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	<title>Blog de Roberto Guareschi &#187; Medios masivos</title>
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		<title>¿Se murió la primicia?</title>
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		<pubDate>Mon, 28 Nov 2011 22:06:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
				<category><![CDATA[Enseñanza de periodismo]]></category>
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		<description><![CDATA[La primicia noticiosa está muerta. He leído esta hipótesis en medios de otros países y ahora veo que crece entre nosotros, sobre todo en medios académicos. La idea es que una primicia se difunde con tanta rapidez en internet que enseguida pierde valor para quien la emite.
Creo que la primicia aún tiene valor. Un ejemplo: [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La primicia noticiosa está muerta. He leído esta hipótesis en medios de otros países y ahora veo que crece entre nosotros, sobre todo en medios académicos. La idea es que una primicia se difunde con tanta rapidez en internet que enseguida pierde valor para quien la emite.</p>
<p>Creo que la primicia aún tiene valor. Un ejemplo: un inversor se entera de que su banco está por declararse en quiebra, va corriendo y retira y salva millones de pesos. Seguro que esta persona le dará enorme valor al medio que le ha dado esa primicia.</p>
<p>Se trata de la primicia clásica, aquella que los estadounidenses llaman <em>scoop</em>, una noticia que está al alcance de todos (o lo estará en breve) pero es adelantada por uno solo de los medios.</p>
<p>Hay otro tipo de primicia que se suele llamar <em>exclusiva</em>. Se trata de una noticia que sólo teóricamente <em>estaría</em> al alcance de todos. En este caso un medio la ha sabido obtener a través de un trabajo de investigación o, por ejemplo, mediante el acuerdo con una o más fuentes que deciden excluir a otros medios. Desde luego, este tipo de primicia suele necesitar un trabajo de alta calidad.</p>
<p><span id="more-498"></span> La primicia clásica no tiene el mismo tipo de valor que tenía antes cuando los medios masivos tradicionales estaban en su apogeo, sin competencia. Eran pocos, controlaban el espacio periodístico y la mediación; en esa escasez, la primicia los distinguía y contribuía a su rentabilidad.</p>
<p>Pero primicia <em>exclusiva</em> y la clásica siguen teniendo valor para la gente. Internet no es un <em>mare magnum</em> donde las noticias circulan indiferenciadas. Tiene sistemas de filtro que nos ayudan a encontrar, si bien de manera aún precaria, la información que necesitamos. No sólo están los buscadores. También nos sirven como “buscadores“ -y además cumplen la crucial función de otorgar credibilidad a la noticia- nuestros amigos en las redes sociales y los medios periodísticos de cualquier tipo a los que les reconocemos calidad y honestidad y por eso les tenemos confianza. La primicia es uno de los factores que aceita a todo ese sistema de credibilidad.</p>
<p>Para cerrar, otro ejemplo de primicia. La muerte de Kadafi fue difundida en Twitter por un rebelde libio junto con una foto que le daba credibilidad. Un buen ejemplo para mostrarnos que la primicia ya no es más patrimonio exclusivo de los medios periodísticos y un buen motivo para creer que está vivita y coleando.</p>
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		<title>Nada más  viejo que el diario de hoy</title>
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		<pubDate>Sun, 04 Sep 2011 17:17:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Escribí este texto sobre la muerte de Candela y los medios. Hoy fue publicada por el diario Perfil.
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La muerte de Candela mostró desnudos a los diarios de papel del día siguiente. Y la imagen no era linda. La mañana del jueves pensé: Nada más viejo que el diario de hoy. Había visto varios noticieros de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Escribí este texto sobre la muerte de Candela y los medios. Hoy fue publicada por el diario Perfil.</p>
<p>&#8212;</p>
<p>La muerte de Candela mostró desnudos a los diarios de papel del día siguiente. Y la imagen no era linda. La mañana del jueves pensé: Nada más viejo que el diario de hoy. Había visto varios noticieros de televisión la noche anterior y conocía lo que creía más importante. Dos hechos: el hallazgo del cuerpito y una llamada reclamando una plata a los padres de Candela. Dos hipótesis: un ajuste de cuentas por un <em>vuelto </em>apropiado por el padre, pirata del asfalto; y algo similar vinculado con otro pariente, supuesto traficante de drogas. Nada nuevo para mí.</p>
<p><span id="more-492"></span>No sólo había visto los noticieros; también había visto en Facebook fotos de Candela con amigos y familiares. Tan típicas y públicas, la muerte les había dado un aura trágica. Las recorrí fascinado y angustiado buscando saber conocer la vida que se había apagado; imaginaba futuros de Candela. Su alegría constante me dolía. Ví una dedicatoria: “Mamá, yo sé que siempre vas a estar conmigo“.</p>
<p>También buscaba pistas: ¿esa moto imponente en que se monta la tía de Candela le pertenece? ¿Corresponde a sus medios económicos?</p>
<p>Las fotos me dieron un conocimiento emocional e intelectual que los diarios no daban. ¿No había nada que los diarios podían haber hecho para conmover e informar a los que ya sabíamos mucho? Sí. Las hipótesis lanzadas en TV ya eran detectables días antes. La madre de Candela había dicho que ella y los secuestradores se conocían. Ellos sabían que ella no iba a aflojar. De tan clara, era escandalosa; ofrecía una línea de trabajo. Pero recién fue valorada después del asesinato.</p>
<p>Lo que necesitan hoy los diarios masivos y tradicionales –más que en ninguna otra época- es hacer un periodismo de alta calidad en la línea de lo que <em>todavía</em> esperamos de ellos y <em>siempre</em> esperaremos del periodismo: investigar allá donde otros no quieren llegar, explicar con claridad y conmover con honestidad.</p>
<p>Puedo adivinar el pensamiento de algunos colegas: “No había más información al cierre de los diarios“, la noche anterior. Seguro: sólo había aquello que la policía y la justicia tenían o querían difundir. Pero la posibilidad de investigar por delante de la policía está siempre abierta. Los nombres de parientes y amigos estaban a mano, puntas de ovillos guiarnos y avanzar. Claro: para eso tenían que haber empezado mucho antes, con talento y más independencia de las fuentes.</p>
<p>Otra objeción: “¿Con qué podías empardar las fotos de Facebook?“. No hay emparde si se usan herramientas ajenas. Los diarios podrían haber obtenido de las amigas, los compañeros de la escuela, los vecinos, las maestras, etc. un retrato veraz y emotivo capaz de agregar una información que las fotos de Facebook no pueden tener y que necesitan para cobrar aún más potencia.</p>
<p>Otra más: “No podemos dedicar todos los periodistas que se necesitan para trabajos así“. Es muy cierto; las empresas exigen calidad pero no la pagan.</p>
<p>Y más aún, mis interlocutores imaginarios dirán : “Aún pobres como estaban, los diarios de papel agotaron sus ediciones; eso prueba su vitalidad“. Sí, pero qué grado de vitalidad tienen. Los diarios principales venden hoy casi la mitad de lo que vendieron en sus momentos de mayor circulación. Se agotaron porque se ajustaron a un lectorado mucho más chico.</p>
<p>Los diarios argentinos tiene vitalidad. Aunque ganan mucho menos dinero que antes, los pocos diarios sólidos están mucho mejor que diarios muy importantes de países centrales, cerca de la bancarrota. Pero eso no debería tranquilizarlos; las nuevas culturas avanzan rápido. Tienen que adaptarse e ir mutando hacia lo digital con una velocidad que hoy no tienen. Adaptarse y mutar como las especies que sobreviven. Pregúntele al mamut.</p>
<p>Los diarios no pueden imitar a Facebook y a Twitter. Pero veo dos caminos posibles. Uno es inventar un uso de las redes sociales propio del periodismo; tienen con qué, siempre han sido redes sociales, ámbitos de debate, aunque limitados por su tecnología y su verticalismo. El otro (insisto porque es crucial) es ofrecer una calidad periodística que ningún otro medio tenga. Tienen que invertir mucho más en periodismo para llegar al futuro. Tienen que apurarse porque eso no se construye para mañana. Y si no, que le pregunten al mamut.</p>
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		<title>En Japón, el corazón de la tragedia</title>
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		<pubDate>Sun, 20 Mar 2011 13:11:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Video. 11 de marzo de 2011. Interior de una casa en Japón. El terremoto sacude la casa. Caen estantes, libros. Escuchamos objetos que se rompen. El que filma tiembla. Las formas se convierten en trazos que cruzan la pantalla. Se escucha un aah… leve, sólo la modulación revela terror. Enseguida otro aah... Esos susurros tienen [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Video. 11 de marzo de 2011. Interior de una casa en Japón. El terremoto sacude la casa. Caen estantes, libros. Escuchamos objetos que se rompen. El que filma tiembla. Las formas se convierten en trazos que cruzan la pantalla. Se escucha un <em>aah… </em>leve, sólo la modulación revela terror. Enseguida otro <em>aah..</em>. Esos susurros tienen la fuerza de un alarido. Otras voces: se adivinan una mujer y dos adolescentes. Tal vez la madre pregunta <em>¿Estás bien?</em> La voz de una chica quizás dice que sí, quizás dice <em>salvame mamá</em>. Vidrios que se rompen, metales que chocan. Una silueta cruza corriendo la puerta de calle. Después huye el que filma, nos lleva con él. La ¿madre? casi arrodillada, tiene las manos apoyadas en la vereda. Otra vez dos <em>aah</em> pero ahora hay un alivio; el terremoto está cesando. El muchacho que filma sigue en pie, respira entrecortado: ¿tiene miedo? En ningún momento ha dejado de filmar. Su público es el mundo: ha puesto su <a href="http://tinyurl.com/494wl33">video</a> en Youtube y el viernes había sido visto más de once millones de veces.</p>
<p>¿Por qué en medio del terror resolvió filmar en vez de huir o ayudar a su familia o cubrirse? ¿Por qué su video nos conmueve tanto? ¿Qué nos dice de los medios y el periodismo?</p>
<p><span id="more-427"></span>El joven japonés filmó para darnos en la Red un testimonio de su experiencia; para estar acompañado por una multitud; para mostrar que miró a la muerte con coraje; para controlar sus emociones como un profesional protegido atrás de su cámara. Filmó porque si el terremoto lo mata, su testimonio 	quizá lo sobrevive.</p>
<p>Todo esto nos identifica con él. Pero hay más. El video nos impacta tanto porque está vivido. <a href="http://www.juliangallo.com.ar/2008/09/comunidad-oficial-de-patito-feo-liveleak/">Dice Julián Gallo</a>, especialista en medios interactivos: “Sin edición de ningún tipo, aparece una realidad que redefine a los medios de comunicación“, una realidad “oculta o arruinada con la edición“, y con la intervención de los reporteros y los camarógrafos. Los sucesos fluyen aquí en tiempo real, espontáneos como la vida.</p>
<p>Juntos, el sonido y la imagen en movimiento nos dan mucha información; por eso no nos piden el grado de participación que requiere un texto para completar un relato, por ejemplo. En eso consiste la fortaleza del texto y su limitación relativas. (Disculpen esta limitada interpretación de la teoría de Marshall McLuhan, sabio estudioso de los medios y la tecnología.)</p>
<p>Casi como un texto, este video también nos reclama una gran participación para completarlo. Es porque no se trata de un video tradicional: aquí vemos poco. Las imágenes borrosas, las voces sin rostro, los ruidos de objetos no vistos, el sonido de una respiración, van cambiando en ritmo y cadencia y frecuencia y volumen: construyen –junto con nuestra imaginación y nuestra experiencia- un relato sinfónico. Aquí lo entrevisto (lo incompleto) tiene una potencia narrativa fenomenal.</p>
<p>Los videos amateur están construyendo un lenguaje directamente relacionado con el periodismo. Es claro que no empezaron con el terremoto en Japón; pero se enriquecen más y más. Se constituyen con todo derecho en un género que enriquece el oficio. Este video es el relato de un testigo y víctima. Imaginen su relato tomado por un periodista de un medio tradicional: “Yo estaba caminando hacia el baño cuando de pronto…“  Dice Gallo: “Los videos crudos contienen una verdad, una intimidad, que jamás aparece en los medios, tradicionales“.</p>
<p>Los amateurs suelen estar donde los periodistas no llegamos. El joven amateur japonés abre para nosotros su casa y sus emociones.</p>
<p>El periodismo profesional no puede prescindir de este género porque está en un camino hacia una creciente interioridad por el que marcha parte del periodismo . Es un camino hacia la intimidad del otro que se está ahondando: el periodismo narrativo, el relato en primera persona, el periodista que se involucra directamente con su sujeto con empatía o rechazo, etcétera; y otros géneros que todavía no me imagino. También es un paso más hacia lenguajes multimedia con los que llegaremos más y más cerca de la experiencia ajena.</p>
<p>&#8212;</p>
<p><a href="http://www.youtube.com/watch?v=oQVPfQu50yY&amp;feature=related">Otro</a> video, otro estilo de relato. Un hombre sereno.</p>
<p><a href="http://www.youtube.com/watch?v=9kI7CsbghmM&amp;NR=1">Otro</a> video: alguien filma la transmisión de TV.</p>
<p><a href="http://www.youtube.com/watch?v=S9UQXw3nPUQ&amp;NR=1&amp;oref=http%3A%2F%2Fwww.youtube.com%2Fwatch%3Fv%3DoQVPfQu50yY%26feature%3Drelated&amp;has_verified=1">Otro</a> video: Yoshi, un japones-estadounidense habla y habla. Cuenta su miedo y su rabia.</p>
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		<title>Cómo será el nuevo diario de Perfil</title>
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		<pubDate>Thu, 27 Jan 2011 20:36:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Es oficial: Jorge Fontevecchia lanzará este año un nuevo diario. ¿Cómo será? Dialogué con su futuro director, Darío Gallo, vía email. La transcripción está abajo. Invito a los lectores, colegas o no, a que reflexionemos juntos sobre las definiciones de Gallo y las perspectivas del nuevo diario.
Tu historia profesional, en breve.
Nací en el noroeste de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Es oficial: Jorge Fontevecchia lanzará este año un nuevo diario. ¿Cómo será? Dialogué con su futuro director, Darío Gallo, vía email. La transcripción está abajo. Invito a los lectores, colegas o no, a que reflexionemos juntos sobre las definiciones de Gallo y las perspectivas del nuevo diario.</p>
<p><strong>Tu historia profesional, en breve.</strong></p>
<p>Nací en el noroeste de la provincia de Buenos Aires y me vine a estudiar periodismo en Buenos Aires. En la profesión, me formé y crecí en la editorial Perfil. Estuve casi 14 años en la revista Noticias, donde comencé como cronista de la sección política y terminé como editor ejecutivo del semanario. En los últimos tres años estuve al frente de Perfil.com, la versión online del diario Perfil.</p>
<p><strong>¿</strong><strong>Cómo será el nuevo diario? ¿En qué se diferencia de los populares argentinos?</strong></p>
<p><span id="more-412"></span>El nuevo diario espera acercar a la lectura a gente que ya dejó de leer diarios o a jóvenes que no encuentran nada interesante en una publicación tradicional. Apostamos a que un fuerte despliegue visual, sumado a una agenda propia y un desacartonamiento general ayudarán para que se gane un lugar en el mercado. Se diferenciará de todos los diarios porque desde que salió Página/12, hace 25 años, ningún diario hizo una jugada tan fuerte para romper ciertas estructuras. En el medio, apareció internet, los iPods, la explosión de los celulares, las redes sociales y más, pero los diarios siguieron siendo lo que eran. Intentaremos captar estos cambios.</p>
<p><strong>¿A quiénes va dirigido?</strong></p>
<p>Hay un gran sector de &#8220;ex&#8221; lectores que quisiéramos tentar. Por ejemplo, parte de los 200.000 lectores que se fueron de Clarín en los últimos años, parte de los lectores que habian ganado algunos diarios gratuitos que naufragaron con la crisis del 2001 y creemos que sumaremos lectores para un mercado que ha ido en baja.</p>
<p><strong>¿Qué nicho intenta ocupar en la “ecología“ de los diarios?</strong></p>
<p>En muchos casos, usaremos la experiencia que se hizo en Perfil.com para generar nuestra ubicación entre la oferta existente. En 2008, Perfil.com tenía menos visitas que muchos sitios de noticias provinciales y también menos páginas vistas. En poco más de un año, nos ubicamos detrás de Clarín y La Nación, medios que nos llevaban una década de ventaja en la red. En papel trataremos de hacer algo similar, ser &#8220;distintos&#8221; y lograr entrar al podio.</p>
<p><strong>¿Qué temas abordará?</strong></p>
<p>Más que diferenciarse por los temas que abordará, es por cómo los abordará. Con la llegada de internet se acabaron las primicias. Lo que sacó A como &#8220;primicia&#8221;, media hora después lo tiene B, con valor agregado. Intentaremos una agenda propia -nuestro diario no tiene compromisos políticos ni sindicales que nos aparten del periodismo-, tendrá una edición extrema (elegir para no intoxicar) y una cultura &#8220;web&#8221; en la gráfica.</p>
<p><strong>¿Porqué lanzar un diario de papel hoy? ¿Tendrá una versión digital?</strong></p>
<p>Pensamos que hay espacio para un diario de papel que contemple esos puntos que hemos comentado. Es cierto que es un gran desafío porque aspiramos que hasta nos compren aquellos que no compran o nunca han comprado diarios. Si logramos, alguna vez en la semana que alguien de 20 años compre su ejemplar por X razón, sería un doble triunfo. No habrá una versión digital como la que hoy conocemos de los diarios de papel. Tendrá web, pero como espacio de diálogo con los lectores, un lugar donde se podrán obtener regalos o promociones, salvo el contenido de nuestro diario, que sólo se venderá en kioscos de todos el país.</p>
<p><strong>¿Qué precio tendrá?</strong></p>
<p>Aún no está definido, mi posición es que contemple la realidad cotidiana de los lectores y los canillitas: que sea un precio redondo. Es decir, que no haya discusión por monedas de diez centavos entre canillita y lector. En el Gran Buenos Aires, las monedas cuestan más que el valor que llevan impreso. No tendríamos que generar un problema nuevo a los lectores.</p>
<p><strong>¿Cómo piensan pelearle a Clarín? No sería impensable que sacara otro similar.</strong></p>
<p>Sería espectacular que salieran dos diarios en el mismo año en la Argentina. A Clarín se le puede competir haciendo periodismo. Nosotros intentamos atraer parte de aquellos lectores que se fueron de Clarín por distintas razones. No sería extraño entonces que ellos decidan sacar un diario para recuperar los lectores que se le fueron del buque insignia. Habría que ver si eso los beneficia en la estrategia general del Grupo. Si sacan un diario nuevo para competir con el nuevo diario nuestro tal vez nosotros no seamos los más perjudicados. Si la competencia es libre, bienvenidos.</p>
<p><strong>¿Qué esperan del Diario Popular y Crónica? ¿Y de La Nación?</strong></p>
<p>Cuando sale un medio nuevo, si tiene relativo éxito, provoca cambios en el resto de la &#8220;industria&#8221;. Pero contra lo que la mayoría piensa, que venimos a pelear por los lectores existentes, creemos que vamos a sumar más lectores al mercado pago. Si así fuese estamos haciendo algo más que sacar un diario.</p>
<p>¿<strong>Cuándo sale?</strong></p>
<p>En la primera semana de febrero deciremos la fecha de salida. Se decidirá el día exacto cuando estén alineados todos los intereses: periodísticos, publicitarios, marketing y comunicación. Se requiere de una campaña publicitaria importante para darlo a conocer.</p>
<p><strong>¿Cuándo supiste de que ibas a dirigir un diario? ¿Cómo te sentís con eso?</strong></p>
<p>Me avisaron el 30 de diciembre pasado. Por la dinámica de nuestra profesión, y luego de pasar por el sitio digital de Perfil, creía que ya no nunca más volvería al papel. Pocos días antes le había dicho a un amigo: &#8220;la única manera que yo deje Perfil.com es para ir al diario nuevo&#8221;.  Creo que para los periodistas, aun aquellos que ya descubrieron lo digital, asistir a la creación de un diario de papel es como para los actores hacer teatro. Paga más la tele, el cine puede llevarlo a la gloria, pero sólo el teatro le genera una mayor adrenalina porque pone el cuerpo todos los días.</p>
<p>Mi sensación es la misma que cuando entré por primera vez a una redacción: qué bueno elegir este trabajo para ganarse la vida.</p>
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		<title>Un golpe sobre la mesa&#8230; del periodismo</title>
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		<pubDate>Sun, 05 Dec 2010 13:27:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Hoy publiqué este texto en el diario Perfil. Es una versión corregida y ampliada de mi post anterior. Luego, agrego una serie de links que pueden brindar una visión más amplia del cablegate y su efecto sobre el periodismo. Y finalmente transcribo un artículo de Manuel Castells publicado en La Vanguardia (Barcelona) el 30 de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hoy publiqué este texto en el diario Perfil. Es una versión corregida y ampliada de mi post anterior. Luego, agrego una serie de links que pueden brindar una visión más amplia del cablegate y su efecto sobre el periodismo. Y finalmente transcribo un artículo de Manuel Castells publicado en La Vanguardia (Barcelona) el 30 de octubre.</p>
<p>&#8212;</p>
<p>Una pregunta para empezar: ¿En medio del escándalo del cablegate, quién se lleva las palmas, los cinco más grandes diarios del mundo que publicaron los cables secretos de la diplomacia norteamericana o <a href="http://wikileaks.org/">Wikileaks</a> que los obtuvo, los procesó y se los entregó?  Nadie le atribuye a los diarios ningún mérito en obtener la información, claro, porque no lo tienen. Pero tampoco se les reconoce pericia para editarla o valentía para publicarla. Esa valentía se le reconoce al soldado que filtró los cables y a <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Julian_Assange">Julian Assange</a>, el fundador de Wikileaks que vive en la clandestinidad, perseguido por espías y por la policía en todo el mundo.</p>
<p><span id="more-396"></span>Wikileaks utillizó la enorme capacidad de difusión que tienen esos diarios y los eclipsó. Pero no se trata de una simple cuestión de percepción. Yo creo que los diarios y Wikileaks están ayudando a crear nuevas formas de periodismo. Unos porque no han tenido más remedio. El otro, por su propia naturaleza; lo busque o no.</p>
<p>Wikileaks viene haciendo revelaciones hace cuatro años. Pero el cablegate ha aumentado mucho su visibilidad, por la importancia de los materiales y por el efecto acumulativo de todas las revelaciones. Ayuda a eso, también, que no se trata sólo de documentos oficiales. El cablegate nos muestra cómo dialogan en secreto los funcionarios del poder. Los cables configuran un reality show involuntario en el que los poderes fácticos se sacan un premio vergonzante.</p>
<p>Nunca antes el público había tenido ese tipo de acceso a ámbitos secretos del poder mundial. Es la fantasía de muchos: tener acceso a una ventana para ver cómo operan los diplomáticos lejos del escrutinio con los dobleces y la hipocrecía de la real politik. No importa que lo que vemos por esa ventana sea sólo uno de los niveles del poder mundial y no el más alto. De todos modos, ese acceso es información que se puede convertir en conocimiento y el conocimiento es una forma del poder.</p>
<p>Pero lo más importante para el periodismo, creo, es que toda esa riqueza no llegó a conocimiento público de la manera usual. Tradicionalmente, una persona (la fuente) a quien le conviene difundir un secreto, lo pasa a un medio al que también le conviene difundirlo. <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Watergate_scandal">Un ejemplo</a>: en los `70 Woodward y Bernstein, del Washington Post, fueron convocados por el famoso “garganta profunda“ porque el FBI quería debilitar a Nixon. El diario marcó un hito en la historia del periodismo y logró un prestigio que hoy le sirve más que nunca, cuando declinan los diarios de papel.</p>
<p>Los motivos de las fuentes son inagotables. Creo que los más importantes y abarcativos son: tener más poder (para sí y/o para otros), defenderse de algún poder y calmar su sentimiento de culpa.</p>
<p>La fuente visible del cablegate (no se sabe si hay otras), el soldado <a href="http://abcnews.go.com/WN/wikileaks-case-pvt-bradley-manningss-alleged-role-leaking/story?id=11254454&amp;page=2">Bradley Manning</a>, fue directamente a Wikileaks quizás porque admiraba a esa organización y no confiaba en los grandes medios, y porque esperaba protección (no la obtuvo, está preso). Y, sobre todo porque esa organización le aseguraba una difusión global inmediata y masiva.</p>
<p>Si hubiera ido a un solo diario -el procedimiento tradicional- corría varios riesgos. Entre otros, que ese diario tuviera el control exclusivo de la información y pudiera retacearla o darle un sentido distinto al esperado por él. Wikileaks fue una herramienta eficaz para él.</p>
<p>Ahora miren este proceso desde la perspectiva de Wikileaks. Con los documentos en su poder, Wikileaks busca a su vez una herramienta. Julian Assange decide esta vez elegir a cinco de los grandes diarios del mundo -The Guardian, The New York Times, Der Spiegel, Le Monde y El País- en lugar de entregar los materiales a quien los quisiera, como ha hecho otras veces. Entiende que esa abundancia disminuye el valor. Y, dentro de la ley de oferta y demanda, crea una escasez para exaltar el valor; o sea, para tener más impacto. No es una conjetura; lo cuenta Assange.</p>
<p>¿Assange beneficia a los diarios? Sí, en parte. Pero no los fortalece, los disminuye. Wikipedia conserva la relación directa con la fuente o las fuentes; no la comparte. Y ellos, los diarios, son los receptores casi pasivos de una información que no fue obtenida por ellos pero no pueden ignorar porque es valiosísima.</p>
<p>Wikileaks es aquí tan poderoso que les ha quitado un atributo crucial de todo periodismo, el acceso directo a la fuente. Ese acceso es crucial porque en el trato personal con la fuente se obtienen datos tan importantes como la filtración que permiten conocer o deducir móviles y evaluar eventuales manipulaciones. Así los medios pueden brindar la noticia a sus lectores en un contexto que favorece un análisis crítico.</p>
<p>Otro atributo clave -pero sólo propio del periodismo tradicional- es la exclusividad, otro punto donde golpea Wikileaks. El periodismo tradicional actua dentro de las reglas del mercado; es realizado por una empresa o un grupo en competencia con otras empresas o grupos. Por eso la búsqueda de la exclusividad.</p>
<p>Wikileaks arrasa con la exclusividad. Ha forzado algunos de los mejores diarios del mundo a entrar en cadena. Claro, con matices. Pero han tenido que salir al unísono sin diferenciarse nítidamente. Cada uno hizo su edición del material. Pero se reunían, discutían, cada uno tenía una idea de lo que el otro iba a publicar. Fue un insólito trabajo en común</p>
<p>Un atributo más del periodismo, el más importante porque resume a todos, es su capacidad para controlar al poder, todo el poder, no sólo el de los gobiernos, porque el poder nos prefiere ignorantes.</p>
<p>Wikileaks compite por esa función. No digo que el periodismo tradicional no la cumpla a veces. Pero en este caso Wikileaks acaparó esa función. Como ya dijimos, nadie habla de los diarios sino de Wikileaks. Es evidente que en la práctica concreta, les está disputando una parte del territorio del periodismo.</p>
<p>Fíjense cómo se hace visible esta tensión. Apenas Wikileaks dijo en la Red que el cablegate era una sociedad con los cinco medios, un periodista del Times se apuró a decir que para ellos Wikileaks no era un socio sino apenas una fuente.</p>
<p>Wikileaks es mucho más que una fuente tradicional. Es una organización en la que trabajan ciudadanos, periodistas y especialistas en tecnología de la información, abogados, etc. que envía gente a distintas partes del mundo para investigar y para chequear información. Y además es eficaz: los gobiernos no desmienten sus revelaciones, sólo las minimizan. Tan poderosa es esta “simple fuente“ que ocupa un lugar en la imposición de la agenda global y por eso, en la construcción del discurso público, rol que se atribuye el periodismo.</p>
<p>La tensión entre Wikileaks y los cinco diarios es la tensión entre los viejos y los nuevos medios y entre las formas tradicionales de periodismo y las que están en formación. El célebre Manuel Castells, quien hizo estos días una apasionada defensa de Wikileaks,  dice que es un “medio de información“ (*). Jay Rosen ha dicho que es una “<a href="http://archive.pressthink.org/2010/07/26/wikileaks_afghan.html">organización noticiosa</a>“, la primera que actúa fuera de un Estado nacional. Para los diarios tradicionales Wikileaks es apenas una fuente; no es periodismo.</p>
<p>Creo que esa discusión es menos importante que la práctica concreta. Wikileaks es un camino para la construcción de nuevos medios periodísticos. Tiene estas fortalezas: obtiene información, la evalúa y la distribuye. Wikileaks es ubicua, desafía al poder establecido, se constituye en mediador de ciudadanos que deciden saltear a los medios tradicionales y actúa, como dice Rosen, fuera de los Estados nacionales.</p>
<p>El cablegate es un golpazo sobre la mesa. Es un riquísimo disparador para pensar en los nuevos periodismos.</p>
<p>&#8212;-</p>
<p>Ahora, los links:</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Entrevista con Assange: qué es Wkl</span></p>
<p>http://www.openculture.com/2010/07/inside_the_secret_world_of_wikileaks.html</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Wikileaks y Afganistán (la revelación anterior al cablegate:</span></p>
<p>http://www.salon.com/news/opinion/glenn_greenwald/2010/07/25/wikileaks</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Idem por Columbia Journalism Review</span></p>
<p>http://www.cjr.org/campaign_desk/the_story_behind_the_publicati.php?page=all</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Wkl y Afganistán por Jay Rosen</span></p>
<p>http://archive.pressthink.org/2010/07/26/wikileaks_afghan.html</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Un muy buen perfil de Assange por The New Yorker</span></p>
<p>http://www.newyorker.com/reporting/2010/06/07/100607fa_fact_khatchadourian</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Cómo trabaja Wl:</span></p>
<p>http://www.time.com/time/printout/0,8816,2034040,00.html</p>
<p>Cito el párrafo:</p>
<p>The bulk of the heavy lifting — heavy analytical lifting — that is done with our materials is done by us, and is done by professional journalists we work with and by professional human-rights activists. It is not done by the broader community. However, once the initial lifting is done, once a story becomes a story, becomes a news article, then we start to see community involvement, which digs deeper and provides more perspective. So the social networks tend to be, for us, an amplifier of what we are doing. And also a supply of sources for us.</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Assange, su trabajo y el periodismo. Chat con el público desde un lugar oculto:</span></p>
<p>http://www.guardian.co.uk/world/blog/2010/dec/03/julian-assange-wikileaks</p>
<p>cito:</p>
<p>Pregunta:</p>
<p>The State Dept is mulling over the issue of whether you are a journalist or not. Are you a journalist? As far as delivering information that someone [anyone] does not want seen is concerned, does it matter if you are a &#8216;journalist&#8217; or not?</p>
<p>Respuesta de Assange:</p>
<p>I coauthored my first nonfiction book by the time I was 25. I have been involved in nonfiction documentaries, newspapers, TV and internet since that time. However, it is not necessary to debate whether I am a journalist, or how our people mysteriously are alleged to cease to be journalists when they start writing for our organisaiton. Although I still write, research and investigate my role is primarily that of a publisher and editor-in-chief who organises and directs other journalists<span>.</span></p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Entrevista de la revista Time a Assange el 30 de noviembre:</span></p>
<p>http://www.time.com/time/printout/0,8816,2034040,00.html</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Un ejemplo de buen trabajo original de un diario tradicional</span>:</p>
<p>http://projects.washingtonpost.com/top-secret-america/</p>
<p>&#8212;</p>
<p>Ahora, el texto de Castells</p>
<p>(*) “¿Quien le teme a Wikileaks“, publicado en La Vanguardia (Barcelona) el 30 de octubre último. El sitio de la Vanguardia estaba hoy en reparación y el links estaba roto. Por eso lo transcribo aquí completo.</p>
<p>http://www.lavanguardia.es/lv24h/20101030/54062523022.html</p>
<p><!-- p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 5.6px Verdana; color: #555555} p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.9px Arial} p.p3 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 6.7px Arial} p.p4 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 6.2px Verdana} p.p5 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 9.0px Arial} p.p6 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 6.2px Verdana; color: #2d4cb3} p.p7 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 7.0px 'Lucida Grande'} span.s1 {color: #2d4cb3} span.Apple-tab-span {white-space:pre} --><span style="text-decoration: underline;">OBSERVATORIO GLOBAL</span></p>
<p><strong>¿Quién teme a Wikileaks?</strong></p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Los ataques a Wikileaks no cuestionan su veracidad, sino que critican el hecho de su difusión</span></p>
<p>Tenía que ocurrir. Los gobiernos llevaban tiempo preocupados con su pérdida de control de la información en el mundo de internet. Ya les molestaba la libertad de prensa. Pero habían aprendido a convivir con los medios tradicionales. En cambio, el ciberespacio, poblado de fuentes autónomas de información, es una amenaza decisiva a esa capacidad de silenciar en la que se ha fundado siempre la dominación. Si no sabemos lo que pasa, aunque nos lo temamos, los gobernantes tienen las manos libres para robar y amnistiarse mutuamente como en Francia o Italia o para masacrar a miles de civiles y dejar curso a la tortura como EE.UU. en Iraq y Afganistán. De ahí la alarma de las élites políticas y mediáticas ante la publicación de centenares de miles de documentos originales incriminatorios para los poderes fácticos en EE.UU. y en otros muchos países por Wikileaks. Se trata de un medio de comunicación por internet, creado en el 2007, publicado por una fundación sin ánimo de lucro legalmente registrada en Alemania pero que opera desde Suecia. Cuenta con 5 empleados permanentes, unos 800 colaboradores ocasionales y cientos de voluntarios repartidos por todo el mundo: periodistas, informáticos, ingenieros y abogados, muchos abogados para preparar su defensa contra lo que sabían que se les venía encima.</p>
<p>Su presupuesto anual es de unos 300 millones de euros, producto de donaciones, cada vez más confidenciales, aunque algunas son de fuentes como Associated Press. Se inició por parte de disidentes chinos con apoyos en empresas de internet de Taiwán, pero poco a poco recibió el impulso de activistas de internet y defensores de la comunicación libre unidos en una misma causa global: obtener y difundir la información más secreta que gobiernos, corporaciones y, a veces, medios de comunicación ocultan a los ciudadanos.</p>
<p>La mayor parte de la información la reciben, generalmente por internet, mediante el uso de mensajes encriptados con una avanzadísima tecnología de encriptación cuyo uso facilitan a quienes les quieren enviar la información siguiendo sus consejos, o sea, desde cibercafés o puntos calientes de wi-fi, lo más lejos posible de sus lugares habituales. Aconsejan no escribir a ninguna dirección que tenga la palabra wiki, sino utilizar otras que facilitan regularmente (tal como http//destiny. mooo.com). A pesar del asedio que han recibido desde su origen, han ido denunciando corrupción, abusos, tortura ymatanzas en todo el mundo, desde el presidente de Kenia hasta el lavado de dinero en Suiza o a las atrocidades en las guerras de EE.UU. Han recibido numerosos premios internacionales de reconocimiento a su labor, incluyendo los de The Economist y de Amnistía Internacional.</p>
<p>Es precisamente ese creciente prestigio de profesionalidad el que preocupa en las alturas. Porque la línea de defensa contra las webs autónomas en internet es negarles credibilidad. Pero los 70.000 documentos publicados en julio sobre la guerra de Afganistán o los 400.000 sobre Iraq difundidos ahora son documentos originales, la mayoría procedentes de soldados estadounidenses o de informes militares confidenciales. En algunos casos, filtrados por soldados y agentes de seguridad estadounidenses, tres de los cuales están en la cárcel. Wikileaks tiene un sistema de verificación que incluye el envío de reporteros suyos a Iraq, donde entrevistan a supervivientes y consultan archivos.</p>
<p>De hecho, los ataques contra Wikileaks no cuestionan su veracidad, sino que critican el hecho de su difusión, so pretexto de que ponen en peligro la seguridad de las tropas y ciudadanos. La respuesta de Wikileaks: se borran los nombres y otras señas de identificación y se difunden documentos sobre hechos pasados, de modo que es improbable que puedan peligrar operaciones actuales. Aun así, Hillary Clinton ha condenado la publicación sin comentar la ocultación de miles de muertos civiles y las prácticas de tortura que revelan los documentos. Al menos, Nick Clegg, el viceprimer ministro británico, ha censurado el método pero ha pedido una investigación sobre los hechos.</p>
<p>Pero lo más extraordinario es que algunos medios de comunicación están colaborando con el ataque que los servicios de inteligencia han lanzado contra Julian Assange, director de Wikileaks. Incluso un comentario editorial de Fox News aboga por su asesinato. Y sin ir tan lejos, John Burns, en The New York Times, intenta mezclarlo todo en una niebla respecto al personaje de Assange. Es irónico que lo haga este periodista buen colega de Judy Miller, la reportera de The Times que informó, consciente de que era mentira, del descubrimiento de armas de destrucción masiva (véase la película La zona verde).</p>
<p>Esa es la más vieja táctica mediática: para que se olviden del mensaje: atacar al mensajero. Eso hizo Nixon en 1971 con Daniel Ellsberg, el que publicó los famosos papeles del Pentágono que expusieron los crímenes en Vietnam y cambiaron la opinión pública sobre la guerra. Por eso Ellsberg aparece en conferencias de prensa junto con Assange. Personaje de novela, el australiano Assange pasó buena parte de sus 39 años cambiando de lugar desde niño y, usando sus dotes matemáticas, haciendo activismo hacker para causas políticas y de denuncia. Ahora más que nunca está en semiclandestinidad, moviéndose de un país a otro, viviendo en aeropuertos y evitando países donde se buscan pretextos para detenerlo. Por eso surgió en Suecia, donde se encuentra más libre, una querella por violación que luego fue desestimada por la juez (relean el principio de la novela de Stieg Larsson y verán una extraña coincidencia). Y es que es el Partido Pirata de Suecia (10% de votos en las elecciones europeas) el que está protegiendo a Wikileaks, dejándoles su servidor central encerrado en un búnker bajo tierra a prueba de toda interferencia.</p>
<p>El drama no ha hecho más que empezar. Una organización de comunicación libre, basada en el trabajo voluntario de periodistas y tecnólogos, como depositaria y transmisora de quienes quieren revelar anónimamente los secretos de un mundo podrido, enfrentada a aquellos que no se avergüenzan de las atrocidades que cometen pero sí se alarman de que sus fechorías sean conocidas por quienes los elegimos y les pagamos. Continuará.</p>
<p>&#8212;</p>
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		<title>Wikileaks: un sopapo al periodismo (tradicional)</title>
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		<pubDate>Tue, 30 Nov 2010 01:01:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
				<category><![CDATA[Creación colectiva]]></category>
		<category><![CDATA[Medios masivos]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo]]></category>

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		<description><![CDATA[Escribí esto sobre el fenómeno que está configurando Wikileaks y sus efectos sobre el periodismo. Lo escribí a la disparada, ansioso por ofrecer un punto de vista en el momento más oportuno posible. Creo que en este momento es más importante la velocidad que la prolijidad. Disculpen la ausencia de links. Los incluiré más adelante.
&#8212;
Quizás lo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Escribí esto sobre el fenómeno que está configurando Wikileaks y sus efectos sobre el periodismo. Lo escribí a la disparada, ansioso por ofrecer un punto de vista en el momento más oportuno posible. Creo que en este momento es más importante la velocidad que la prolijidad. Disculpen la ausencia de links. Los incluiré más adelante.</p>
<p>&#8212;</p>
<p>Quizás lo más importante para el periodismo es que Wikileaks se está convirtiendo en un centro mundial de filtraciones, algo así como un intermediario entre los que tienen una información muy valiosa y el periodismo tradicional y dominante. Un intermediario con creciente poder&#8230; periodístico.</p>
<p>Sus últimas revelaciones sobre la diplomacia de Estados Unidos y las de sus interlocutores son las más importantes de la historia de la diplomacia y, tal vez, del periodismo por su profundidad y amplitud. Nunca antes el público había tenido tal acceso directo a ámbitos secretos y prohibidos del poder mundial y, de paso, a ámbitos igualmente secretos de sub poderes grandes, pequeños y pequeñitos. Lo más cercano a eso han sido revelaciones puntuales, como los papeles del Pentágono -que prepararon el camino para la retirada de Vietnam- o revelaciones edulcoradas o autocelebratorias de aspirantes a la gloria, generalmente jubilados, como Henry Kissinger y sus memorias.</p>
<p><span id="more-385"></span>Las revelaciones de Wikileaks son poderosas y arrasan con las convenciones y los sobreentendidos del poder. Ahora pocos de los que participan en la trastienda del poder van a hablar con tranquilidad, con la seguridad de que el secreto le conviene a todos los interlocutores, posiblemente porque una revelación compromete a todos los interlocutores. Desde luego, siempre comprometerá más a los más débiles.</p>
<p>No creo necesario extenderme sobre los leaks, fácilmente accesibles. Toda esta riqueza no llegó a conocimiento público de la manera tradicional: alguien a quien le conviene difundir un secreto lo pasa a un medio al que le conviene igualmente difundirlo. Los motivos de las fuentes son inagotables pero en general es para tener más poder (de cualquier tipo) o para defenderse de algún poder. Los motivos de los medios periodísticos son, en general, acrecentar o mantener confianza y prestigio en la sociedad, ganarle a la competencia, ganar dinero. En cuanto a los periodistas -aquí el ganar dinero quiere decir acrecentar o justificar su salario-, todo eso y además, porque se trata de individuos, sentir que han hecho bien su trabajo, ser reconocidos por sus colegas, y sentir que han hecho algo que creen positivo para la sociedad y estar conformes con ellos mismos. Se podría considerar que también son cuestiones de poder -en la sociedad y sobre uno mismo-.</p>
<p>Esta vez, como en otras, la fuente fue directamente a Wikileaks. ¿Porqué? Me imagino -me pongo en lugar del <em>garganta profunda-</em>:</p>
<p>Sobre todo, porque Wikileaks asegura, con su credibilidad, una difusión global inmediata y masiva. Si hubiera ido a un solo diario -el procedimiento tradicional- corría varios riesgos. Que ese diario tuviera el control exclusivo de la información y pudiera retacearla, darle un sentido distinto al esperado. También que, al tratar de confirmar la información a través de distintas fuentes, queden muchos datos en el camino por inconfirmables.</p>
<p>Wikileak les ha hecho un bypass a los grandes diarios tradicionales del mundo. Los ha desnudado en sus carencias. Bill Keller, director periodístico del NYTimes lo sabe: recordó el error grave (suyo y de su diario) de haber aceptado y difundido la mentira que justificó la invasión de Irak, nada menos. Por lo menos es teóricamente posible que el NYT no haya aprendido de aquel error y vuelva a incurrir en otro igual. ¿Por qué no?</p>
<p>Si uno tiene en cuenta que Wikileaks no es una organización periodística, el sopapo es aún mayor. Hay una organización a la que contribuyen ciudadanos no periodistas que está ocupando un lugar cada vez más amplio en la imposición de la agenda global y por eso, de la construcción del discurso público.</p>
<p>Y al ocupar ese lugar, está desplazando a las catedrales del periodismo tradicional. The Guardian, el NYT, Le Monde, etc., catedrales del periodismo establecido comen de la mano de Wikileaks, es así, dicho con brutalidad. Y esto seguramente va a tener consecuencias a largo plazo.</p>
<p>Una de ellas es que Wikileaks siga imponiéndose como un ámbito seguro y eficaz para difundir secretos, una de las funciones centrales del periodismo.</p>
<p>No digo que Wikileaks remplaza a todo tipo de periodismo. Es un desafío para que los periodistas hagan mucho mejor su trabajo. Una cosa es estar dentro del sistema; otra es contribuir con errores u omisiones a lo peor del sistema.</p>
<p>Propongo ir pensando en esto y debatiéndolo.</p>
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		<title>Periodismo se necesita</title>
		<link>http://robertoguareschi.com/periodismo-se-necesita/</link>
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		<pubDate>Sun, 14 Nov 2010 14:14:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
				<category><![CDATA[Medios masivos]]></category>
		<category><![CDATA[marketing]]></category>

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		<description><![CDATA[Quizás los diarios argentinos son una excepción mundial. No he encontrado otros que consigan descuentos para sus lectores: supermercados, cines, turismo, ropa, la lista es muy larga. La Nación fue pionero con su club de suscriptores. Hace muy poco se sumó Clarín con el suyo, 365. Perfil empezó en diciembre último. El objetivo, aumentar la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Quizás los diarios argentinos son una excepción mundial. No he encontrado otros que consigan descuentos para sus lectores: supermercados, cines, turismo, ropa, la lista es muy larga. <a href="http://club.lanacion.com.ar/">La Nación</a> fue pionero con su club de suscriptores. Hace muy poco se sumó Clarín con el suyo, <a href="http://www.365.com.ar/">365</a>. <a href="http://www.espacioperfil.com.ar/">Perfil</a> empezó en diciembre último. El objetivo, aumentar la circulación: descuentos a cambio de suscripciones.</p>
<p>No es la primera iniciativa de marketing que los diarios argentinos lanzan con ese objetivo. Clarín arrancó en 1993 con fascículos de un atlas inserto en el diario por centavos más. El lector no tenía más remedio que pagarlos. Pero la novedad, la calidad y el precio duplicaron la circulación los martes: un millón de ejemplares, como el día de mayor circulación. Ahora Clarín tenía “dos domingos“. Enseguida le siguieron otros diarios con más atlas, enciclopedias, diccionarios.</p>
<p><span id="more-381"></span>Cuando esos fascículos semanales perdieron su eficacia, vinieron los “opcionales“; los españoles los bautizaron sabiamente “anabólicos“. Su venta no estaba atada al diario. Había que pagarlos aparte. Otra vez enciclopedias, y mapas carreteros, novelas, manuales de informática, recetarios, cursos de tejido. Ahora este recurso ha perdido eficacia.</p>
<p>Con su club de lectores, La Nación arrancó con ventaja. Tenía una base de suscriptores, algo extraño en la Argentina donde las suscripciones son un acuerdo tácito entre el comprador y el canillita, hasta hace poco único depositario de algo muy valioso: el conocimiento de los clientes.</p>
<p>Durante dos años el diario corrió solo. Mientras todos los demás perdían circulación, La Nación aumentó 20% sus ventas los domingos, el día que la gente prefiere para suscribirse. Seguro que Clarín y Perfil también se beneficiarán de este recurso. Perfil, que sale dos días por semana y por eso tiene mucha menos circulación, ya logró 700 suscripciones más.</p>
<p>Y ahora viene el centro de la cuestión para el periodismo.</p>
<p>Fascículos y opcionales no son contenidos periodísticos pero entran en el laxo mundo de lo cultural. Los clubes de beneficios, no. Aumentan la circulación, refuerzan la fidelidad y les dan a los diarios un conocimiento de sus lectores que en el futuro podrán emplear no sólo para cuestiones comerciales. Pero ahora lo comercial y el marketing ocupan un lugar más importante y visible en la relación con el lector y en la imagen de los diarios (ver las numerosas páginas de publicidad que dedican a sus clubes).</p>
<p>Los diarios decaen en circulación y rentabilidad y buscan nuevas fuentes de ingresos para sobrevivir. El <a href="http://www.timesonline.co.uk/tol/life_and_style/related_features/wine_and_dine/article2930148.ece">Times</a> de Londres tiene un club de venta de vinos de las mejores bodegas del mundo, y organiza cenas y reuniones para que sus socios prueben nuevos productos. <a href="http://www.guardianecostore.co.uk/">The Guardian</a> tiene una tienda online de objetos orgánicos, ecológicos y “éticos“. El <a href="http://online.wsj.com/home-page">Wall Street Journal</a> anunció que lanzará una agencia de turismo con destinos sugeridos por el diario.</p>
<p>Este recurso comercial no parece un fenómeno pasajero porque no es pasajera la caída de la rentabilidad. Pero sólo será una ayuda verdadera si con esa estrategia los diarios no dañan su identidad periodística. Es cierto, los mejores diarios del mundo pierden ejemplares pese a su excelencia: las causas de la caída son mútiples, ya hablamos de eso muchas veces en estas columnas. Pero el periodismo es su fortaleza esencial.</p>
<p>Pregunté a algunos diarios si tienen proyectos periodísticos para compensar el marketing ajeno al periodismo. La Nación lanzará en lo que queda del año y en el próximo iniciativas que quiere mantener en reserva. Perfil sólo quiso decir que prepara “nuevos proyectos“ en papel y en la Red. Clarín lanzará el año que viene publicaciones dirigidas a targets específicos de espectáculos, docencia y ocio, entre otros.</p>
<p>¿Concretarán sus planes periodísticos con ambición de excelencia? ¿Aplicarán los recursos necesarios? Están entre la espada y la pared, perdiendo rentabilidad y venta, y forzados  a recurrir a herramientas comerciales que pocos años atrás hubieran sido una herejía.</p>
<p>&#8212;-</p>
<p>Publiqué este artículo en el diario Perfil  hoy. Aquí, con algunas correcciones y añadidos.</p>
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		<title>Que nos cuenten las costillas</title>
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		<pubDate>Mon, 18 Oct 2010 20:56:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
				<category><![CDATA[Medios masivos]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo]]></category>

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		<description><![CDATA[Por fin nos cuentan las costillas a los periodistas, a los medios y todos los que influimos en el discurso público.
Chequeado.com es la primera publicación argentina (las hay en Estados Unidos y en Gran Bretaña) que se propone verificar si las palabras y los datos que se hacen públicos tienen asidero. No tiene fines de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por fin nos cuentan las costillas a los periodistas, a los medios y todos los que influimos en el discurso público.</p>
<p><a href="http://www.chequeado.com/">Chequeado.com</a> es la primera publicación argentina (las hay en <a href="http://www.factcheck.org/">Estados Unidos</a> y en <a href="http://www.factcheck.org/">Gran Bretaña</a>) que se propone verificar si las palabras y los datos que se hacen públicos tienen asidero. No tiene fines de lucro, salió hace apenas 18 días, y enfoca temas centrales como el “recorte“ en el presupuesto del Poder Judicial, la inseguridad, el aborto, etc, los contrasta con la información disponible y califica su tratamiento: engañoso, insostenible, verdadero, falso.</p>
<p>Algunos ejemplos:</p>
<p><em><span id="more-375"></span><a href="http://chequeado.com/ultimas-noticias/177-anibal-fernandez-en-la-argentina-bajo-la-inseguridad.html">Engañoso:</a></em> Aníbal Fernandez dice que no ha crecido la inseguridad pero usa datos que tienen tres años de antiguedad.<em></em></p>
<p><em><a href="http://chequeado.com/ultimas-noticias/100-marcos-aguinis.html">Insostenible</a></em>: Marcos Aguinis dice que Perú es envidiable. Chequeado exhibe índices económicos y sociales que quitan sustento verificable a su envidia.</p>
<p><em><a href="http://chequeado.com/ultimas-noticias/197-recorte-o-aumento-los-datos-enganosos-de-la-corte-y-del-gobierno-.html">Engañoso</a></em>: El Poder Judicial denuncia un recorte cercano al 40% en su prespuesto. El gobierno dice que no lo reduce, lo aumenta. Según Chequeado, el “engaño“ del Poder Judicial es omitir que el recorte denunciado no es una diferencia entre lo que recibía y lo que recibirá, sino entre lo que reclama para el año próximo y lo que el Ejecutivo quiere asignarle en el proyecto de Presupuesto que envía al Congreso. El “engaño“ del gobierno es no aclarar que el aumento proyectado es apenas nominal. Si se consideran la inflación o la participación en el Presupuesto, el Poder Judicial recibiría una partida menor pero no de la magnitud denunciada.</p>
<p>Verificar lo que publicamos es propio (no exclusivo, claro) de los periodistas. Pero muchas veces lo hacemos mal y otras, no lo hacemos. Motivos:  a) nos dejamos influir por nuestros prejuicios e intereses o por los intereses de los medios donde trabajamos, b) por exceso de trabajo, c) por falta de profesionalidad. Algunos diarios de EE.UU. tercerizan esa tarea como un modo de reducir costos o una admisión de sus limitaciones profesionales.</p>
<p>Hay una frase hecha que desnuda esa vulnerabilidad del periodismo. La emplea el escritor británico Ian McEwan en su última novela, <a href="http://www.amazon.co.uk/Solar-Ian-McEwan/dp/0224090496">Solar</a>: “Cada vez que leemos una nota sobre algo que conocemos a fondo encontramos por lo menos un dato importante incorrecto“.</p>
<p>Nuestros errores y faltas son más graves hoy porque el discurso público está contaminado por la pelea entre el kirchnerismo, y Clarín, La Nación, y otros medios. Los Kirchner, el aparato del Estado y los medios oficialistas suelen ser un ejército en operaciones contra los medios que no son complacientes. Y en algunos de estos medios, la información suele ser un proyectil contra el gobierno.</p>
<p>Los principales perjudicados son la gente, el periodismo y los medios. La gente, porque le resulta difícil discernir entre la información y la intención; los medios y el periodismo, porque el combate los define sin matices como contendientes (no como periodistas) y eso les produce un grado de descrédito difícil de remontar.</p>
<p>La tarea de verificación también es necesaria en la Red donde campea el rumor. Pero es muy difícil en nuestro país. El INDEC ha perdido credibilidad; los datos oficiales son escasos, viejos o están manipulados; las empresas privadas tratan los suyos como secretos de Estado. Pero también hay dificultades de otra naturaleza. Los verificadores (ojalá que haya muchos que asuman esa tarea)<strong> </strong>tendrán que mostrar ecuanimidad y eficacia constantes en el tiempo. Siempre correrán el peligro de caer en los errores que denuncian.</p>
<p>Chequeado afirma que <a href="http://www.chequeado.com/ultimas-noticias/170-prat-gay-estamos-igual-que-en-2001-en-distribucion-de-ingresos.html">Prat Gay</a> comete falsedad al decir en una entrevista que no hay progresos en la distribución de la riqueza; pero fundamenta la acusación con una cifra que no tiene fuente.</p>
<p>Si los trabajos de verificación fueran eficaces y oportunos, es probable que sean tomados por los medios masivos y que encuentren públicos en la web. A los periodistas nos ayudarían a ser más rigurosos y responsables. Y a todos, a ser ciudadanos mejor informados.</p>
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		<title>Romina, el periodismo y las redes</title>
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		<pubDate>Mon, 04 Oct 2010 01:48:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
				<category><![CDATA[Mediación]]></category>
		<category><![CDATA[Medios masivos]]></category>
		<category><![CDATA[Redes sociales]]></category>
		<category><![CDATA[nuevos medios]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo]]></category>

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		<description><![CDATA[La muerte de Romina Yan tuvo un gran despliegue en los medios tradicionales. Pero no modificó la venta de los principales diarios de papel, según sus estimaciones preliminares. Los ratings de la televisión no crecieron mucho, excepto el noticiero de la noche de Telefé, el canal de la actriz: ocupó el cuarto puesto del día.
En [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La muerte de Romina Yan tuvo un gran despliegue en los medios tradicionales. Pero no modificó la venta de los principales diarios de papel, según sus estimaciones preliminares. Los ratings de la televisión no crecieron mucho, excepto el noticiero de la noche de Telefé, el canal de la actriz: ocupó el cuarto puesto del día.</p>
<p>En la versión digital de los diarios hubo sí un aumento enorme de las visitas únicas. En las primeras 24 horas 756.418 personas llegaron hasta las noticias que abordaban el acontecimiento en <a href="http://www.clarin.com/espectaculos/television/Murio-actriz-Romina-Yan_0_343765871.html">Clarín,</a> el diario más visitado en la red.</p>
<p>Pero en las redes sociales el impacto relativo fue aún mayor. La empresa Infoxel, dedicada a evaluar tráficos en la web, informó que en Twitter, la muerte de Romina Yan se convirtió en uno de los “Trend topics“; así se llama a los temas más frecuentes en ese medio a nivel mundial.</p>
<p><span id="more-353"></span>En Facebook se crearon más de mil grupos y páginas. El más numeroso se llama “<a href="http://www.facebook.com/pages/No-puedo-creer-que-murio-Romina-Yan/134730899908164">No puedo creer que murió Romina Yan</a>“: integró a más de 300 mil personas en menos de 24 horas. El viernes tenía 433.880 personas y estaba en el cuarto puesto entre las búsquedas de Google.</p>
<p>Las páginas web de “<a href="http://www.haceinstantes.net/2010/09/murio-romina-yan.html">Hace instantes</a>“, un blog sencillo muy bien rankeado entre las búsquedas de Google, tuvieron 250 mil visitas sólo en las primeras ocho horas de conocida la noticia.</p>
<p>¿Cómo explicar el eco distinto que tuvo la noticia en los medios tradicionales y en las redes sociales? En estos medios los individuos -no celebrities- aparecen sobre todo como ejemplos de un fenómeno que los trasciende: la inseguridad, la lucha política, la fatalidad, etc; son los periodistas los que los eligen y les dan voz. En las redes sociales no hay un editor, todos los individuos pueden expresarse, no tienen que esperar a ser elegidos; voces individuales configuran una voz colectiva, una audiencia activa.</p>
<p><a href="http://www.juliangallo.com.ar/">Julián Gallo</a>, asesor en medios audiovisuales, observa que “la importancia de una noticia es cada vez más una negociación entre editores y audiencias“.</p>
<p>Esa “negociación“, para decirlo con palabras de Gallo, es una tensión entre medios sociales y medios tradicionales; una lucha que se entabla, en torno de temas de gran repercusión social, para establecer de qué hablaremos y qué puntos de vista e intereses expresarán nuestras conversaciones. Es una negociación entre medios de distinta naturaleza. En las redes sociales predomina lo emocional, la espontaneidad, no las noticias. En cambio, los medios masivos tradicionales llegan a nosotros con mensajes previamente elaborados y estructurados; noticias y opiniones que permiten una reflexión. Es más fácil ejercer un espíritu crítico.</p>
<p>Aquella emocionalidad es la debilidad de las redes sociales; no son confiables como fuente de información: el mismo día en que moría Romina Yan, circulaba como noticia una falsedad, la muerte de Ceratti. La debilidad de los medios tradicionales reside en su exclusión de la audiencia en el proceso de elección y producción periodística. Ese es uno de los motivos que explican su declinación.</p>
<p>Posiblemente por esas diferencias de temperatura y de fortalezas y debilidades, las redes sociales y los medios masivos tradicionales son a veces complementarios. Un ejemplo que ya mencioné semanas atrás: en la última emisión del Grammy, Oscar de música popular, la audiencia veía el acontecimiento por televisión y lo comentaba en redes sociales, tal como uno hace en el living de su casa cuando invita a amigos a compartir un partido de fútbol. Se creó así un circuito que aumentó el rating televisivo y la participación en las redes. <a href="http://mashable.com/2010/01/25/grammys-2010/">Aquí</a>, <a href="http://mashable.com/2010/02/01/grammy-awards-ratings/">aquí</a> y <a href="http://www.mediabistro.com/baynewser/soc_media/grammy_viewership_went_up_35_this_year_social_media_was_part_of_the_reason_151010.asp">aquí</a>. Es posible que acá haya ocurrido algo así.</p>
<p>El New York Times <a href="http://bits.blogs.nytimes.com/2010/09/09/betaworks-and-the-times-develop-social-news-service/">anunció</a> que intentará construir una red social. La estrategia es usar “la influencia de las redes sociales en el consumo de noticias“. Buscará que esas noticias sean sobre todo las elaboradas por el diario; y que la gente utilice su red social para compartir noticias y muchas más actividades. Puede tener lo mejor de ambos mundos, aprovechar las fortalezas de cada medio -incluídas las que tiene en su edición digital, tal como demostró Clarín estos días- y convertir la “negociación entre editores y audiencias“ en un factor de calidad. Parece un buen camino.</p>
<p>&#8212;</p>
<p>Ahora, algunos links relacionados con temas de esta columna:</p>
<p><a href="http://www.dalessio.com.ar/xpublico/archivos/1346_I_13_Libro_Internet_sintesis.pdf">Encuesta</a> argentina sobre internet con referencias a las redes sociales.</p>
<p>Un <a href="http://www.newyorker.com/reporting/2010/09/20/100920fa_fact_vargas?currentPage=all">retrato</a> revelador de Mark Zuckerberg, uno de los fundadores de Facebook.</p>
<p><a href="http://www.iabargentina.com.ar/obo/downloads/comScore_state_of_internet_Latin_America_SOI_2010.pdf">Mediciones</a> en América Latina por una empresa internacional (saltear las primeras páginas de propaganda).</p>
<p><a href="http://www.newyorker.com/reporting/2010/10/04/101004fa_fact_gladwell">Crítica</a> a las redes sociales como herramientas de cambio social.</p>
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		<title>¿Cuánto durarán los diarios de papel?</title>
		<link>http://robertoguareschi.com/%c2%bfcuanto-duraran-los-diarios-de-papel/</link>
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		<pubDate>Sun, 19 Sep 2010 23:25:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
				<category><![CDATA[Medios masivos]]></category>
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		<description><![CDATA[Publiqué esta columna hoy en el diario Perfil
&#8212;&#8212;
El New York Times admite que en algún momento tendrá que cancelar su edición de papel. USA Today anuncia que va a enfocarse en los dispositivos móviles. The Guardian dice que será más “radical“ en lo digital. Son grandes diarios a los que no le va bien: USA [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Publiqué esta columna hoy en el diario Perfil</p>
<p>&#8212;&#8212;</p>
<p>El New York Times <a href="http://www.theatlantic.com/culture/archive/2010/09/new-york-times-will-end-print-edition-eventually-publisher-says/62731/">admite</a> que en algún momento tendrá que cancelar su edición de papel. USA Today <a href="http://www.usatoday.com/money/media/2010-08-26-usatoday-restructuring_N.htm">anuncia</a> que va a enfocarse en los dispositivos móviles. The Guardian <a href="http://www.elpais.com/articulo/reportajes/Debo/ser/radical/digital/elpepusoc/20100912elpdmgrep_3/Tes">dice</a> que será más “radical“ en lo digital. Son grandes diarios a los que no le va bien: USA Today ha sido el más vendido de Estados Unidos; el New York Times es quizás el más influyente del mundo; The Guardian, aspira a estar cerca de eso.</p>
<p>¿Cuánto les queda en papel? ¿Cinco, diez, quince años? Para pensar una respuesta no hay que mirar solamente las cuestiones prácticas o biológicas: tecnologías que hagan cada vez más atractivos los soportes para leer y trabajar, o la extinción de los que se criaron en la cultura del papel. El factor más importante será el económico: las ediciones de papel durarán hasta que ya no sean económicamente viables.</p>
<p>Pero mientras los medios nacidos en papel avanzan en su transición tardía y lenta hacia lo digital, otros medios nativos digitales -periodísticos o con alguna vinculación con el periodismo- están abriendo nuevos terrenos y colonizándolos. Corren con mucha ventaja.</p>
<p><span id="more-348"></span>Otras noticias, tan importantes como las que abren esta columna, muestran la naturaleza de ese movimiento:</p>
<p>El Huffington Post, publicación digital nacida como blog político, le<a href="http://www.ebizmba.com/articles/news-websites"> muerde</a> los talones al New York Times, el diario con más visitantes de la Red, y ya dejó atrás al Washington Post y al Los Angeles Times. Lo logró con poca plata y menos periodistas que los diarios, eligiendo material periodístico que circula en la red: lo resume o simplemente lo anuncia, y brinda vínculos con las producciones originales. También ofrece columnistas y bloggers prestigiosos o populares pero, excepto eso, produce poco material propio. Esto, en el ámbito de lo periodístico.</p>
<p>Veamos otra noticia, ahora en un ámbito híbrido, el de las redes sociales y su intersección con el periodismo. Facebook ha <a href="http://weblogs.hitwise.com/us-heather-hopkins/2010/02/facebook_largest_news_reader_1.html">sobrepasado</a> a Google News como enviador de tráfico a los sites de noticias (y <a href="http://www.readwriteweb.com/archives/facebook_news.php">aquí</a>). Facebook es una red social; allí la gente arma comunidades y comparte todo tipo de contenidos, entre ellos, periodísticos. Google News es sólo un agregador de noticias: las ofrece ordenadas según su popularidad, entre otros atributos. Aquí los usuarios no se conectan entre ellos.</p>
<p>Así como Facebook aumenta la cantidad de gente que va a los diarios online, también <a href="http://www.facebook.com/TheGRAMMYs">aumenta</a> (junto con Twitter) ratings de la televisión.  Lo hace porque los usuarios suelen mirar grandes eventos mientras los comentan chateando con sus amigos (Pettinato, precursor local, agregó el diálogo con el programa).</p>
<p>Los ejemplos confirman que la gente necesita un lugar donde compartir y discutir los contenidos, antaño actividades exclusivas de los diarios de papel, si bien realizadas precariamente. Y también confirman un camino ineludible para el periodismo: más interactividad con el medio y entre los usuarios, más participación en la construcción de contenidos, y la posibilidad de emplear lenguajes verdaderamente multimedia. Este camino, a su vez, abre otros como la elaboración colectiva de contenidos periodísticos y la posibilidad de participar en el proceso de llevar al mundo físico acciones planificadas en la red.</p>
<p>Los diarios lo saben pero no quieren o no pueden poner más energía en eso. O lo hacen con la vieja receta de los grandes diarios generalistas -un poco de todo para todos. Algunos pecan por comodidad, otros por miedo (tienen mucho que perder), otros por ignorancia.</p>
<p>Antes o después de que muera el papel se habrá construído otro periodismo. Grandes grupos económicos, vinculados al periodismo (News Corporation, Grupo Clarín, Rede Globo) o lejanos de él (Google, Telefónica) sostendrán a un periodismo que los ayude a conservar su poder y las relaciones de poder en el sistema. Pero por primera vez en la historia también la gente puede construir o ayudar a construir un periodismo propio. Es una tarea difícil y tendrá adversarios gigantescos . Y nadie puede dar por sentada la calidad y la eficacia de ese periodismo. Aún así vale la pena intentarlo una y muchas veces.</p>
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