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	<title>Comentarios en: El pasado del futuro</title>
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		<title>Por: Amílcar</title>
		<link>http://robertoguareschi.com/el-pasado-del-futuro/comment-page-1/#comment-210</link>
		<dc:creator>Amílcar</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 13 Mar 2010 19:37:37 +0000</pubDate>
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		<description>¡Qué tema, inconmensurable, eterno, si estos adjetivos pudiesen ser cabalmente concebidos! Somos constantemente el pasado del futuro. Como escribiera Antonio Machado: &quot;...caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace camino y al volver la vista atrás, se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante, no hay camino sino estelas en la mar...&quot; Según esto nosotros somos siempre el camino, el tiempo mismo, porque sabido es que la metáfora lo alude y nosotros somos lo significado. Es decir nosotros estamos hechos de tiempo, somos tiempo. Ni pasado, ni futuro, sólo tiempo.DEl futuro no sabemos nada y al pasado volvemos mediante el recuerdo con mucha más imaginación que verdad porque el olvido hace que lo convirtamos en una ficción, según ya lo explicara Jorge Luis Borges. Dicho esto, viajar hacia delante en un tiempo imaginario del que no formamos parte, un tiempo que no es nosotros y entonces no es, resulta imposible. Los habitantes del futuro nos verán a nosotros conforme sus criterios y prioridades, es decir, nos imaginarán a partir de las noticias que les dejemos pero proyectándose sobre nosotros, de tal modo que nos convertirán en personajes de sus propias ficciones. Seremos funcionales a ellos. Recuerdo haber escuchado críticas a las películas sobre la antigua Roma en las que se decía que los senadores romanos hablaban y se comportaban como los ejecutivos norteaméricanos de las épocas en que se hacían las películas.Creo que si subiera a ese podio o cofre que guardará testimonios de este tiempo que soy y dejará allí videos, fotografías, cartas y objetos de los que me sirvo y que hacen a mi entorno y a mis costumbres, a los habitantes del futuro sólo podría interesarles aquéllo que tuviese que ver directamente con sus vidas futuras. Ignoro qué sería. Si tuviera que dejarles un mensaje sería éste: &quot;Vivan del mejor modo posible, traten de ser felices, no se dañen a sí mismos, cuídense, quieranse...&quot; Es decir les hablaría con el mensaje del pasado de los profetas bíblicos y de Jesucristo o el lenguaje de los grandes maestros de la filosofía, ya que el pasado está en el futuro siempre, en cambio el futuro no existe.-</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>¡Qué tema, inconmensurable, eterno, si estos adjetivos pudiesen ser cabalmente concebidos! Somos constantemente el pasado del futuro. Como escribiera Antonio Machado: &#8220;&#8230;caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace camino y al volver la vista atrás, se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante, no hay camino sino estelas en la mar&#8230;&#8221; Según esto nosotros somos siempre el camino, el tiempo mismo, porque sabido es que la metáfora lo alude y nosotros somos lo significado. Es decir nosotros estamos hechos de tiempo, somos tiempo. Ni pasado, ni futuro, sólo tiempo.DEl futuro no sabemos nada y al pasado volvemos mediante el recuerdo con mucha más imaginación que verdad porque el olvido hace que lo convirtamos en una ficción, según ya lo explicara Jorge Luis Borges. Dicho esto, viajar hacia delante en un tiempo imaginario del que no formamos parte, un tiempo que no es nosotros y entonces no es, resulta imposible. Los habitantes del futuro nos verán a nosotros conforme sus criterios y prioridades, es decir, nos imaginarán a partir de las noticias que les dejemos pero proyectándose sobre nosotros, de tal modo que nos convertirán en personajes de sus propias ficciones. Seremos funcionales a ellos. Recuerdo haber escuchado críticas a las películas sobre la antigua Roma en las que se decía que los senadores romanos hablaban y se comportaban como los ejecutivos norteaméricanos de las épocas en que se hacían las películas.Creo que si subiera a ese podio o cofre que guardará testimonios de este tiempo que soy y dejará allí videos, fotografías, cartas y objetos de los que me sirvo y que hacen a mi entorno y a mis costumbres, a los habitantes del futuro sólo podría interesarles aquéllo que tuviese que ver directamente con sus vidas futuras. Ignoro qué sería. Si tuviera que dejarles un mensaje sería éste: &#8220;Vivan del mejor modo posible, traten de ser felices, no se dañen a sí mismos, cuídense, quieranse&#8230;&#8221; Es decir les hablaría con el mensaje del pasado de los profetas bíblicos y de Jesucristo o el lenguaje de los grandes maestros de la filosofía, ya que el pasado está en el futuro siempre, en cambio el futuro no existe.-</p>
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