino hacia la intimidad del otro que se está ahondando: el periodismo narrativo, el relato en primera persona, el periodista que se involucra directamente con su sujeto con empatía o rechazo, etcétera; y otros géneros que todavía no me imagino. También es un paso más hacia lenguajes multimedia con los que llegaremos más y más cerca de la experiencia ajena.</p>
<p>&#8212;</p>
<p><a href="http://www.youtube.com/watch?v=oQVPfQu50yY&amp;feature=related">Otro</a> video, otro estilo de relato. Un hombre sereno.</p>
<p><a href="http://www.youtube.com/watch?v=9kI7CsbghmM&amp;NR=1">Otro</a> video: alguien filma la transmisión de TV.</p>
<p><a href="http://www.youtube.com/watch?v=S9UQXw3nPUQ&amp;NR=1&amp;oref=http%3A%2F%2Fwww.youtube.com%2Fwatch%3Fv%3DoQVPfQu50yY%26feature%3Drelated&amp;has_verified=1">Otro</a> video: Yoshi, un japones-estadounidense habla y habla. Cuenta su miedo y su rabia.</p>
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		<title>¿Quién le teme a Wikileaks? por Manuel Castells</title>
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		<pubDate>Wed, 08 Dec 2010 00:44:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>

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		<description><![CDATA[Quiero darle la mayor visibilidad a este artículo de Manuel Castells, posiblemente el más importante estudioso de la comunicación, porque es un documento esencial para comprender qué se juega en la persecusión a Wikileaks y a Assange, más allá de la personalidad de Assange.
Este texto de Castells es particularmente valioso cuando comienzan a escucharse en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Quiero darle la mayor visibilidad a este artículo de Manuel Castells, posiblemente el más importante estudioso de la comunicación, porque es un documento esencial para comprender qué se juega en la persecusión a Wikileaks y a Assange, más allá de la personalidad de Assange.</p>
<p>Este texto de Castells es particularmente valioso cuando comienzan a escucharse en EE.UU. voces de intelectuales valiosos que dudan sobre la necesidad de defender a Wikileaks. Uno de ellos es Clay Shirky. El dice estar “conflictuado sobre Wikileaks“. Su conflicto: por un lado, dice, la gente tiene derecho a saber qué hacen los que ellos han votado. Por el otro, “los sistemas humanos no pueden soportar una transparencia pura“. Pueden leer su texto completo <a href="http://www.shirky.com/weblog/2010/12/wikileaks-and-the-long-haul/">aquí</a>.</p>
<p>Ahora, Castells:</p>
<p>&#8212;</p>
<p>Tenía que ocurrir. Los gobiernos llevaban tiempo preocupados con su pérdida de control de la información en el mundo de internet. Ya les molestaba la libertad de prensa. Pero habían aprendido a convivir con los medios tradicionales. En cambio, el ciberespacio, poblado de fuentes autónomas de información, es una amenaza decisiva a esa capacidad de silenciar en la que se ha fundado siempre la dominación.</p>
<p><span id="more-403"></span>Si no sabemos lo que pasa, aunque nos lo temamos, los gobernantes tienen las manos libres para robar y amnistiarse mutuamente como en Francia o Italia o para masacrar a miles de civiles y dejar curso a la tortura como EE.UU. en Iraq y Afganistán. De ahí la alarma de las élites políticas y mediáticas ante la publicación de centenares de miles de documentos originales incriminatorios para los poderes fácticos en EE.UU. y en otros muchos países por Wikileaks. Se trata de un medio de comunicación por internet, creado en el 2007, publicado por una fundación sin ánimo de lucro legalmente registrada en Alemania pero que opera desde Suecia. Cuenta con 5 empleados permanentes, unos 800 colaboradores ocasionales y cientos de voluntarios repartidos por todo el mundo: periodistas, informáticos, ingenieros y abogados, muchos abogados para preparar su defensa contra lo que sabían que se les venía encima.</p>
<p>Su presupuesto anual es de unos 300 millones de euros, producto de donaciones, cada vez más confidenciales, aunque algunas son de fuentes como Associated Press. Se inició por parte de disidentes chinos con apoyos en empresas de internet de Taiwán, pero poco a poco recibió el impulso de activistas de internet y defensores de la comunicación libre unidos en una misma causa global: obtener y difundir la información más secreta que gobiernos, corporaciones y, a veces, medios de comunicación ocultan a los ciudadanos. La mayor parte de la información la reciben, generalmente por internet, mediante el uso de mensajes encriptados con una avanzadísima tecnología de encriptación cuyo uso facilitan a quienes les quieren enviar la información siguiendo sus consejos, o sea, desde cibercafés o puntos calientes de wi-fi, lo más lejos posible de sus lugares habituales. Aconsejan no escribir a ninguna dirección que tenga la palabra wiki, sino utilizar otras que facilitan regularmente (tal como http//destiny. mooo.com). A pesar del asedio que han recibido desde su origen, han ido denunciando corrupción, abusos, tortura y matanzas en todo el mundo, desde el presidente de Kenia hasta el lavado de dinero en Suiza o a las atrocidades en las guerras de EE.UU.</p>
<p>Han recibido numerosos premios internacionales de reconocimiento a su labor, incluyendo los de The Economist y de Amnistía Internacional. Es precisamente ese creciente prestigio de profesionalidad el que preocupa en las alturas. Porque la línea de defensa contra las webs autónomas en internet es negarles credibilidad. Pero los 70.000 documentos publicados en julio sobre la guerra de Afganistán o los 400.000 sobre Iraq difundidos ahora son documentos originales, la mayoría procedentes de soldados estadounidenses o de informes militares confidenciales. En algunos casos, filtrados por soldados y agentes de seguridad estadounidenses, tres de los cuales están en la cárcel. Wikileaks tiene un sistema de verificación que incluye el envío de reporteros suyos a Iraq, donde entrevistan a supervivientes y consultan archivos.</p>
<p>De hecho, los ataques contra Wikileaks no cuestionan su veracidad, sino que critican el hecho de su difusión, so pretexto de que ponen en peligro la seguridad de las tropas y ciudadanos. La respuesta de Wikileaks: se borran los nombres y otras señas de identificación y se difunden documentos sobre hechos pasados, de modo que es improbable que puedan peligrar operaciones actuales. Aun así, Hillary Clinton ha condenado la publicación sin comentar la ocultación de miles de muertos civiles y las prácticas de tortura que revelan los documentos. Al menos, Nick Clegg, el viceprimer ministro británico, ha censurado el método pero ha pedido una investigación sobre los hechos.</p>
<p>Pero lo más extraordinario es que algunos medios de comunicación están colaborando con el ataque que los servicios de inteligencia han lanzado contra Julian Assange, director de Wikileaks. Incluso un comentario editorial de Fox News aboga por su asesinato. Y sin ir tan lejos, John Burns, en The New York Times, intenta mezclarlo todo en una niebla respecto al personaje de Assange. Es irónico que lo haga este periodista buen colega de Judy Miller, la reportera de The Times que informó, consciente de que era mentira, del descubrimiento de armas de destrucción masiva (véase la película La zona verde).</p>
<p>Esa es la más vieja táctica mediática: para que se olviden del mensaje: atacar al mensajero. Eso hizo Nixon en 1971 con Daniel Ellsberg, el que publicó los famosos papeles del Pentágono que expusieron los crímenes en Vietnam y cambiaron la opinión pública sobre la guerra. Por eso Ellsberg aparece en conferencias de prensa junto con Assange. Personaje de novela, el australiano Assange pasó buena parte de sus 39 años cambiando de lugar desde niño y, usando sus dotes matemáticas, haciendo activismo hacker para causas políticas y de denuncia.</p>
<p>Ahora más que nunca está en semiclandestinidad, moviéndose de un país a otro, viviendo en aeropuertos y evitando países donde se buscan pretextos para detenerlo. Por eso surgió en Suecia, donde se encuentra más libre, una querella por violación que luego fue desestimada por la juez (relean el principio de la novela de Stieg Larsson y verán una extraña coincidencia). Y es que es el Partido Pirata de Suecia (10% de votos en las elecciones europeas) el que está protegiendo a Wikileaks, dejándoles su servidor central encerrado en un búnker bajo tierra a prueba de toda interferencia.</p>
<p>El drama no ha hecho más que empezar. Una organización de comunicación libre, basada en el trabajo voluntario de periodistas y tecnólogos, como depositaria y transmisora de quienes quieren revelar anónimamente los secretos de un mundo podrido, enfrentada a aquellos que no se avergüenzan de las atrocidades que cometen pero sí se alarman de que sus fechorías sean conocidas por quienes los elegimos y les pagamos. Continuará.</p>
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		<title>Un golpe sobre la mesa&#8230; del periodismo</title>
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		<pubDate>Sun, 05 Dec 2010 13:27:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Hoy publiqué este texto en el diario Perfil. Es una versión corregida y ampliada de mi post anterior. Luego, agrego una serie de links que pueden brindar una visión más amplia del cablegate y su efecto sobre el periodismo. Y finalmente transcribo un artículo de Manuel Castells publicado en La Vanguardia (Barcelona) el 30 de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hoy publiqué este texto en el diario Perfil. Es una versión corregida y ampliada de mi post anterior. Luego, agrego una serie de links que pueden brindar una visión más amplia del cablegate y su efecto sobre el periodismo. Y finalmente transcribo un artículo de Manuel Castells publicado en La Vanguardia (Barcelona) el 30 de octubre.</p>
<p>&#8212;</p>
<p>Una pregunta para empezar: ¿En medio del escándalo del cablegate, quién se lleva las palmas, los cinco más grandes diarios del mundo que publicaron los cables secretos de la diplomacia norteamericana o <a href="http://wikileaks.org/">Wikileaks</a> que los obtuvo, los procesó y se los entregó?  Nadie le atribuye a los diarios ningún mérito en obtener la información, claro, porque no lo tienen. Pero tampoco se les reconoce pericia para editarla o valentía para publicarla. Esa valentía se le reconoce al soldado que filtró los cables y a <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Julian_Assange">Julian Assange</a>, el fundador de Wikileaks que vive en la clandestinidad, perseguido por espías y por la policía en todo el mundo.</p>
<p><span id="more-396"></span>Wikileaks utillizó la enorme capacidad de difusión que tienen esos diarios y los eclipsó. Pero no se trata de una simple cuestión de percepción. Yo creo que los diarios y Wikileaks están ayudando a crear nuevas formas de periodismo. Unos porque no han tenido más remedio. El otro, por su propia naturaleza; lo busque o no.</p>
<p>Wikileaks viene haciendo revelaciones hace cuatro años. Pero el cablegate ha aumentado mucho su visibilidad, por la importancia de los materiales y por el efecto acumulativo de todas las revelaciones. Ayuda a eso, también, que no se trata sólo de documentos oficiales. El cablegate nos muestra cómo dialogan en secreto los funcionarios del poder. Los cables configuran un reality show involuntario en el que los poderes fácticos se sacan un premio vergonzante.</p>
<p>Nunca antes el público había tenido ese tipo de acceso a ámbitos secretos del poder mundial. Es la fantasía de muchos: tener acceso a una ventana para ver cómo operan los diplomáticos lejos del escrutinio con los dobleces y la hipocrecía de la real politik. No importa que lo que vemos por esa ventana sea sólo uno de los niveles del poder mundial y no el más alto. De todos modos, ese acceso es información que se puede convertir en conocimiento y el conocimiento es una forma del poder.</p>
<p>Pero lo más importante para el periodismo, creo, es que toda esa riqueza no llegó a conocimiento público de la manera usual. Tradicionalmente, una persona (la fuente) a quien le conviene difundir un secreto, lo pasa a un medio al que también le conviene difundirlo. <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Watergate_scandal">Un ejemplo</a>: en los `70 Woodward y Bernstein, del Washington Post, fueron convocados por el famoso “garganta profunda“ porque el FBI quería debilitar a Nixon. El diario marcó un hito en la historia del periodismo y logró un prestigio que hoy le sirve más que nunca, cuando declinan los diarios de papel.</p>
<p>Los motivos de las fuentes son inagotables. Creo que los más importantes y abarcativos son: tener más poder (para sí y/o para otros), defenderse de algún poder y calmar su sentimiento de culpa.</p>
<p>La fuente visible del cablegate (no se sabe si hay otras), el soldado <a href="http://abcnews.go.com/WN/wikileaks-case-pvt-bradley-manningss-alleged-role-leaking/story?id=11254454&amp;page=2">Bradley Manning</a>, fue directamente a Wikileaks quizás porque admiraba a esa organización y no confiaba en los grandes medios, y porque esperaba protección (no la obtuvo, está preso). Y, sobre todo porque esa organización le aseguraba una difusión global inmediata y masiva.</p>
<p>Si hubiera ido a un solo diario -el procedimiento tradicional- corría varios riesgos. Entre otros, que ese diario tuviera el control exclusivo de la información y pudiera retacearla o darle un sentido distinto al esperado por él. Wikileaks fue una herramienta eficaz para él.</p>
<p>Ahora miren este proceso desde la perspectiva de Wikileaks. Con los documentos en su poder, Wikileaks busca a su vez una herramienta. Julian Assange decide esta vez elegir a cinco de los grandes diarios del mundo -The Guardian, The New York Times, Der Spiegel, Le Monde y El País- en lugar de entregar los materiales a quien los quisiera, como ha hecho otras veces. Entiende que esa abundancia disminuye el valor. Y, dentro de la ley de oferta y demanda, crea una escasez para exaltar el valor; o sea, para tener más impacto. No es una conjetura; lo cuenta Assange.</p>
<p>¿Assange beneficia a los diarios? Sí, en parte. Pero no los fortalece, los disminuye. Wikipedia conserva la relación directa con la fuente o las fuentes; no la comparte. Y ellos, los diarios, son los receptores casi pasivos de una información que no fue obtenida por ellos pero no pueden ignorar porque es valiosísima.</p>
<p>Wikileaks es aquí tan poderoso que les ha quitado un atributo crucial de todo periodismo, el acceso directo a la fuente. Ese acceso es crucial porque en el trato personal con la fuente se obtienen datos tan importantes como la filtración que permiten conocer o deducir móviles y evaluar eventuales manipulaciones. Así los medios pueden brindar la noticia a sus lectores en un contexto que favorece un análisis crítico.</p>
<p>Otro atributo clave -pero sólo propio del periodismo tradicional- es la exclusividad, otro punto donde golpea Wikileaks. El periodismo tradicional actua dentro de las reglas del mercado; es realizado por una empresa o un grupo en competencia con otras empresas o grupos. Por eso la búsqueda de la exclusividad.</p>
<p>Wikileaks arrasa con la exclusividad. Ha forzado algunos de los mejores diarios del mundo a entrar en cadena. Claro, con matices. Pero han tenido que salir al unísono sin diferenciarse nítidamente. Cada uno hizo su edición del material. Pero se reunían, discutían, cada uno tenía una idea de lo que el otro iba a publicar. Fue un insólito trabajo en común</p>
<p>Un atributo más del periodismo, el más importante porque resume a todos, es su capacidad para controlar al poder, todo el poder, no sólo el de los gobiernos, porque el poder nos prefiere ignorantes.</p>
<p>Wikileaks compite por esa función. No digo que el periodismo tradicional no la cumpla a veces. Pero en este caso Wikileaks acaparó esa función. Como ya dijimos, nadie habla de los diarios sino de Wikileaks. Es evidente que en la práctica concreta, les está disputando una parte del territorio del periodismo.</p>
<p>Fíjense cómo se hace visible esta tensión. Apenas Wikileaks dijo en la Red que el cablegate era una sociedad con los cinco medios, un periodista del Times se apuró a decir que para ellos Wikileaks no era un socio sino apenas una fuente.</p>
<p>Wikileaks es mucho más que una fuente tradicional. Es una organización en la que trabajan ciudadanos, periodistas y especialistas en tecnología de la información, abogados, etc. que envía gente a distintas partes del mundo para investigar y para chequear información. Y además es eficaz: los gobiernos no desmienten sus revelaciones, sólo las minimizan. Tan poderosa es esta “simple fuente“ que ocupa un lugar en la imposición de la agenda global y por eso, en la construcción del discurso público, rol que se atribuye el periodismo.</p>
<p>La tensión entre Wikileaks y los cinco diarios es la tensión entre los viejos y los nuevos medios y entre las formas tradicionales de periodismo y las que están en formación. El célebre Manuel Castells, quien hizo estos días una apasionada defensa de Wikileaks,  dice que es un “medio de información“ (*). Jay Rosen ha dicho que es una “<a href="http://archive.pressthink.org/2010/07/26/wikileaks_afghan.html">organización noticiosa</a>“, la primera que actúa fuera de un Estado nacional. Para los diarios tradicionales Wikileaks es apenas una fuente; no es periodismo.</p>
<p>Creo que esa discusión es menos importante que la práctica concreta. Wikileaks es un camino para la construcción de nuevos medios periodísticos. Tiene estas fortalezas: obtiene información, la evalúa y la distribuye. Wikileaks es ubicua, desafía al poder establecido, se constituye en mediador de ciudadanos que deciden saltear a los medios tradicionales y actúa, como dice Rosen, fuera de los Estados nacionales.</p>
<p>El cablegate es un golpazo sobre la mesa. Es un riquísimo disparador para pensar en los nuevos periodismos.</p>
<p>&#8212;-</p>
<p>Ahora, los links:</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Entrevista con Assange: qué es Wkl</span></p>
<p>http://www.openculture.com/2010/07/inside_the_secret_world_of_wikileaks.html</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Wikileaks y Afganistán (la revelación anterior al cablegate:</span></p>
<p>http://www.salon.com/news/opinion/glenn_greenwald/2010/07/25/wikileaks</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Idem por Columbia Journalism Review</span></p>
<p>http://www.cjr.org/campaign_desk/the_story_behind_the_publicati.php?page=all</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Wkl y Afganistán por Jay Rosen</span></p>
<p>http://archive.pressthink.org/2010/07/26/wikileaks_afghan.html</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Un muy buen perfil de Assange por The New Yorker</span></p>
<p>http://www.newyorker.com/reporting/2010/06/07/100607fa_fact_khatchadourian</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Cómo trabaja Wl:</span></p>
<p>http://www.time.com/time/printout/0,8816,2034040,00.html</p>
<p>Cito el párrafo:</p>
<p>The bulk of the heavy lifting — heavy analytical lifting — that is done with our materials is done by us, and is done by professional journalists we work with and by professional human-rights activists. It is not done by the broader community. However, once the initial lifting is done, once a story becomes a story, becomes a news article, then we start to see community involvement, which digs deeper and provides more perspective. So the social networks tend to be, for us, an amplifier of what we are doing. And also a supply of sources for us.</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Assange, su trabajo y el periodismo. Chat con el público desde un lugar oculto:</span></p>
<p>http://www.guardian.co.uk/world/blog/2010/dec/03/julian-assange-wikileaks</p>
<p>cito:</p>
<p>Pregunta:</p>
<p>The State Dept is mulling over the issue of whether you are a journalist or not. Are you a journalist? As far as delivering information that someone [anyone] does not want seen is concerned, does it matter if you are a &#8216;journalist&#8217; or not?</p>
<p>Respuesta de Assange:</p>
<p>I coauthored my first nonfiction book by the time I was 25. I have been involved in nonfiction documentaries, newspapers, TV and internet since that time. However, it is not necessary to debate whether I am a journalist, or how our people mysteriously are alleged to cease to be journalists when they start writing for our organisaiton. Although I still write, research and investigate my role is primarily that of a publisher and editor-in-chief who organises and directs other journalists<span>.</span></p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Entrevista de la revista Time a Assange el 30 de noviembre:</span></p>
<p>http://www.time.com/time/printout/0,8816,2034040,00.html</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Un ejemplo de buen trabajo original de un diario tradicional</span>:</p>
<p>http://projects.washingtonpost.com/top-secret-america/</p>
<p>&#8212;</p>
<p>Ahora, el texto de Castells</p>
<p>(*) “¿Quien le teme a Wikileaks“, publicado en La Vanguardia (Barcelona) el 30 de octubre último. El sitio de la Vanguardia estaba hoy en reparación y el links estaba roto. Por eso lo transcribo aquí completo.</p>
<p>http://www.lavanguardia.es/lv24h/20101030/54062523022.html</p>
<p><!-- p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 5.6px Verdana; color: #555555} p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.9px Arial} p.p3 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 6.7px Arial} p.p4 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 6.2px Verdana} p.p5 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 9.0px Arial} p.p6 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 6.2px Verdana; color: #2d4cb3} p.p7 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 7.0px 'Lucida Grande'} span.s1 {color: #2d4cb3} span.Apple-tab-span {white-space:pre} --><span style="text-decoration: underline;">OBSERVATORIO GLOBAL</span></p>
<p><strong>¿Quién teme a Wikileaks?</strong></p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Los ataques a Wikileaks no cuestionan su veracidad, sino que critican el hecho de su difusión</span></p>
<p>Tenía que ocurrir. Los gobiernos llevaban tiempo preocupados con su pérdida de control de la información en el mundo de internet. Ya les molestaba la libertad de prensa. Pero habían aprendido a convivir con los medios tradicionales. En cambio, el ciberespacio, poblado de fuentes autónomas de información, es una amenaza decisiva a esa capacidad de silenciar en la que se ha fundado siempre la dominación. Si no sabemos lo que pasa, aunque nos lo temamos, los gobernantes tienen las manos libres para robar y amnistiarse mutuamente como en Francia o Italia o para masacrar a miles de civiles y dejar curso a la tortura como EE.UU. en Iraq y Afganistán. De ahí la alarma de las élites políticas y mediáticas ante la publicación de centenares de miles de documentos originales incriminatorios para los poderes fácticos en EE.UU. y en otros muchos países por Wikileaks. Se trata de un medio de comunicación por internet, creado en el 2007, publicado por una fundación sin ánimo de lucro legalmente registrada en Alemania pero que opera desde Suecia. Cuenta con 5 empleados permanentes, unos 800 colaboradores ocasionales y cientos de voluntarios repartidos por todo el mundo: periodistas, informáticos, ingenieros y abogados, muchos abogados para preparar su defensa contra lo que sabían que se les venía encima.</p>
<p>Su presupuesto anual es de unos 300 millones de euros, producto de donaciones, cada vez más confidenciales, aunque algunas son de fuentes como Associated Press. Se inició por parte de disidentes chinos con apoyos en empresas de internet de Taiwán, pero poco a poco recibió el impulso de activistas de internet y defensores de la comunicación libre unidos en una misma causa global: obtener y difundir la información más secreta que gobiernos, corporaciones y, a veces, medios de comunicación ocultan a los ciudadanos.</p>
<p>La mayor parte de la información la reciben, generalmente por internet, mediante el uso de mensajes encriptados con una avanzadísima tecnología de encriptación cuyo uso facilitan a quienes les quieren enviar la información siguiendo sus consejos, o sea, desde cibercafés o puntos calientes de wi-fi, lo más lejos posible de sus lugares habituales. Aconsejan no escribir a ninguna dirección que tenga la palabra wiki, sino utilizar otras que facilitan regularmente (tal como http//destiny. mooo.com). A pesar del asedio que han recibido desde su origen, han ido denunciando corrupción, abusos, tortura ymatanzas en todo el mundo, desde el presidente de Kenia hasta el lavado de dinero en Suiza o a las atrocidades en las guerras de EE.UU. Han recibido numerosos premios internacionales de reconocimiento a su labor, incluyendo los de The Economist y de Amnistía Internacional.</p>
<p>Es precisamente ese creciente prestigio de profesionalidad el que preocupa en las alturas. Porque la línea de defensa contra las webs autónomas en internet es negarles credibilidad. Pero los 70.000 documentos publicados en julio sobre la guerra de Afganistán o los 400.000 sobre Iraq difundidos ahora son documentos originales, la mayoría procedentes de soldados estadounidenses o de informes militares confidenciales. En algunos casos, filtrados por soldados y agentes de seguridad estadounidenses, tres de los cuales están en la cárcel. Wikileaks tiene un sistema de verificación que incluye el envío de reporteros suyos a Iraq, donde entrevistan a supervivientes y consultan archivos.</p>
<p>De hecho, los ataques contra Wikileaks no cuestionan su veracidad, sino que critican el hecho de su difusión, so pretexto de que ponen en peligro la seguridad de las tropas y ciudadanos. La respuesta de Wikileaks: se borran los nombres y otras señas de identificación y se difunden documentos sobre hechos pasados, de modo que es improbable que puedan peligrar operaciones actuales. Aun así, Hillary Clinton ha condenado la publicación sin comentar la ocultación de miles de muertos civiles y las prácticas de tortura que revelan los documentos. Al menos, Nick Clegg, el viceprimer ministro británico, ha censurado el método pero ha pedido una investigación sobre los hechos.</p>
<p>Pero lo más extraordinario es que algunos medios de comunicación están colaborando con el ataque que los servicios de inteligencia han lanzado contra Julian Assange, director de Wikileaks. Incluso un comentario editorial de Fox News aboga por su asesinato. Y sin ir tan lejos, John Burns, en The New York Times, intenta mezclarlo todo en una niebla respecto al personaje de Assange. Es irónico que lo haga este periodista buen colega de Judy Miller, la reportera de The Times que informó, consciente de que era mentira, del descubrimiento de armas de destrucción masiva (véase la película La zona verde).</p>
<p>Esa es la más vieja táctica mediática: para que se olviden del mensaje: atacar al mensajero. Eso hizo Nixon en 1971 con Daniel Ellsberg, el que publicó los famosos papeles del Pentágono que expusieron los crímenes en Vietnam y cambiaron la opinión pública sobre la guerra. Por eso Ellsberg aparece en conferencias de prensa junto con Assange. Personaje de novela, el australiano Assange pasó buena parte de sus 39 años cambiando de lugar desde niño y, usando sus dotes matemáticas, haciendo activismo hacker para causas políticas y de denuncia. Ahora más que nunca está en semiclandestinidad, moviéndose de un país a otro, viviendo en aeropuertos y evitando países donde se buscan pretextos para detenerlo. Por eso surgió en Suecia, donde se encuentra más libre, una querella por violación que luego fue desestimada por la juez (relean el principio de la novela de Stieg Larsson y verán una extraña coincidencia). Y es que es el Partido Pirata de Suecia (10% de votos en las elecciones europeas) el que está protegiendo a Wikileaks, dejándoles su servidor central encerrado en un búnker bajo tierra a prueba de toda interferencia.</p>
<p>El drama no ha hecho más que empezar. Una organización de comunicación libre, basada en el trabajo voluntario de periodistas y tecnólogos, como depositaria y transmisora de quienes quieren revelar anónimamente los secretos de un mundo podrido, enfrentada a aquellos que no se avergüenzan de las atrocidades que cometen pero sí se alarman de que sus fechorías sean conocidas por quienes los elegimos y les pagamos. Continuará.</p>
<p>&#8212;</p>
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		<title>El Times abre una ventana</title>
		<link>http://robertoguareschi.com/el-times-abre-una-ventana/</link>
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		<pubDate>Sun, 28 Mar 2010 10:39:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Desde el lunes pasado, el New York Times abre una ventana a su operación interna. Difunde por video en internet parte de la la reunión de editores de tapa -alrededor de las 10.40 de la mañana- y las conversciones que poco después algunos periodistas mantienen para ampliar las noticias ya vistas y analizar otras. Se [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Desde el lunes pasado, el New York Times abre <a href="http://video.nytimes.com/video/2010/03/22/continuous/1247467418484/timescast-march-22-2010.html">una ventana</a> a su operación interna. Difunde por video en internet parte de la la reunión de editores de tapa -alrededor de las 10.40 de la mañana- y las conversciones que poco después algunos periodistas mantienen para ampliar las noticias ya vistas y analizar otras. Se pude ver todos los días al mediodía de Nueva York. Se llama Timescast.</p>
<p>Las reuniones se realizan en el flamante edificio del NYT, en una vasta sala con una pantalla donde se proyectan materiales que forman parte en ese momento de la edición online, videoconferencias con corresponsales, etc. Asisten más de 30 editores.</p>
<p><span id="more-206"></span></p>
<p>Todavía se critica la conveniencia de la mudanza a ese costoso edificio cuando la empresa ya estaba en problemas: tuvo que aceptar el ingreso del hombre más rico del planeta, el mexicano <a href="http://topics.nytimes.com/top/reference/timestopics/people/s/carlos_slim_helu/index.html">Carlos Slim, como accionista</a> a cambio de un préstamo de U$S 250 millones.</p>
<p>El objeto de la reunión de tapa es definir los temas principales del día. Las reuniones del NYT eran sacrosantas hasta ahora. Sólo se participaba en ellas por invitación y como oyente. Las invitaciones eran infrecuentes. Había un compromiso tácito de confidencialidad.</p>
<p>Yo tuve la suerte de participar varias veces gracias a amigos de ese diario. La primera fue en los 80, en el viejo edificio de Times Square, atiborrado de escritorios, en una sala no muy bien iluminada, con muebles muy modestos.</p>
<p>Esa visita, otra en los 90, y otras a otros diarios, fueron oportunidades para aprender. Me impresionaba la preparación con que los editores llegaban a la reunión de tapa. Tenían claramente definido su tema principal: podían defenderlo con argumentos sólidos, evaluar sus antecedentes y sus consecuencias previsibles.</p>
<p>Las reuniones de tapa que se difunden ahora parecen una módica iniciativa para dar transparencia al trabajo del diario y ofrecer al público un suerte de noticiero de mediodía. Están editadas, de modo que es posible que nos estemos perdiendo discusiones interesantes.</p>
<p>La reunión es presidida por Jim Roberts, subeditor ejecutivo. Algunos de los temas principales del lunes 22. La editora de internacionales propone un escándalo mayúsculo: tres empleados de minera <a href="http://topics.nytimes.com/top/news/business/companies/rio-tinto-plc/index.html?scp=1-spot&amp;sq=rio%20tinto&amp;st=cse">Rio Tinto</a>, basada en Londres, admitieron haber recibido coimas en China y ella espera revelar, en el resto del día, los complejos procedimientos de la corrupción en China. No lo logró cabalmente.</p>
<p>Para el subeditor de la sección Economía, su tema principal era la posibilidad de que <a href="http://www.nytimes.com/2010/03/24/technology/24google.html?scp=1&amp;sq=google%20china&amp;st=cse">Google se fuera de China</a> después sufrir ataques de hackers y la censura a los resultados de búsquedas. (Google mudó su operación a un site no censurado en Hong Kong, territorio chino con otra legislación)</p>
<p>Para el editor de Internacionales, la gran historia era la aparición de nuevas y muchas evidencias de abuso de niños por un sacerdote católico alemán. La incógnita era cuánto sabía Ratzinger, hoy Papa y por entonces arzobispo de la arquidiócesis donde estaba destinado aquel sacerdote. En la publicación del día siguiente el diario agrega un dato importante: hubo un <a href="http://www.nytimes.com/2010/03/26/world/europe/26church.html?scp=5&amp;sq=ratzinger%20abuse&amp;st=cse">memo</a> a Ratzinger donde se le informaba que el sacerdote condenado por la justicia, apenas había empezado un tratamiento y ya sería enviado a otra parroquia. Allí siguió abusando de niños.</p>
<p>El lector puede atisbar cómo se van construyendo las noticias y que resulta de eso. No es una apertura completa: seguro que faltan discusiones sobre puntos de vista que siempre forman parte de las reuniones de tapa en todo el mundo.</p>
<p>Un colega hizo un comentario inteligente: esto debería haber ocurrido hace diez años. Se puede discutir la fecha. Pero es cierto que una iniciativa así, en un medio tradicional de semejante relevancia, hubiera ayudado temprano a construir credibilidad con transparencia.</p>
<p>Es probable que en el año 2000 nadie en el NYT creyera que hiciera falta. Hace 10 años los medios tradicionales vivían en otra cultura, donde las amenazas a su hegemonía parecían muy lejanas o inexistentes. Hoy el Timescast parece poco y tarde, pero nunca inútil. Para periodistas y no periodistas, es una buena oportunidad para aprender y para evaluar al diario: sugiero comparar lo que se discute en la reunión con lo que se publica en días siguientes.</p>
<p>Otro mérito del NYT es su voluntad persistente de innovar, de ensayar en difíciles circunstancias cuando sus acciones caen y la quiebra es un rumor. Es evidente: entiende que su principal riqueza es la calidad de su periodismo y su credibilidad. Se necesita coraje y convicción para mantenerse en ese rumbo cuando los recursos escasean y la sobrevivencia está en juego.</p>
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		<title>La foto de Lucas</title>
		<link>http://robertoguareschi.com/la-foto-de-lucas/</link>
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		<pubDate>Sun, 21 Mar 2010 11:20:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>

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		<description><![CDATA[Este texto fue publicado hoy en Perfil. Acá le mejoré el título (creo).
He quitado los links a la foto para no mostrarla. Agradezco la observación de “chapita“ en Twitter:  “si te parece horrorosa la foto, por qué la retuiteás difundiéndola?  “
&#8212;&#8212;&#8211;
¿Actuaron bien los medios que publicaron las fotos de Lucas Rebolini desnudo, enfermo? Dos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Este texto fue publicado hoy en Perfil. Acá le mejoré el título (creo).</p>
<p>He quitado los links a la foto para no mostrarla. Agradezco la observación de “chapita“ en Twitter:  “si te parece horrorosa la foto, por qué la retuiteás difundiéndola? <img src='http://robertoguareschi.com/wp-includes/images/smilies/icon_razz.gif' alt=':P' class='wp-smiley' /> “</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8211;</p>
<p>¿Actuaron bien los medios que publicaron las fotos de Lucas Rebolini desnudo, enfermo? Dos posiciones sintetizan caminos para reflexionar. Se trata de una esquematización: hay posiciones intermedias.</p>
<p>Una posición es que la publicación de la foto denuncia las fallas del hospital Fernández ocultas hasta que la revista Veintitres la publicó el jueves. Esas fallas hicieron posible que Lucas escapara del hospital y se abriera una cadena de presuntos acontecimientos que pueden haber causado su muerte: un posible maltrato de los policías que lo redujeron cuando padecía un estado de exitación, su exposición a la intemperie.</p>
<p><span id="more-195"></span>La foto crea conciencia sobre un problema grave, y lo hace con una potencia que de otro modo no se hubiera logrado. La historia del periodismo registra fotos célebres que violaron la intimidad  pero ayudaron a un bien superior: la foto frontal de una niña vietnamita huyendo de las bombas, desnuda y llorando, llevó el espanto de la guerra a las casas de los norteamericanos y ayudó a crear el consenso que hizo posible la paz.</p>
<p>El daño que la publicación produce es menor que el que se provocaría si quedaran ocultas las circunstancias de la muerte. La foto fue tomada en la calle, un ámbito público, y revela un hecho que atañe a todos. La foto sirve al bien público.</p>
<p>La otra posición privilegia el derecho a la intimidad de Lucas y de sus padres y pone en tela de juicio los motivos de los medios que publicaron la foto: desde amarillismo hasta automatismo. Lucas estaba enfermo, totalmente vulnerable, no podía controlar sus actos ni defender su intimidad. Si se trataba de defender un bien común -la salud, la seguridad, la justicia- las publicaciones tenían dos opciones. Una, tibia: publicar la foto con una franja negra que protegiera una parte íntima de Lucas. Otra, radical: no publicarla, entregarla a la justicia y anunciar que se cuenta con esa foto, prueba del maltrato. En este caso se hace la denuncia periodística, posiblemente con menos potencia y eficacia en la conciencia social pero igual eficacia legal.</p>
<p>Yo me identifico con esta última posición.</p>
<p>Sergio Szpolski, presidente del grupo que edita Veintitres, dijo: “La foto solo pone en evidencia (la) situacion con toda la crudeza del caso. Me siento orgulloso del equipo periodistico de Veintitres que protege de este modo la verdad y con ella la memoria“.</p>
<p>Perfil y Crítica Digital publicaron la foto online el viernes. Pagina 12<a href="http://www.pagina12.com.ar/diario/principal/index.html"> </a>no lo hizo. Para Ernesto Tiffemberg, su director, la foto “no aportaba información y podía ofender y causar dolor“. La Nación eligió un camino intermedio; no publicó la foto online ni en su edición impresa pero sin embargo reprodujo la tapa de Veintitres donde se ve, mínima, la foto en cuestión (2,5 por 2 cm). Carlos Guyot, director de diseño e innovación establece una diferencia entre publicar la foto y publicar la tapa de Veintitres: “la foto no le agregaba valor al lector, podía ofender a algunos de ellos, y ofender también la memoria del hijo de Grimau y a su familia“.</p>
<p>El diario publicó ese día la hora de las dos entradas de Lucas al hospital. Esos mismos datos de La Nación son citados por Perfil online para probar que la foto que publica registra efectivamente el momento en que Lucas ha huído del hospital.</p>
<p>Clarín publicó la foto sólo online y la levantó unas pocas horas después. &#8220;Había tensión entre este testimonio informativo y el derecho a la intimidad. Preferí levantar la foto online. Pero admito que es una cuestión a debatir&#8221;, dijo Ricardo Kirschbaum, editor general. Aprovechó una ventaja de internet sobre el papel: permite corregir y rápido. La edición impresa es definitiva.</p>
<p>La ciudad está llena de cámaras; también los espacios íntimos: cámaras de seguridad, cámaras de celulares. Internet multiplica lo que esas cámaras registran. La tecnología nos conecta como nunca en la historia pero nos quita intimidad. Lo íntimo cobró una nueva complejidad y eso nos presenta nuevos dilemas  a los periodistas. No hay reglas labradas en piedra. Me parece que el mejor camino es la evaluación más cuidadosa posible caso por caso.</p>
<p>Para terminar, se me ocurren dos preguntas y unos datos que pueden ayudar a reflexionar. Supongamos que Lucas no hubiera sido el hijo de Antonio Grimau y Leonor Manso, dos artistas populares, talentosos y queridos por el público, sino un joven humilde y desconocido. ¿Los medios hubieran dedicado tanta atención al caso y publicado esa foto dolorosa?</p>
<p>¿Y si la foto de ese chico humilde hubiera sido publicada, cuántos de nosotros, lectores y periodistas críticos, hubiéramos querido polemizar?</p>
<p>Los datos: Hasta el jueves había en la Argentina una cifra record de gente perdida: 318. De ellos, la franja que más ha crecido son muchachos de clase media baja a media alta, de 21 a 35 años, como Lucas. Los datos me los dió Juan Carr, de <a href="http://www.redsolidaria.presencia.net/">Red Solidaria</a>. Encierran un enigma, son un desafío para todos. Quizás el sufrimiento de Lucas y sus padres sirvan para que trabajemos en eso.</p>
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		<title>El pasado del futuro</title>
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		<pubDate>Tue, 09 Mar 2010 10:34:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Julián Gallo está construyendo el pasado del futuro de Buenos Aires. Su proyecto -La Cápsula del Tiempo- es uno acontecimientos central del Bicentenario, un proyecto del gobierno de la ciudad de Buenos Aires.
La cápsula es un mensaje a los argentinos de 2210, el cuarto centenario. Es un testimonio: un “así somos“ que será leído como [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.juliangallo.com.ar/">Julián Gallo</a> está construyendo el pasado del futuro de Buenos Aires. Su proyecto -La Cápsula del Tiempo- es uno acontecimientos central del Bicentenario, un proyecto del gobierno de la ciudad de Buenos Aires.</p>
<p>La cápsula es un mensaje a los argentinos de 2210, el cuarto centenario. Es un testimonio: un “así somos“ que será leído como “así éramos“ los porteños.</p>
<p>Uuno podrá subir a esa cápsula fotos, videos, textos, audios, señales de vida, emociones, deseos, miedos, cultura, como un mensaje a los que ya están delante de nosotros en esta tierra, en nuestra ciudad, en nuestro país. Ya están porque los estamos prefigurando con nuestros deseos y  -también, de alguna manera, con nuestros actos: qué responsabilidad!-. Entonces, la construcción es doble: estamos construyendo el pasado del futuro y también el futuro.</p>
<p>Este es uno de los valores del trabajo de Julián: nos ayuda a ser más concientes de lo que estamos construyendo.</p>
<p><span id="more-185"></span>El sitio está en alfa (falta poco para que se abra), en fase de prueba.  He subido fotos: me gusta pensar que alguien -pariente, extraño- me verá dentro de 200 años buceando en el mar, que verá a mis hijos, hermosos y buenos e inteligentes.</p>
<p>La Cápsula del Tiempo tiene el valor de ser un trabajo colectivo, en línea con mucho de lo que hemos escrito y debatido en este blog.</p>
<p>He escrito algo: un mensaje que será leído en el 2210, en una Argentina que no puedo imaginar. Esto escribí:</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8211;</p>
<p>Este segundo centenario ha sido el más difícil de nuestra historia. Y una buena noticia: ya se termina. El primero fue el de la fundación. Todo era claro. Se trataba de nacer y de crear algo nuevo. Había un guión, había ejemplos: la Revolución Francesa, la guerra de la independencia de Estados Unidos. Apenas 20 años dentro del segundo centenario, cuando el mundo cambiaba, los argentinos eligieron el pasado: el autoritarismo, la violencia. Un siglo de búsqueda en la oscuridad y en la intolerancia. Ahora vivimos el final de esa visión de la historia y de la política. No importa que estemos ahogándonos en un vaso de agua: es un castigo merecido por nuestro incurable y farsesco dramatismo: el problema es que uno termina creyéndose sus propias impostaciones. El segundo siglo parecerá una pesadilla: una guerra absurda (Malvinas), una guerra atroz (la de los desaparecidos) y una guerra que se evitó en la hora 25 (contra Chile). Fue una pesadilla. Pero también fue el siglo en que se consolidaron el tango y el futbol y surgieron artistas que nos definirán para siempre: Borges y Gelman, Berni, Piazzolla, Maradona. Si la creatividad de los argentinos sobrevivió tanta desgracia es porque es a prueba de cualquier desgracia. O tal vez es un producto de la desgracia, un rasgo, una ventaja evolutiva. Y tal vez nuestra mejor ventaja competitiva. El desafío es abandonar aquel estímulo perverso y hacerla crecer y expandirse no para sobrevivir y para explicarnos las heridas sino para ser más felices. El mundo vive estos años una de sus crisis económicas más profundas y la Argentina está a flote. No es por casualidad. Dios no es argentino. Es un mérito logrado con demasiado sufrimiento: es como haber completado el maratón corriendo para atrás. Ahora puede venir el siglo del encuentro. Estamos en el medio de otro cambio de época (este es gigantesco) y esta es otra oportunidad que la historia nos brinda para elegir bien, para elegir el futuro. Con esta esperanza entramos en el tercer centenario.</p>
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		<title>La saga de Rupert (cont.)</title>
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		<pubDate>Sun, 29 Nov 2009 16:00:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Medios masivos]]></category>
		<category><![CDATA[pago vs gratis]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo]]></category>

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		<description><![CDATA[Ya tienen fecha los intentos de cobrar los contenidos periodísticos en internet. Murdoch ha hecho saber que empieza a cobrar entre abril y junio y que se lanza con todo: el que no paga no entra al Times y el Sunday Times de Londres, sus diarios insignia. En Estados Unidos, entre cinco quince diarios no [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Ya tienen fecha los intentos de cobrar los contenidos periodísticos en internet. Murdoch ha hecho saber que empieza a cobrar entre abril y junio y que se lanza con todo: el que no paga no entra al Times y el Sunday Times de Londres, sus diarios insignia. En Estados Unidos, entre cinco quince diarios no identificados se lanzan ahora, en diciembre; pero comienzan a cobrar sólo ciertos contenidos, sin ruido.</p>
<p>El <a href="http://www.pressgazette.co.uk/story.asp?sectioncode=1&amp;storycode=44649&amp;c=1">director</a> del Times de Londres, soldado de Murdoch, lanza un grito de guerra: “¡Esto es una revolución! Vamos a reescribir la economía de los diarios. Se trata de nuestra vida“. Si les parece exagerado, escuchen ésto: “Nosotros, como una empresa o como una sociedad no podemos aceptar que les pase a las noticias lo que ya le pasó a la música“. Sí: identificó sus intereses con los de la sociedad (¿inglesa, británica, mundial?). Bueno: nadie espera que un grito de guerra transmita las sutilezas de la vida.</p>
<p><span id="more-147"></span></p>
<p>Los 15 innominados son los adelantados de un grupo de 2500 publicaciones reunidas por <a href="http://whatmatters.mckinseydigital.com/the_debate_zone/will-people-pay-for-content-online?pg=7#comment">Stephen Brill</a>, un consultor que ideó <a href="http://www.poynter.org/column.asp?id=101&amp;aid=173027">16 esquemas de cobro</a> y prefiere no hablar de levantar paredes (metáfora consagrada) en torno de los contenidos. Pero se trata de eso, sólo que sus paredes rodean a contenidos selectos y se ven menos; las de Murdoch tapian todo. Nada de gritos de guerra, estas son patrullas de reconocimiento: van a tantear el terrreno y cuanto menos visibles, mejor.</p>
<p>Brill se propone hacer pagar a los lectores más intensivos de cada publicación, a los que define como un tercio del total. También propone pagos por contenidos preferenciales mientras el resto de los contenidos serían gratis; ha elaborado 16 opciones de cobro. Murdoch va a fondo; posiblemente esté golpeándose el pecho para obtener mejores condiciones de Google para mantener sus publicaciones abiertas al buscador. No sólo habla fiero, también presiona haciendo saber que negocia un acuerdo de exclusividad con el flamante Bing, buscador de Microsoft.</p>
<p><a href="http://www.bing.com/">Bing</a>, una miniatura al lado de Google, espera crecer con un acuerdo que tendría tan alto valor simbólico. Ese mismo valor simbólico es el que persigue Murdoch. La publicidad online no alcanza para hacer rentables a los medios tradicionales por eso tratan de llevar a la red el esquema de la TV por cable: pagar para leer.</p>
<p>Toda la industria de los medios está siguiendo atenta la saga que personifica Rupert Murdoch.</p>
<p>También están aquellos que entienden que Murdoch puede terminar debilitado en su pelea con Google. Su diario económico The Wall Street Journal, rentable en internet, recibe de Google nada menos que <a href="http://blogs.yankeegroup.com/2009/11/25/murdochs-bing-bluster-will-hurt-news-corp-not-google/#more-3137">el 25% de sus visitas</a>. Y los sitios de noticias en conjunto reciben 100.000 clicks por minuto a traves de Google. La pelea es por el valor que esos clicks pueden producir.</p>
<p>Pero Google busca situarse fuera de la discusión por el cobro. “Los sitios noticiosos pueden cobrar por sus contenidos y al mismo tiempo asegurarse de que la gente los descubre a través de nuestro buscador“. No le importa quién paga los contenidos: quiere cobrar la publicidad que esos contenidos generan.</p>
<p>Cualquiera sea el éxito de estas iniciativas, no podrán restituirle a los grandes medios las tasas de ganancias del siglo pasado. Los pagos de usuarios no remplazarán el dinero de la publicidad que abandonó a los contenidos periodísticos. Y aquellos medios tendrán que afrontar la dificultad de producir más calidad con menor costo, y hacerlo con las costos fijos del pasado: porque la mayoría tiene aún rotativas, edificios, grandes planteles y sistemas de distribución. Con el agravante de que están inmersos en la cultura del pasado: contenidos para públicos masivos, verticalidad y jerarquías rígidas hacia adentro y hacia los usuarios. Desde luego que pueden cambiar pero es bien difícil.</p>
<p>Darwinismo digital: los que sobrevivan serán mutantes, miembros fundadores de la nueva cultura o vivirán con el respirador artificial con dineros venidos de otras actividades: el periodismo y el conocimiento son temas cruciales y las elites están listas para aportar subsidios en EE.UU. (Allá hay unos pocos medios y periodistas con prestigio suficiente para que el dinero de los benefactores no derrumbe su credibilidad. Acá hay menos.)</p>
<p>Los periodismos que vienen, sean pagos o aparentemente gratuitos (siempre alguien paga de algún modo), hechos por profesionales diplomados o no,</p>
<p>deberán probar su eficacia como sistemas de procesamiento y producción de conocimiento. Ese es el principal desafío; este es, para mí, el rol central del periodismo, y los medios tradicionales y los alternativos lo han cumplido defectuosamente hasta hoy.</p>
<p>La campaña por cobrar contenidos pone de relieve estos problemas del periodismo:</p>
<p>1) la calidad de los contenidos, hoy gradualmente privados de su benefactor incómodo, la publicidad;</p>
<p>2) la necesidad de desarrollar modos de trabajo aptos para cultivar y aprovechar el conocimiento y ofrecerlo como herramienta para la acción;</p>
<p>3) la necesidad de encontrar modos de sustentación de esa calidad.</p>
<p>Me parece estos son los problemas de largo plazo dentro y fuera del mercado tanto para Murdoch y los medios tradicionales, como para los que practican nuevas formas de periodismo. El cobro puede ser una herramienta para algunos tipos de periodismo. Pero no resolverá, por sí, las cuestiones centrales.</p>
<p align="right">
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