<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Blog de Roberto Guareschi</title>
	<atom:link href="http://robertoguareschi.com/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://robertoguareschi.com</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Tue, 09 Mar 2010 10:43:26 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.8.5</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>El pasado del futuro</title>
		<link>http://robertoguareschi.com/el-pasado-del-futuro/</link>
		<comments>http://robertoguareschi.com/el-pasado-del-futuro/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 09 Mar 2010 10:34:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://robertoguareschi.com/?p=185</guid>
		<description><![CDATA[Julián Gallo está construyendo el pasado del futuro de Buenos Aires. Su proyecto -La Cápsula del Tiempo- es uno acontecimientos central del Bicentenario, un proyecto del gobierno de la ciudad de Buenos Aires.
La cápsula es un mensaje a los argentinos de 2210, el cuarto centenario. Es un testimonio: un “así somos“ que será leído como [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.juliangallo.com.ar/">Julián Gallo</a> está construyendo el pasado del futuro de Buenos Aires. Su proyecto -La Cápsula del Tiempo- es uno acontecimientos central del Bicentenario, un proyecto del gobierno de la ciudad de Buenos Aires.</p>
<p>La cápsula es un mensaje a los argentinos de 2210, el cuarto centenario. Es un testimonio: un “así somos“ que será leído como “así éramos“ los porteños.</p>
<p>Uuno podrá subir a esa cápsula fotos, videos, textos, audios, señales de vida, emociones, deseos, miedos, cultura, como un mensaje a los que ya están delante de nosotros en esta tierra, en nuestra ciudad, en nuestro país. Ya están porque los estamos prefigurando con nuestros deseos y  -también, de alguna manera, con nuestros actos: qué responsabilidad!-. Entonces, la construcción es doble: estamos construyendo el pasado del futuro y también el futuro.</p>
<p>Este es uno de los valores del trabajo de Julián: nos ayuda a ser más concientes de lo que estamos construyendo.</p>
<p><span id="more-185"></span>El sitio está en alfa (falta poco para que se abra), en fase de prueba.  He subido fotos: me gusta pensar que alguien -pariente, extraño- me verá dentro de 200 años buceando en el mar, que verá a mis hijos, hermosos y buenos e inteligentes.</p>
<p>La Cápsula del Tiempo tiene el valor de ser un trabajo colectivo, en línea con mucho de lo que hemos escrito y debatido en este blog.</p>
<p>He escrito algo: un mensaje que será leído en el 2210, en una Argentina que no puedo imaginar. Esto escribí:</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8211;</p>
<p>Este segundo centenario ha sido el más difícil de nuestra historia. Y una buena noticia: ya se termina. El primero fue el de la fundación. Todo era claro. Se trataba de nacer y de crear algo nuevo. Había un guión, había ejemplos: la Revolución Francesa, la guerra de la independencia de Estados Unidos. Apenas 20 años dentro del segundo centenario, cuando el mundo cambiaba, los argentinos eligieron el pasado: el autoritarismo, la violencia. Un siglo de búsqueda en la oscuridad y en la intolerancia. Ahora vivimos el final de esa visión de la historia y de la política. No importa que estemos ahogándonos en un vaso de agua: es un castigo merecido por nuestro incurable y farsesco dramatismo: el problema es que uno termina creyéndose sus propias impostaciones. El segundo siglo parecerá una pesadilla: una guerra absurda (Malvinas), una guerra atroz (la de los desaparecidos) y una guerra que se evitó en la hora 25 (contra Chile). Fue una pesadilla. Pero también fue el siglo en que se consolidaron el tango y el futbol y surgieron artistas que nos definirán para siempre: Borges y Gelman, Berni, Piazzolla, Maradona. Si la creatividad de los argentinos sobrevivió tanta desgracia es porque es a prueba de cualquier desgracia. O tal vez es un producto de la desgracia, un rasgo, una ventaja evolutiva. Y tal vez nuestra mejor ventaja competitiva. El desafío es abandonar aquel estímulo perverso y hacerla crecer y expandirse no para sobrevivir y para explicarnos las heridas sino para ser más felices. El mundo vive estos años una de sus crisis económicas más profundas y la Argentina está a flote. No es por casualidad. Dios no es argentino. Es un mérito logrado con demasiado sufrimiento: es como haber completado el maratón corriendo para atrás. Ahora puede venir el siglo del encuentro. Estamos en el medio de otro cambio de época (este es gigantesco) y esta es otra oportunidad que la historia nos brinda para elegir bien, para elegir el futuro. Con esta esperanza entramos en el tercer centenario.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://robertoguareschi.com/el-pasado-del-futuro/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Internet les gana a los diarios</title>
		<link>http://robertoguareschi.com/internet-le-gana-a-los-diarios/</link>
		<comments>http://robertoguareschi.com/internet-le-gana-a-los-diarios/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 07 Mar 2010 10:35:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
				<category><![CDATA[Redes sociales]]></category>
		<category><![CDATA[hiperlocal]]></category>
		<category><![CDATA[internet móvil]]></category>
		<category><![CDATA[nuevos medios]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://robertoguareschi.com/?p=182</guid>
		<description><![CDATA[Esta es una versión ampliada del artículo aparecido en Perfil.
&#8212;&#8212;-
Internet pasó a los diarios y a la radio. En Estados Unidos internet ya es la segunda plataforma elegida para obtener noticias: sólo le gana la televisión. Los datos corresponden a Estados Unidos y son el resultado de una vasta encuesta hecha por el Pew Research [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Esta es una versión ampliada del artículo aparecido en Perfil.</p>
<p>&#8212;&#8212;-</p>
<p>Internet pasó a los diarios y a la radio. En Estados Unidos internet ya es la segunda plataforma elegida para obtener noticias: sólo le gana la televisión. Los datos corresponden a Estados Unidos y son el resultado de una vasta encuesta hecha por el <a href="http://www.pewinternet.org/Reports/2010/Online-News/Summary-of-Findings.aspx?r=1">Pew Research Center</a>. ¿Previsibles? Sí, pero confirman cuán fuertes e irreversibles son los cambios en el territorio del periodismo y sugieren cómo puede ser el futuro allá y acá.</p>
<p>El ranking es: 1) Televisión local, 2) televisión nacional, 3) internet, 4) radio, en casa o en el auto, 5) diario local, 6) diario de alcance nacional.</p>
<p>El avance de internet es disruptivo. Más importante que desplazar a los diarios es que está modificando toda la ecología mediática: se acaba la lealtad exclusiva a una plataforma. Fíjense qué fuerte es la tendencia:</p>
<p><span id="more-182"></span></p>
<ul>
<li>Casi todos los norteamericanos usan varias de aquellas plataformas todos los días y casi la mitad consulta entre cuatro y seis de esas plataformas.</li>
<li>Sólo 7% usa una sola plataforma.</li>
</ul>
<p>Y miren qué pasa con los recalcitrantes:</p>
<ul>
<li>Los que sólo quieren fuentes offline apenas superan un tercio.</li>
<li>Los que sólo quieren internet para noticias suman un magro 2%</li>
</ul>
<p>Que unos se vayan extinguiendo y otros sean insignificantes parece coherente con que el nuevo consumidor de noticias es voraz y activo y no excluye ninguna plataforma.</p>
<p>Ahora, cuando el consumidor de noticias ingresa a internet tiende a acotar sus elecciones quizá porque está en un territorio inabarcable:  el 57% consulta dos a cinco sitios de los miles y miles disponibles; el 21% consulta solamente uno, y el 11%, más de cinco. La gran mayoría (65%) no tiene un favorito. También se acaba la fidelidad exclusiva a una publicación, una marca.</p>
<p>El mundo del periodismo cambia y se fragmenta. Algunos datos de la encuesta indican que esto se profundizará: “En este nuevo ambiente multiplafaforma, la relación con las noticias deviene portátil, personalizada y participativa“.</p>
<p><em>Portátil</em>: el 33% de los usuarios de celulares acceden a noticias con sus teléfonos (más de setenta millones de personas). Esta es una tendencia que sólo puede crecer, a medida que los celulares se hacen más poderosos. Un <em><a href="http://communities-dominate.blogs.com/brands/2009/12/ten-findings-out-of-morgan-stanleys-massive-mobile-internet-report.html">smartphone</a></em> de hoy es tan poderoso como una desktop de hace ocho años.</p>
<p>Pero en el fenómeno se incluyen también todos aquellos que acceden a internet con una conección inalámbrica: laptop, netbook, tablet: son nada menos que el 53% de los adultos de Estados Unidos, son usuarios intensivos: están conectados a cada momento y la amplia mayoría “obtiene algún tipo de información online“:</p>
<p>72% clima</p>
<p>68% noticias</p>
<p>49% descarga aplicaciones que le permite acceder a noticias</p>
<p>44% deportes</p>
<p>35% tránsito</p>
<p>32% finanzas</p>
<p>etc.</p>
<p>(La suma de los porcentajes no da cien porque la gente podía elegir muchos temas.)</p>
<p><em>Personalizada</em>: el 28% de los usuarios de internet (más de sesenta millones) ha configurado en su página inicial un menú con los temas informativos y las fuentes preferidas. También se valen de filtros y agregadores de noticias</p>
<p><em>Participativa</em>: Ocho de cada diez de los usuarios que se informan online dicen que obtienen su información a través de emails o de posteos en medios sociales del tipo de Facebook o Twitter. El número es impresionante. La información periodística siempre ha sido una experiencia colectiva, un vínculo social. La gente se informa para conocer su sociedad, para poder participar, para tener qué charlar. Pero internet ha profundizado este rasgo al hacer mucho más fácil la comunicación y la  multiplicación de las fuentes de información. Fíjense que para aquellos “ocho de cada diez“ que se informan online las marcas periodísticas son menos importantes que las recomendaciones de sus fuentes confiables: por ejemplo, sus amigos.</p>
<p>Algo más en el renglón de lo participativo: el 37% de los usuarios de internet (84 millones) dice haber contribuido de alguna manera en la creación de noticias. Comentar, 25%; postear en medios sociales, 17%; etiquetar, 11%; crear material original, 9%; twittear, 3%. Esta claro que el crear está por detrás de las otras actividades, pero un 9% de creadores originales puede ser algo extraordinario, según la calidad del aporte. Nada dice sobre esto el estudio de Pew. Pero sí revela una tendencia fuerte: el 44% de los consumidores de noticias online prefiere los sitios que facilitan el compartir los contenidos.</p>
<p>¿Cuáles son los contenidos noticiosos que prefiere la gente en internet? El tiempo, en primer lugar; noticias nacionales, salud y medicina, negocios y la economía, noticias internacionales, y ciencia y tecnología. Brilla la ausencia de noticias locales. Entiendo que esa carencia es un reflejo de la poca oferta de noticias locales e hiperlocales que hay ahora en internet (algo que posiblemente esté en vías de cambiar: ver mi <a href="http://robertoguareschi.com/pensemos-en-grande/">columna</a> anterior).</p>
<p>Precisamente, el tema aparece (si bien no como una prioridad) cuando se le pregunta la gente sobre qué temas le gustaría tener más información. El ranking de lo deseado:</p>
<p>44%, ciencia y decubrimientos</p>
<p>41%, religión y espiritualidad</p>
<p>39%, salud y medicina</p>
<p>39%, gobierno estatal</p>
<p>38% vecindario, temas comunitarios locales</p>
<p>Les recomiendo leer el informe de Pew. Es un excelente estímulo para que los periodistas nos hagamos preguntas.</p>
<p>¿Cómo involucro al usuario? ¿Cuán abierto estoy a su participación y cuánto la facilito en la práctica? Conozco algunos periodistas de texto que no permiten comentarios a sus artículos; conozco otros que los padecen mucho. Sólo unos pocos los disfrutan.</p>
<p>¿Cómo hacer hoy un periodismo para los celulares y no rebajarlo en el intento: podemos hacer algo más que títulos?</p>
<p>¿Cómo cubrir las necesidades de un lector que quiere tener libertad para elegir y facilidad para encontrar y compartir? ¿Cómo hacerlo con rigor, interés y profundidad?</p>
<p>¿Cómo hacer que todo esto sea económicamente sustentable?</p>
<p>¿En qué medida mi trabajo aprovecha estas realidades?</p>
<p>¿Cómo me preparo para esto?</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://robertoguareschi.com/internet-le-gana-a-los-diarios/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Pensemos en grande</title>
		<link>http://robertoguareschi.com/pensemos-en-grande/</link>
		<comments>http://robertoguareschi.com/pensemos-en-grande/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 28 Feb 2010 09:18:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
				<category><![CDATA[Enseñanza de periodismo]]></category>
		<category><![CDATA[hiperlocal]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo ciudadano]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://robertoguareschi.com/?p=178</guid>
		<description><![CDATA[East Village es menos de la mitad de Palermo Viejo. Al sureste de Manhattan, es un barrio con potencia cultural. Siempre cobijó a artistas y creativos: el poeta Allen Ginsberg, el poeta y músico Bob Dylan, el escritor W.H. Auden, la icónica Madonna. En pocos meses más va a ser ámbito de una experiencia que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/East_Village,_Manhattan">East Village</a> es menos de la mitad de <a href="http://maps.google.com.ar/?utm_campaign=es&amp;utm_medium=ha&amp;utm_source=es-ha-latam-ar-bk-gm&amp;utm_term=google%20maps%20argentina">Palermo Viejo</a>. Al sureste de Manhattan, es un barrio con potencia cultural. Siempre cobijó a artistas y creativos: el poeta <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Allen_Ginsberg">Allen Ginsberg</a>, el poeta y músico <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Bob_Dylan">Bob Dylan</a>, el escritor <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/W._H._Auden">W.H. Auden</a>, la icónica <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Madonna_(entertainer)">Madonna</a>. En pocos meses más va a ser ámbito de una experiencia que puede ser innovadora en el periodismo.</p>
<p>El <a href="http://global.nytimes.com/">New York Times</a> y la <a href="http://www.nyu.edu/">New York University</a>, vecina del East Village, juntan conocimiento, recursos y energía para lanzar un sitio periodístico digital  <a href="http://journalism.nyu.edu/pubzone/weblogs/pressthink/2010/02/23/the_local.html">-The local: East Village-</a> que cubrirá esas 110 manzanas; no más. Harán <a href="http://www.niemanlab.org/2009/09/wordpress-twitter-the-elks-club-10-new-routines-at-a-news-startup/">“periodismo hiperlocal“</a>. No es algo nuevo; recuerden los diarios barriales. Lo nuevo es:</p>
<p><span id="more-178"></span>- se aplicará en ese pequeño espacio, la atención, la intensidad y la calidad que los grandes medios aplican a grandes territorios y a temas macro,</p>
<p>- se incorporará a vecinos como productores de contenidos,</p>
<p>- esos contenidos serán multimedia y</p>
<p>- es el trabajo conjunto de periodistas, académicos, ciudadanos, un gran diario, y una universidad prestigiosa.</p>
<p>Me pregunto si acá hay condiciones para hacer algo similar. Veamos el proyecto:</p>
<p>El diseño del sitio está a cargo de estudiantes dirigidos por <a href="file://localhost/Jay%20rosen/%20http/::journalism.nyu.edu:faculty:rosen.html">Jay Rosen</a>, uno de los teóricos más importantes del nuevo periodismo. La tarea de este cuatrimestre abarca:</p>
<p>- el diseño formal del sitio, su estética,</p>
<p>- la estrategia de relación con la comunidad,</p>
<p>- el diseño de los flujos de trabajo,</p>
<p>- la definición de las páginas (opinión, política, economía) y las áreas a cubrir (consejos barriales, comisarías, tribunales),</p>
<p>- los mecanismos del tipo usado por los “medios sociales“ como Facebook.</p>
<p>La cobertura periodística estará a cargo de:</p>
<p>-alumnos y ex alumnos asistidos por profesores, y por periodistas del NYT,</p>
<p>-“blogueros, periodistas amateurs, líderes de la comunidad, escritores y artistas de video“, todos vecinos del barrio.</p>
<p>El proyecto materializará la idea de que el periodismo no será más territorio exclusivo de los grandes medios y los periodistas profesionales. Y que su fortaleza vendrá de una relación mucho más rica con la comunidad.</p>
<p>El Times brinda supervisión editorial, alojará el nuevo sitio en su propio sitio de internet y aportará “inspiración, prestigio y un standard de excelencia reconocido en todo el mundo“, dice Rosen</p>
<p>Otro rasgo del proyecto: alumnos de negocios y de tecnología de la información de la misma universidad trabajan en una estrategia de sustentabilidad económica y en un programa editorial no propietario para la gestión periodística. Ambas cosas son cruciales para el tipo de periodismo que Rosen vislumbra. La primera se explica sola. La segunda: si el proyecto es exitoso, el software será accesible a todos. Por ejemplo, a los periodistas de un pequeño medio de un pequeño pueblo. O de un gran medio, etc.</p>
<p>Si vemos experiencias similares del NYT, podemos aproximarnos a lo que puede ser el nuevo site:</p>
<p>- entrevistas que una vecina y su esposo hacen al azar en la calle; <a href="http://fort-greene.thelocal.nytimes.com/2010/02/25/local-locals-daniel-2/comment-page-1/#comment-30746">esta</a> pone la piel de gallina,</p>
<p>- <a href="http://fort-greene.thelocal.nytimes.com/2009/03/09/the-urban-forager-winters-tangy-bounty/">instrucciones</a> para cosechar ajo silvestre en un parque,</p>
<p>- <a href="http://fort-greene.thelocal.nytimes.com/2010/02/15/be-the-journalist-questions-for-the-cops-2/">pedidos</a> de voluntarios para cubrir una reunión con autoridades vecinales y de preguntas para formular (vean qué buenas propuestas reciben)</p>
<p>Les recomiendo seguir de cerca esta experiencia (el site estará listo en la primavera austral: http://eastvillage.thelocal.nytimes.com). En lo estrictamente periodístico, es un “dream team“: no sólo están el diario y la universidad, y Rosen; también está la voluntad de unir el mejor periodismo tradicional con el que puedan aportar los usuarios, en línea con mucho de lo que hemos expuesto en esta columna. Un barrio parece un ámbito ideal para este experimento que es, en esencia, una herramienta de distribuición de poder.</p>
<p>Es posible que el proyecto abra nuevos territorios; el padrinazgo del NYT es un impulso muy importante. Para mí, es un paso más valioso aún porque es dado en el momento más crítico de la historia del periodismo, cuando deja de ser un gigantesco negocio pero conserva un papel central en la sociedad. Esta paradoja y las nuevas tecnologías ya están produciendo replanteos. Un ejemplo: pago vs gratis. Otro: construir un periodismo con más participación de la gente, más eficiente, más confiable y autosustentable. Habrá muchos modelos más.</p>
<p>El proyecto es un ejemplo también en lo institucional. No es nuevo entre nosotros que un diario (<a href="http://especiales.lanacion.com.ar/varios/master/index.asp">aquí</a> y <a href="http://www.maep.com.ar/">aquí</a>) trabaje en conjunto con una universidad. Sí lo es la dimensión y la ambición del proyecto. El NYT está en peligro, sumergido en <a href="http://www.businessinsider.com/nyt-bosses-explain-1-billion-debt-to-staffers-memo-2009-7">deudas</a>; cada cuatrimestre parece al borde de la quiebra. Pero no abandona la innovación y el riesgo. Los principales medios locales parecen -en distintas medidas- absortos en la pelea con los Kirchner y en sus propios problemas económicos, sin duda mucho más leves que los del NYT.  En cuanto a las universidades públicas y privadas, hasta ahora no han mostrado iniciativa en este tipo de proyectos.</p>
<p>Pienso que para medios y universidades un proyecto así es una oportunidad para participar en los cambios que se vienen; pero también, que esos cambios son inexorables, con o sin su participación.</p>
<p>Me preguntaba al comienzo si acá hay condiciones para un proyecto así. Hacen falta talento, recursos y ganas. Talento, hay; recursos, también. Necesitamos muy poco más. El problema es que las ganas están mal repartidas. Hay que trabajar sobre eso.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://robertoguareschi.com/pensemos-en-grande/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>13</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Una carrera en periodismo</title>
		<link>http://robertoguareschi.com/una-carrera-en-periodismo/</link>
		<comments>http://robertoguareschi.com/una-carrera-en-periodismo/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 21 Feb 2010 15:10:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
				<category><![CDATA[Redes sociales]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://robertoguareschi.com/?p=176</guid>
		<description><![CDATA[Días atrás, un periodista joven, con un cargo importante en un diario de papel, me contó que no sabía si aceptar una propuesta de un nuevo medio digital. En momentos como ese evaluamos nuestro pasado (el capital profesional que ponemos en juego) y nuestro probable futuro (la eventual ganancia). Es nuestra “carrera“ la que intentamos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Días atrás, un periodista joven, con un cargo importante en un diario de papel, me contó que no sabía si aceptar una propuesta de un nuevo medio digital. En momentos como ese evaluamos nuestro pasado (el capital profesional que ponemos en juego) y nuestro probable futuro (la eventual ganancia). Es nuestra “carrera“ la que intentamos planificar.</p>
<p>¿Qué es una carrera en periodismo hoy?</p>
<p><span id="more-176"></span>Yo hice una carrera en Clarín. Entré el día del periodista de 1976 y me fuí el último día de marzo de 2003 como jefe de la redacción. Se le llamaba carrera a un recorrido generalmente hacia arriba en una escalera de aprendizaje, reconocimiento profesional y monetario, y poder (el ranking es mío, claro).</p>
<p>En los años 70 hacer una carrera era trabajar en una institución que brindara seguridad. Empezar joven y salir jubilado, el recorrido de mis abuelos.</p>
<p>Pero los periodistas éramos un caso aparte. Una buena carrera era cambiar mucho de empleo: así, el crecimiento y el aprendizaje estaba más apoyado en uno mismo que en una estructura empresaria.  Cambiar era crecer. Apenas dos años en el oficio, en La Razón, empecé a trabajar también en El Cronista, y luego estuve en el diario Noticias. Y mientras tanto intenté hacer televisión: “audicioné“ y gané un puesto como reportero en Canal 7 (Felipe Solá fue otro de los postulantes; sí, fue periodista) pero no lo tomé porque me obligaban a afeitarme.</p>
<p>El golpe militar cambió todo. No sólo estaba el peligro: se reducían mucho las fuentes de trabajo. Los periodistas también necesitábamos un lugar que nos diera cierta ilusión de seguridad.</p>
<p>Cuando se fueron los militares ya estaba en marcha un cambio superior: ahora no era una catástrofe política sino la cultura de la época la que modificaba las condiciones para el periodismo. La informática desplazaba a la industria pesada, el conocimiento se transformaba en el valor supremo en la economía.</p>
<p>Las empresas con organizaciones verticales y procesos lineales (propias de las industrias tradicionales y los ejércitos&#8230; y de los diarios tradicionales) entran en crisis. Siempre funcionaron con un costo altísimo en energía derrochada: exigían creatividad y la castigaban porque el verdadero valor supremo no era la innovación; era la complacencia con las jerarquías, algo propio de los procesos industriales. Qué ironía, los diarios eran empresas del pasado que producían los bienes del futuro: la información y el conocimiento.</p>
<p>De pronto aparecen empresas como Google, capaces de trabajar con equipos, descentralizadas, deslocalizadas, en red, sin jerarquías congeladoras. Empresas capaces de estimular y aprovechar toda la creatividad: no se puedan dar el lujo de desperdiciarla porque su supervivencia depende de ella. “Hay una relación profunda entre el tipo de organización de los procesos sociales y los valores que los constituyen“, dice <a href="http://felix.openflows.com/html/left.html">Felix Stalder</a> en su libro sobre las ideas de Manuel Castells. “En el industrialismo la forma social dominante es la jerarquía; en el informacionalismo, es la red“</p>
<p>Las viejas empresas dicen “mi verdadero capital es la gente“ y en su acción concreta privilegian los procesos y las máquinas. A las nuevas empresas no se les ocurre decir eso. Sería como decir “yo respiro aire“. En ellas el poder se basa en el conocimiento y la capacidad de innovar y coordinar.</p>
<p>En esa cultura no hay carrera en el viejo sentido. La época tiene un ratio de cambio inédito: internet explotó en el 95 con la aparición de los navegadores; en 1998 empezaron los blogs; en 2000 Google ya vendía avisos; en 2004 las redes sociales ya eran una fuerza imparable. Cada hito es un cambio profundo. Qué sentido tiene esperar un lugar cómodo para siempre. Suena a morirse, no? Es la muerte.</p>
<p>El problema que tienen los periodistas jóvenes es que estamos en una transición y estamos en la Argentina, unos años atrás de un futuro que ya está ocurriendo en los países centrales. Todavía los diarios de papel tienen un gran prestigio entre los periodistas jóvenes. Y las nuevas tecnologías son asignaturas marginales en las carreras de periodismo; aun escucho decir que no hay que darles mayor espacio porque lo esencial del periodismo es inmutable.</p>
<p>Linda frase para quedarse quieto. Son las nuevas tecnologías de la información las que hacen posible la globalización. Son herramientas, sí, pero están embebidas en nuestra cultura: sin ellas no podríamos comprender nuestro momento histórico ¡ni escribir sobre él!</p>
<p>Entonces: el riesgo de estar en la Argentina es prepararse para el pasado. No es solamente un problema de los medios ni de las escuelas de periodismo. Es un problema general: se ha gravado la importación de productos de informática para beneficiar a los ensambladores de Tierra del Fuego. Otra: los Kirchner privaron a las telefónicas  de la posibilidad de hacer triple-play para conseguir votos de la izquierda a la Ley de medios. Es insensato: la tecnología impone la convergencia.</p>
<p>El otro problema para pensar hoy en una carrera es que estamos en la transición. Está en marcha la construcción de un periodismo nuevo pero el viejo aún tiene más prestigio y más gravitación social y política.</p>
<p>Los que hoy empiezan una carrera en periodismo tendrían que apostar a una promesa y navegar, si es necesario, en ambos mundos. Para mí, les conviene tener la cabeza y el corazón puestos en los medios digitales: vivir en aprendizaje y cambio. Las carreras profesionales siempre han sido, sobre todo, un recorrido interno. La gran novedad es que hoy un periodista puede tener su propio medio. No es el único camino. Es una posibilidad. Así que no necesita tanto como antes de soportes externos. Esto le voy a decir al colega que me consultó sobre su carrera.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://robertoguareschi.com/una-carrera-en-periodismo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>12</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Y si mañana cierran los diarios?</title>
		<link>http://robertoguareschi.com/%c2%bfy-si-manana-cierran-los-diarios/</link>
		<comments>http://robertoguareschi.com/%c2%bfy-si-manana-cierran-los-diarios/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 14 Feb 2010 12:36:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
				<category><![CDATA[Medios masivos]]></category>
		<category><![CDATA[nuevos medios]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://robertoguareschi.com/?p=174</guid>
		<description><![CDATA[El 95% de las noticias con información original proviene de los medios tradicionales y la mayoría de esas noticias son producidas por los diarios. Esas producciones son las que “definen la agenda que sigue la mayoría de los otros medios“. Las nuevas tecnologías y los nuevos medios, blogs, Twitter y los websites locales juegan “un [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El 95% de las noticias con información original proviene de los medios tradicionales y la mayoría de esas noticias son producidas por los diarios. Esas producciones son las que “definen la agenda que sigue la mayoría de los otros medios“. Las nuevas tecnologías y los nuevos medios, blogs, Twitter y los websites locales juegan “un rol limitado“ como sistema de alerta y diseminación de las noticias. Así dice un <a href="http://pewresearch.org/pubs/1458/news-changing-media-baltimore">estudio</a> del prestigioso Pew Research Center de Estados Unidos.</p>
<p>Los datos: diarios, 50%; televisión local, 30%; medios especializados, 10%; radio, 6% y nuevos medios, 4%</p>
<p><span id="more-174"></span>El estudio analizó la producción periodística de 53 fuentes sobre seis historias principales durante tres días en Baltimore, Maryland, la vigésima ciudad de Estados Unidos por población. Sus autores admiten que se trata de una “fotografía“, es decir, una imagen limitada a un momento y una parte de un territorio.</p>
<p>El estudio es una alegría para los diarios, acosados por caídas en circulación y venta de avisos, costos crecientes, gratuidad (etc. etc.), y en medio de un cambio de época que desafía su centralidad y su control del territorio periodístico. El estudio ayuda a los que sostienen que sin los diarios “nadie tendría nada que escribir“. Y respalda las iniciativas para cobrar contenidos online.</p>
<p>El trabajo de Pew dice implícitamente que si los diarios murieran la gente se quedaría a oscuras, hoy  que “colapsa el modelo que ha subsidiado al periodismo profesional“ y se reduce drásticamente el número de periodistas en televisión, diarios y radio.</p>
<p>Jeff Jarvis, periodista, analista de nuevos medios, académico, <a href="http://www.buzzmachine.com/2010/01/11/the-state-of-the-art-of-news/">dice </a>que el estudio sólo considera las noticias en los términos tradicionales. “Nosotros en la City University de New York creemos que (si desaparecieran las noticias de los medios periodísticos tradicionales) el mercado las proveería con más eficiencia y, quizás, con mayor eficacia. Quizás no serían noticias en el sentido definido por los diarios“.</p>
<p><a href="http://stevebuttry.wordpress.com/2010/01/16/pew-doesnt-understand-news-ecosystem-well-enough-to-study-it/">Steve Buttry</a>, veterano periodista, experto de la American Press Institute en procesos de transformación en medios, demuestra que el estudio omitió a una blogger -que había producido ella sí información original y valiosa- porque no se presentaba como periodista sino como partidaria de una causa: evitar la venta de un teatro. Esa crítica es correcta: Pew dijo que quería analizar el “ecosistema de noticias“ y no el mundo del periodismo consagrado por los medios tradicionales. Jarvis quiere decir que Pew confundió una cosa con la otra. Pero aún así es difícil que un blog modifique sustancialmente los resultados.</p>
<p>Pienso que el estudio podría reflejar una realidad similar a la nuestra: acá los diarios tienen aún mayor grativación para establecer la agenda. La TV y la radio la definen en menor grado y ocasionalmente, aunque la TV tiene mayor alcance social y poder de persuación en la imposición de aquella agenda.</p>
<p>Los nuevos medios -descarto aquí las versiones online de los diarios de papel&#8211; cuentan poco, incluso en un estudio como el de Pew, precisamente porque están construyendo otro “ecosistema de noticias“. No sé cómo será. No digo que los viejos medios no participarán en esa construcción. Pero los que sobrevivan serán otros tipos de medios.</p>
<p>Para comprender este momento histórico &#8211;un modelo está en extinción y no hay un remplazo a la vista&#8211; sirve un<a href="http://www.shirky.com/weblog/2009/03/newspapers-and-thinking-the-unthinkable/">texto</a> de Clay Shirky, “Thinking the Unthinkable“ (Pensando lo impensable). Lo recomiendo. Shirky cita a la historiadora Elizabeth Eisenstein para trazar paralelos entre el salto cultural y la crisis que produjo la imprenta y el que produce internet en nuestra era. Con la imprenta creció el alfabetismo, los libros se escribían en lenguajes contemporáneos y no en latín. Lutero aprovechó para producir un descalabro religioso y político. Terminaba un monopolio del conocimiento. La Biblia se tradujo a los lenguajes locales, cualquiera podía analizarla; aparecieron las novelas eróticas. ¿Obras del demonio? Era un salto en la comunicación y la difusión de conocimiento sólo comparable al que trajo internet.</p>
<p>La mayoría sólo se veía el caos, ¿cuántos veían las oportunidades? ¿Quién podía imaginar entonces cómo sería un mundo cultural en el que la iglesia ya no podía controlar qué se publicaba y comenzaba a declinar como fuerza política y social?</p>
<p>Dice Shirky: “Cuando alguien pide saber cómo vamos a remplazar a los diarios, en realidad quiere que se le diga que hoy no estamos viviendo una revolución (y) que los viejos sistemas no se romperán antes de que los nuevos estén en funcionamiento“.</p>
<p>No estamos bien, no estamos cómodos. Los medios tradicionales lo saben. El mismo informe de Pew dice que en los seis temas noticiosos estudiados, el 63% de ellos provenían de fuentes gubernamentales, 23% de “grupos de interés“ y apenas 14% de los propios medios. O sea: el gobierno y los grupos de interés fijan la agenda que luego imponen los medios. Los medios tienen menor iniciativa.</p>
<p>Son todos problemas frecuentes entre nosotros. Lástima que acá no se realiza (o no se difunde) este tipo de estudios y no podemos evaluarlos.</p>
<p>Si hoy cesaran los diarios habría un “caos“ (y, como después de todo caos, una nueva estabilidad). Pero los procesos históricos no se dan de un día para el otro. La transición hacia el nuevo “ecosistema de noticias“ no será prolija ni el futuro será un edén. Por suerte ya empezó: hay que prepararse para un camino sinuoso y lleno de obstáculos. La “foto“ de Pew es sólo una foto.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://robertoguareschi.com/%c2%bfy-si-manana-cierran-los-diarios/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>10</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Una computadora transparente</title>
		<link>http://robertoguareschi.com/una-computadora-transparente/</link>
		<comments>http://robertoguareschi.com/una-computadora-transparente/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 07 Feb 2010 02:34:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cloud computing]]></category>
		<category><![CDATA[Medios masivos]]></category>
		<category><![CDATA[Tablet]]></category>
		<category><![CDATA[pago vs gratis]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://robertoguareschi.com/?p=160</guid>
		<description><![CDATA[Esta es una versión ampliada (y con hiperlinks) del artículo aparecido en el diario Perfil.
&#8212;-
Los invito a que vean en internet la presentación que hizo Steve Jobs de la tableta iPad: es muy probable que en pocos meses muchos de ustedes estén usando esa pequeña computadora &#8211;un poco más chica que una hoja A4&#8211; para [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Esta es una versión ampliada (y con hiperlinks) del artículo aparecido en el diario Perfil.</p>
<p>&#8212;-</p>
<p>Los invito a que vean en internet la <a href="http://events.apple.com.edgesuite.net/1001q3f8hhr/event/index.html">presentación</a> que hizo <a href="http://www.crunchbase.com/person/steve-jobs">Steve Jobs</a> de la tableta iPad: es muy probable que en pocos meses muchos de ustedes estén usando esa pequeña computadora &#8211;un poco más chica que una hoja A4&#8211; para leer, mirar, escuchar, jugar, etc. Es una herramienta sencillísima de operar en la que tendremos libros, películas, diarios, revistas, juegos, música&#8230; En marzo finalmente se materializará una computadora transparente: la usaremos con tanta naturalidad que olvidaremos que es una computadora.</p>
<p><span id="more-160"></span></p>
<p>No remplaza a las otras computadoras, no quiere ser todo terreno. Tiene herramientas de productividad: email, Word, Excel, Keynote, etc. pero sobre todo quiere ser un soporte de contenidos. No necesita gran capacidad para guardar datos o pesados programas. Accederá a ellos en computadoras lejanas a través de internet; esa es la famosa “nube“. Esto sitúa a las tabletas -de Apple y las que vendrán- en el futuro de internet.</p>
<p>Hay otros motivos para que la tablet se propongas como una experiencia nueva. Si bien tiene un teclado, no la dirigen un teclado ni un mouse sino nuestros dedos, con movimientos intuitivos: las páginas de un libro se pasan con el toque “ancestral“ que le damos a las hojas de papel. La experiencia es nueva no sólo porque es sensorial, sino porque por primera vez la computadora llega a nuestra intimidad sin las limitaciones de los celulares y otras computadoras pequeñitas.</p>
<p>La computadora de escritorio es un objeto demasiado grande para ser íntimo. La laptop no logró achicar del todo esa “ajenidad“: además de la distancia que impone la necesidad de usar sistemas complicados (que lo digan los usuarios de Windows), uno no puede usarla acostado, con una sola mano. No es sólo el peso; también está el engorro de manipular un objeto que consiste en dos planos unidos por bisagras. ¿Alguna vez caminaron sosteniendo con una mano una laptop abierta? Uno tiende a creer que una laptop mide lo que mide cerrada, pero cuando se la usa mide exactamente el doble. La tablet no tiene tapa, es puro monitor. Por fin una computadora que se deja poseer.</p>
<p>¿Vieron el video? Jobs presentó la tablet sumergido en un sillón comodísimo. Es la intimidad y la sencillez de uso lo que quiso mostrar; y tuvo la astucia de no disminuir el efecto pregonándolo.</p>
<p>En esa intimidad, la experiencia se enriquece con la belleza visual de los contenidos beneficiados por el contraste, la definición y la pureza de las imágenes en color y en blanco y negro. La tablet de Apple es lo más lejos que se ha llegado hasta ahora en el ideal que busca borrar la frontera entre el papel y lo digital. Un soporte que parezca papel por su delgadez y versatilidad (ya se están desarrollando pantallas flexibles) pero sea un display de contenidos digitales. Un “papel“ que soporta texto y video. Ese es el futuro.</p>
<p>La aparición de la iPad puede ser una buena noticia para los diarios y las revistas porque sus virtudes (belleza, intimidad, practicidad) podrían inducir a los usuarios a pagar por los contenidos. Fíjense que esos atributos son precisamente atributos soñados de aquellos medios tradicionales.</p>
<p>Los invito a ver un <a href="http://events.apple.com.edgesuite.net/1001q3f8hhr/event/index.html">prototipo</a> de lo que una revista puede hacer con la tablet. Verán páginas con la elegancia de las mejores revistas. Los diseñadores de  Sports Illustrated lograron un producto impresionante y nos muestran cuan pobre y monótono y anacrónico es el diseño habitual en internet.</p>
<p>La idea de Jobs es que la iPad pueda ser para revistas, diarios y otras publicaciones lo que el iPod, sencillo reproductor de mp3, fue para la industria discográfica al borde de la bancarrota por la gratuidad. Jobs consiguió que la gente pagara U$S 0.99 por un tema en iTunes porque era más fácil y rápido y seguro que piratearlo. La industria aceptó que Apple se quedara con toda la información sobre los compradores (y un porcentaje de cada venta, claro). Y Jobs impuso al iPod como el soporte principal para esos contenidos.</p>
<p>Pero las discográficas no tenían capacidad de negociación. Era Jobs o la muerte. Tanto que aceptaron vender los temas de a uno en vez de de a muchos en un CD. Y peor, cedieron a Apple el control sobre sus precios &#8211;están clavados en U$S 0,99&#8211; y sobre la información de los compradores.</p>
<p>Claro que discográficas y empresas periodísticas no son lo mismo. Aquellas siempre estuvieron separadas de sus públicos por dos capas de intermediación: mayoristas y minoristas. Los diarios y revistas de EE.UU. tienen en cambio una relación directa con sus lectores, la mayoría suscriptores: por eso conocen sus nombres y muchos de sus datos, información de alto valor comercial.</p>
<p>Steve Jobs viajó la semana pasada a Nueva York y se reunió con la plana mayor del New York Times para hablar de su tablet. El diario anunció que este año cobrará sus contenidos: Jobs quiere ayudar pero deberá dar algo a cambio. Me parece improbable que el diario acepte el tratamiento deparado a las discográficas: “tomá la plata, la data es mía“.</p>
<p>Jobs también estuvo en el <a href="http://online.wsj.com/home-page">Wall Street Journal</a> y en <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Time_Warner">Time Warner</a>. El Journal es uno de los dos diarios muy rentables online (el otro es el <a href="http://www.ft.com/home/uk">Financial Times</a>). Time Warner, editora de la revista <a href="http://www.time.com/time/">Time</a>, propietaria de productoras y distribuidoras de cine, cable y TV, es una de las empresas de medios más importantes del mundo.</p>
<p>El viaje de Jobs a New York indicaría que su ambición es constituirse en EL intermediario de los contenidos más valiosos, populares o de élite. Apple va a <a href="http://industry.bnet.com/technology/10002016/its-official-apple-to-build-massive-data-center/?tag=content;selector-perfector">instalar</a> en Carolina del Norte una “<a href="http://industry.bnet.com/technology/10002016/its-official-apple-to-build-massive-data-center/?tag=content;selector-perfector">server farm</a>“ que implica una inversión de mil millones de dolares. Esa infraestructura -un conjunto de computadoras de gigantesco poder de procesamiento- serviría tanto para una “nube“ como para el repositorio de contenidos de cine y televisión para todo el planeta.</p>
<p>Seguro que Jobs no vendrá a la Argentina. Pero los distribuidores de Apple locales creen que la tablet estará disponible aquí al mismo tiempo (o poco después) que en Estados Unidos. Nuestras empresas de medios deberían tener en cuenta a la tablet. Aunque sus contenidos no puedan “monetizarse“ ni siquiera con la tablet, la nueva computadora está marcando el camino central para los contenidos digitales, un camino más exigente.</p>
<p>Quizás puedan ganar tiempo y prepararse para el futuro. Los principales diarios y revistas argentinos están por ahora mejor que los norteamericanos quizás por una cuestión cultural: todavía hay muchos lectores y avisadores que prefieren el papel y no lo digital, y por eso tienen una mayor rentabilidad. Pero también están peor, porque la mayoría no tiene hoy una relación directa con sus públicos -el intermediario es el canillita- y eso los puede hacer más vulnerables si siguen declinando.</p>
<p>La iPad es, sin dudas, una buena noticia para nosotros los periodistas. Es un soporte magnífico para nuestro trabajo. Pero su propia versatilidad y la belleza que es capaz de mostrar denuncia cuanto camino nos falta en la creación de un lenguaje verdaderamente multimedia. No me refiero tan sólo al uso de texto, audio y video, cada uno más o menos por su lado, una especie de “televisión“ apenas disimulada, sino a esos lenguajes complementándose y potenciándose. No es fácil, claro. Pero esa es la capacidad y la promesa de internet. Hay que prepararse para estar a la altura de la época.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://robertoguareschi.com/una-computadora-transparente/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>6</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Fracaso y culpa del periodismo</title>
		<link>http://robertoguareschi.com/fracaso-y-culpa-del-periodismo/</link>
		<comments>http://robertoguareschi.com/fracaso-y-culpa-del-periodismo/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 13 Dec 2009 00:31:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
				<category><![CDATA[Medios masivos]]></category>
		<category><![CDATA[mala praxis]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://robertoguareschi.com/?p=152</guid>
		<description><![CDATA[El caso Pomar es un ejemplo de la inseguridad colectiva expuesta en un sufrimiento individual y familiar profundo e irreversible. El Estado no nos protege: creo que así se archiva en la conciencia colectiva. La imagen es tremenda: los cuatro cuerpos descomponiéndose en un campo, la policía simulando que los busca y los funcionarios políticos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El caso <a href="http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1210195">Pomar</a> es un ejemplo de la inseguridad colectiva expuesta en un sufrimiento individual y familiar profundo e irreversible. El Estado no nos protege: creo que así se archiva en la conciencia colectiva. La imagen es tremenda: los cuatro cuerpos descomponiéndose en un campo, la policía simulando que los busca y los funcionarios políticos simulando eficacia en los medios masivos.</p>
<p>Creo que los periodistas y los medios tenemos una responsabilidad en la construcción de esa falsedad que duró 24 días y quiero reflexionar sobre eso en esta columna.</p>
<p><span id="more-152"></span></p>
<p>Primero, un contexto. Mi hipótesis es que <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Daniel_Scioli">Scioli</a> y su gente temen/temían que el caso Pomar se convirtiera ese tipo de tragedias de gran resonancia que de pronto sintetizan un malestar social hondo y fuerte y producen una crisis política, un <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/República_Cromañón">Cromañón</a>: allí se condensaron nítidos los orígenes de ese malestar: afán criminal de lucro, corrupción, desprecio por la vida.</p>
<p>Había razones para temer. Hay un malestar hondo y fuerte por la inseguridad ensañada en indefensos e inocentes. Las denuncias de corrupción que involucran a funcionarios le agregan a ese malestar una percepción de impunidad que lo multiplica. No es sólo el estilo violento de los Kirchner: la injusticia en el reparto de la riqueza, visible en los conflictos sociales en la calle y los medios, crea un mare magnum donde todo se potencia y oscurece.</p>
<p>A esta tensión social, a esos malestares, les temen los políticos con cargos ejecutivos. Por eso la auscultan con su “minuto a minuto“, las encuestas, y por eso le responden en el escenario social por excelencia, el escenario de los medios.</p>
<p>Pero el gobierno de Buenos Aires respondió como en un escenario teatral. Los policías de <a href="http://www.clarin.com/diario/2009/11/24/um/m-02047951.htm">Stornelli</a> no buscaron: actuaron el rol de policías que rastrillaban. Los funcionarios sólo iban al campo y a la ruta a simular una eficacia ante los medios. Remplazaban la acción con la palabra, decían “miles de policías“ y decían “por tierra y por aire“.</p>
<p>Pero el escenario social implica (sobre todo y todavía) a los grandes medios masivos y a los periodistas. Yo creo que el periodismo tuvo un rol pasivo y deficiente y por eso ayudó a construir aquella ficción política: el concepto “miles de policías“ se plantó en el territorio de los medios, donde a los periodistas se nos reconoce una idoneidad y una función, y por eso una responsabilidad. Supuestamente sabemos separar los hechos de la ficción. No vimos rastrillajes pero comunicamos que se realizaban. Vimos desorientación y la transmitimos sin filtro.</p>
<p>¿Por qué fallamos? Porque no cumplimos con nuestra responsabilidad, primero y principal, y por una inercia negativa propia de nuestro oficio. Los policías y los jueces y fiscales buscan culpables y muchas veces prejuzgan, nosotros buscamos historias y a veces “compramos“ y vendemos <a href="http://www.perfil.com/fotogaleria/?filename=contenidos/2009/12/09/noticia_0010.html&amp;fotoNro=9 01/12/2009 - Se habló de que Pomar era un tipo violento, que habia comprado un arma y hasta que habría abusado de una de sus hijas.">historias falsas.</a></p>
<p>Recuerdo ahora una frase atribuída a un periodista brillante y cínico de los años 50 y 60: “nunca dejes que la realidad te impida un buen título“ (no lo nombro porque no la escuché de él; la transcribo porque describía una verdad). Muchas veces encubrimos nuestra pobreza con una frase bella. Y muchas veces remplazamos el vacío con construcciones basadas en hipótesis basadas en otras hipótesis.</p>
<p>En el caso Pomar los periodistas y los medios terminaron envueltos en una trama que no les pertenecía -las urgencias y miedos de Scioli y la policía- pero no fueron inocentes sino “partícipes necesarios“. Sacaron un beneficio (aparente y efímero) del engaño: construyeron una historia (vacilante, improbable) para satisfacer (chapuceramente) una supuesta demanda de sus públicos y competir con malas artes con otros periodistas y medios.</p>
<p>Por eso se colgaron de las declaraciones de una fiscal que difundía hipótesis en contra de toda prudencia: conflicto familiar, secuestro, robo, desaparición voluntaria, involuntaria, etc. Eso sí, se cubría: “<a href="http://www.clarin.com/diario/2009/12/02/sociedad/s-02053277.htm">No existe indicio que las confirme“</a>. Llegó a decir que no habían hallado arma alguna de Pomar pero que “pudo haber comprado una en el mercado negro“. Quizás no tiene idoneidad, fue víctima de su fama súbita. O de presiones políticas: Diga algo, muestre que estamos preocupados y actuando, métale.</p>
<p>Esta vez algunas de las hipótesis insustanciadas fueron pronunciadas por un <a href="http://www.clarin.com/diario/2009/12/01/um/m-02052597.htm">miembro</a> de la familia de las víctimas: la sospecha de una pelea marital basada en el relato de discusiones; la hipótesis del narcotráfico, apoyada en que Pomar era técnico químico.</p>
<p>La voz de un familiar no convalida una hipótesis ni da legitimidad a su publicación ni da inocencia (“Ah, no lo dije yo; lo dijo la suegra“). La misma familiar, dolida y desorientada, aclaraba que era una suposición. Los periodistas y los medios la convertimos en un daño.</p>
<p>He escuchado lamentos, “me da verguenza ser periodista“, de colegas que no han intervenido en el caso Pomar. Pero no he leído ni escuchado autocríticas con sustancia y sin reservas. No fueron “ciertos medios“ ni “ciertos periodistas“, fueron medios y periodistas concretos los que cayeron en este error, con distintos grados de culpa, la mayoría por acción y algunos por omisión: podríamos haber señalado a tiempo la mala práxis. Esta columna es una autocrítica. También intento reflexionar sobre el error para ayudar a comprenderlo y no repetirlo. Le pedimos autocrítica a <a href="http://www.clarin.com/diario/2009/12/11/elpais/p-02059777.htm">Pepe Albistur</a> y nos irritan sus gambetas&#8230; No somos proclives a reflexionar sobre nuestro trabajo y cuando lo hacemos no somos rigurosos, nos quedamos en la queja, transferimos culpas: “Lo dijo la suegra“, “lo impone la empresa“; maneras de renuncia. El periodismo que viene es una práctica y una teoría y se construye hoy.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://robertoguareschi.com/fracaso-y-culpa-del-periodismo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>7</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La saga de Rupert (cont.)</title>
		<link>http://robertoguareschi.com/la-saga-de-rupert-cont/</link>
		<comments>http://robertoguareschi.com/la-saga-de-rupert-cont/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 29 Nov 2009 16:00:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Medios masivos]]></category>
		<category><![CDATA[pago vs gratis]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://robertoguareschi.com/?p=147</guid>
		<description><![CDATA[Ya tienen fecha los intentos de cobrar los contenidos periodísticos en internet. Murdoch ha hecho saber que empieza a cobrar entre abril y junio y que se lanza con todo: el que no paga no entra al Times y el Sunday Times de Londres, sus diarios insignia. En Estados Unidos, entre cinco quince diarios no [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Ya tienen fecha los intentos de cobrar los contenidos periodísticos en internet. Murdoch ha hecho saber que empieza a cobrar entre abril y junio y que se lanza con todo: el que no paga no entra al Times y el Sunday Times de Londres, sus diarios insignia. En Estados Unidos, entre cinco quince diarios no identificados se lanzan ahora, en diciembre; pero comienzan a cobrar sólo ciertos contenidos, sin ruido.</p>
<p>El <a href="http://www.pressgazette.co.uk/story.asp?sectioncode=1&amp;storycode=44649&amp;c=1">director</a> del Times de Londres, soldado de Murdoch, lanza un grito de guerra: “¡Esto es una revolución! Vamos a reescribir la economía de los diarios. Se trata de nuestra vida“. Si les parece exagerado, escuchen ésto: “Nosotros, como una empresa o como una sociedad no podemos aceptar que les pase a las noticias lo que ya le pasó a la música“. Sí: identificó sus intereses con los de la sociedad (¿inglesa, británica, mundial?). Bueno: nadie espera que un grito de guerra transmita las sutilezas de la vida.</p>
<p><span id="more-147"></span></p>
<p>Los 15 innominados son los adelantados de un grupo de 2500 publicaciones reunidas por <a href="http://whatmatters.mckinseydigital.com/the_debate_zone/will-people-pay-for-content-online?pg=7#comment">Stephen Brill</a>, un consultor que ideó <a href="http://www.poynter.org/column.asp?id=101&amp;aid=173027">16 esquemas de cobro</a> y prefiere no hablar de levantar paredes (metáfora consagrada) en torno de los contenidos. Pero se trata de eso, sólo que sus paredes rodean a contenidos selectos y se ven menos; las de Murdoch tapian todo. Nada de gritos de guerra, estas son patrullas de reconocimiento: van a tantear el terrreno y cuanto menos visibles, mejor.</p>
<p>Brill se propone hacer pagar a los lectores más intensivos de cada publicación, a los que define como un tercio del total. También propone pagos por contenidos preferenciales mientras el resto de los contenidos serían gratis; ha elaborado 16 opciones de cobro. Murdoch va a fondo; posiblemente esté golpeándose el pecho para obtener mejores condiciones de Google para mantener sus publicaciones abiertas al buscador. No sólo habla fiero, también presiona haciendo saber que negocia un acuerdo de exclusividad con el flamante Bing, buscador de Microsoft.</p>
<p><a href="http://www.bing.com/">Bing</a>, una miniatura al lado de Google, espera crecer con un acuerdo que tendría tan alto valor simbólico. Ese mismo valor simbólico es el que persigue Murdoch. La publicidad online no alcanza para hacer rentables a los medios tradicionales por eso tratan de llevar a la red el esquema de la TV por cable: pagar para leer.</p>
<p>Toda la industria de los medios está siguiendo atenta la saga que personifica Rupert Murdoch.</p>
<p>También están aquellos que entienden que Murdoch puede terminar debilitado en su pelea con Google. Su diario económico The Wall Street Journal, rentable en internet, recibe de Google nada menos que <a href="http://blogs.yankeegroup.com/2009/11/25/murdochs-bing-bluster-will-hurt-news-corp-not-google/#more-3137">el 25% de sus visitas</a>. Y los sitios de noticias en conjunto reciben 100.000 clicks por minuto a traves de Google. La pelea es por el valor que esos clicks pueden producir.</p>
<p>Pero Google busca situarse fuera de la discusión por el cobro. “Los sitios noticiosos pueden cobrar por sus contenidos y al mismo tiempo asegurarse de que la gente los descubre a través de nuestro buscador“. No le importa quién paga los contenidos: quiere cobrar la publicidad que esos contenidos generan.</p>
<p>Cualquiera sea el éxito de estas iniciativas, no podrán restituirle a los grandes medios las tasas de ganancias del siglo pasado. Los pagos de usuarios no remplazarán el dinero de la publicidad que abandonó a los contenidos periodísticos. Y aquellos medios tendrán que afrontar la dificultad de producir más calidad con menor costo, y hacerlo con las costos fijos del pasado: porque la mayoría tiene aún rotativas, edificios, grandes planteles y sistemas de distribución. Con el agravante de que están inmersos en la cultura del pasado: contenidos para públicos masivos, verticalidad y jerarquías rígidas hacia adentro y hacia los usuarios. Desde luego que pueden cambiar pero es bien difícil.</p>
<p>Darwinismo digital: los que sobrevivan serán mutantes, miembros fundadores de la nueva cultura o vivirán con el respirador artificial con dineros venidos de otras actividades: el periodismo y el conocimiento son temas cruciales y las elites están listas para aportar subsidios en EE.UU. (Allá hay unos pocos medios y periodistas con prestigio suficiente para que el dinero de los benefactores no derrumbe su credibilidad. Acá hay menos.)</p>
<p>Los periodismos que vienen, sean pagos o aparentemente gratuitos (siempre alguien paga de algún modo), hechos por profesionales diplomados o no,</p>
<p>deberán probar su eficacia como sistemas de procesamiento y producción de conocimiento. Ese es el principal desafío; este es, para mí, el rol central del periodismo, y los medios tradicionales y los alternativos lo han cumplido defectuosamente hasta hoy.</p>
<p>La campaña por cobrar contenidos pone de relieve estos problemas del periodismo:</p>
<p>1) la calidad de los contenidos, hoy gradualmente privados de su benefactor incómodo, la publicidad;</p>
<p>2) la necesidad de desarrollar modos de trabajo aptos para cultivar y aprovechar el conocimiento y ofrecerlo como herramienta para la acción;</p>
<p>3) la necesidad de encontrar modos de sustentación de esa calidad.</p>
<p>Me parece estos son los problemas de largo plazo dentro y fuera del mercado tanto para Murdoch y los medios tradicionales, como para los que practican nuevas formas de periodismo. El cobro puede ser una herramienta para algunos tipos de periodismo. Pero no resolverá, por sí, las cuestiones centrales.</p>
<p align="right">
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://robertoguareschi.com/la-saga-de-rupert-cont/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>5</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El nombre que nos falta</title>
		<link>http://robertoguareschi.com/el-nombre-que-nos-falta/</link>
		<comments>http://robertoguareschi.com/el-nombre-que-nos-falta/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 23 Nov 2009 18:31:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://robertoguareschi.com/?p=145</guid>
		<description><![CDATA[El lenguaje va más despacio que la vida. No hay, ni en castellano ni en inglés, una palabra que sirva para nombrar a ese nuevo sujeto, receptor y productor, mediado y automediado en el fenómeno de la comunicación.
Usuario, no sirve porque ilumina sólo el aspecto del  uso y no de la producción.
Están los viejos lector, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El lenguaje va más despacio que la vida. No hay, ni en castellano ni en inglés, una palabra que sirva para nombrar a ese nuevo sujeto, receptor y productor, mediado y automediado en el fenómeno de la comunicación.</p>
<p><em>Usuario</em>, no sirve porque ilumina sólo el aspecto del  uso y no de la producción.</p>
<p>Están los viejos<em> le</em><em>ctor, televidente, oyente</em>. Ya sabemos.</p>
<p>Dan Gilmor, periodista, autor de We the media, acuñó la frase “<em>the former audience</em>“: sólo alude a la TV, la radio, el cine, pero goza de bastante aceptación quizás porque no hay nada mejor.</p>
<p>Me gustaría lanzar lanzar una búsqueda colectiva del nombre que nos falta. Les pido ayuda a todos los que se interesen en este tipo de problemas.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://robertoguareschi.com/el-nombre-que-nos-falta/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>13</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Pero roban o no roban?</title>
		<link>http://robertoguareschi.com/%c2%bfpero-roban-o-no-roban/</link>
		<comments>http://robertoguareschi.com/%c2%bfpero-roban-o-no-roban/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 15 Nov 2009 07:26:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Guareschi</dc:creator>
				<category><![CDATA[Medios masivos]]></category>
		<category><![CDATA[gratuidad]]></category>
		<category><![CDATA[link econmy]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo]]></category>
		<category><![CDATA[link economy]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://robertoguareschi.com/?p=134</guid>
		<description><![CDATA[[Nuevamente, esta es una versión ampliada de la columna que publiqué en el diario Perfil el 15 de noviembre. Aquí pude relatar más ampliamente la muy instructiva discusión en el Monaco Media Forum.  También aporté más referencias sobre la llamada economía de los links.]
Una educada y rabiosa discusión entre empresarios mostró esta semana en Mónaco [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>[Nuevamente, esta es una versión ampliada de la columna que publiqué en el diario Perfil el 15 de noviembre. Aquí pude relatar más ampliamente la muy instructiva discusión en el Monaco Media Forum.  También aporté más referencias sobre la llamada economía de los links.]</p>
<p>Una educada y rabiosa discusión entre empresarios mostró esta semana <a href="http://www.youtube.com/user/monacomediaforum#p/u/27/ar6pCxwtUBk">en Mónaco</a> los términos de la pelea entre viejos y nuevos medios y periodismos.</p>
<p>De entrada, ventaja para la ortodoxia. Son dos contra uno.</p>
<p>Ortodoxo 1, <a href="http://www.britannica.com/EBchecked/topic/1100116/Mathias-Dopfner">Mathias Dopfner</a>, alemán, 47 años, CEO de la más poderosa empresa de diarios europea, la alemana Axel Springer. Ortodoxo 2, <a href="http://fr.wikipedia.org/wiki/Christine_Ockrent">Christine Ockrent</a>, belga, 65 años, CEO de <a href="http://www.france24.com/en/">France 24</a>, una versión francesa y estatal de <a href="http://edition.cnn.com/">CNN.</a></p>
<p>La alternativa: <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Arianna_Huffington">Arianna Huffington,</a> greco-estadounidense, 59 años, cofundadora y editora jefa de <a href="http://www.huffingtonpost.com/">The Huffington Post</a>, publicación online que compite por influencia en las elites con los diarios tradicionales de Estados Unidos.</p>
<p>Christine, la moderadora, arranca felicitando a Mathias por las ganancias de su empresa, y Mathias se explaya encantado; no menciona un aspecto doloroso de su éxito, los despidos que están acompañando a la crisis de los grandes medios.</p>
<p>El pié que Christine le da a Arianna es, en cambio, una zancadilla:</p>
<p><span id="more-134"></span></p>
<p>-¿Vos dirías que ustedes producen noticias o que &#8211;de una manera muy inteligente y exitosa- agregan noticias producidas por otros?</p>
<p>Cuando Arianna explica que su sitio produce sus propias noticias, y selecciona, jerarquiza y contextualiza noticias de otros, Christine vuelve con su vozarrón a la pregunta retórica:</p>
<p>-¿Así que vos realmente decís que ustedes producen noticias?</p>
<p>Arianna sigue imperturbable y paciente con su explicación. Mathias retoma la palabra, tan contento con la apacible Arianna que sale a defenderla y a aplicarse él mismo una dosis de realismo:</p>
<p>-En gran parte ellos sólo toman materiales de otras fuentes pero, para ser honestos, el periodismo tradicional también hace eso. Muy raramente tenés algo verdaderamente exclusivo; las investigaciones son una excepción.</p>
<p>Noten que este Mathias aún relajado y generoso admite algo que generalmente se calla: una buena parte de lo que publican los grandes medios son materiales que no podrían cobrarse. La originalidad y la alta calidad son raras.</p>
<p>Pero Arianna no se deja aplacar por la buena onda. Toma el pequeño puñal con que Mathias se rasguñó y lo hunde. Dice una verdad aplicable en cualquier país del mundo pero rara vez pronunciada: una causa de la baja calidad es que los periodistas tradicionales “venden su independencia a cambio de acceso“, y cita el pobre desempeño de los grandes medios en la guerra de Irak y en la crisis financiera.</p>
<p>Los periodistas, dice, se dejaron manipular alegremente por Bush y por los CEOs de los bancos. Aceptaron sin ninguna evidencia que Saddam tenía “armas de destrucción masiva“y, luego, acompañaron alegremente a los CEOs de los grandes bancos cuando aseguraban que el sistema financiero era fuerte y sano. De pronto Arianne, siempre sonriente, se manda sin más al tema central:</p>
<p>-A menos que ofrezcan pornografía, y pornografía pesada, o información financiera muy especial, no van a tener éxito levantando paredes en torno de sus contenidos (eso fue para <a href="http://www.realbusiness.co.uk/news/internet-business/5671846/rupert-murdoch-the-era-of-free-online-news-is-over.thtml">Rupert Murdoch</a>, campeón de los cobradores de contenidos). Su modelo es el modelo del pasado. La economía de los links es el futuro.</p>
<p>Arianna se refiere al modelo de negocios de la gratuidad. Un ejemplo lo explica: <a href="http://www.msnbc.msn.com/">msnbc.com</a> da gratis los contenidos de la cadena televisia NBC a cualquier sitio, blog, etc. Pero la única manera de reproducirlos es con un software de la compañía que incluye <a href="http://www.msnbc.msn.com/id/21134540/vp/20381145#33913606">avisos</a>. Los avisos, por supuesto, los cobra msnbc.com. ¿Qué gana el site que los aloja? Obtiene gratis contenidos atractivos y caros de realizar, logra más visitas y así tiene potencialmente más oportunidades de negocios.</p>
<p><a href="http://www.buzzmachine.com/2008/06/18/the-link-economy-v-the-content-economy/">Jeff Jarvis</a>, el profeta de la “<a href="http://www.buzzmachine.com/2008/07/28/the-imperatives-of-the-link-economy/">link economy“</a> explica: “El contenido es una carga en términos de costos; es algo necesario para conseguir los links. Pero por sí mismo el contenido no puede conseguir valor sin una audiencia, esto es, sin links (&#8230;) Los links son la nueva moneda de los medios“.</p>
<p><a href="http://paidcontent.org/article/419-the-fallacy-of-the-link-economy/">Arnon Mishkin</a>, su antagonista, dice tener un estudio que demuestra que la mayoría de los usuarios de agregadores de noticias leen sólo los títulos y jamás visitan el sitio donde se originó el contenido para leer la noticia completa; con lo cual, el agregador gana más que el que pagó el costo de producir el contenido. Arianna diría que en el Huffington Post no ocurre eso.</p>
<p>Mathias se enoja con Arianna. Dice que la gratuidad es un producto de “comunistas“ (¡uau!) que asocian la gratuidad con la democracia. Y despliega su lógica: si todos los contenidos son gratis, nadie va a invertir en contenidos. Si algo te gusta mucho, tenés que pagarlo. Mathias está por perder la paciencia, supone que si no es negocio para los grandes medios tradicionales no lo será para nadie.</p>
<p>Y se arriesga. Sostiene que haber dado acceso gratis a sus contenidos fue el gran error de los diarios y que ninguna “pared“ lo resolverá. Que la gente querrá pagar si se le ofrecen contenidos de calidad y micro pagos sencillos de hacer. Y que su empresa logrará cambiar con seducción y paso a paso los hábitos de la gente. Sólo hace falta, dice, respetar la propiedad intelectual. No como hacen ustedes, que “roban“ contenidos.</p>
<p>¡Para qué! Arianna se enoja. Mathias dice que hablaba “en general“ pero ya es tarde. Llegamos al climax.</p>
<p>Ella jura que respeta los derechos de autor. Que nadie le  ha reclamado por eso. Al contrario, le piden que tome sus contenidos “porque nosotros llevamos un tráfico masivo a sus contenidos“.</p>
<p>¿Roban, como dice Mathias, o no roban? Arianna ha omitido decir que efectivamente, muchos de sus materiales son ajenos. Pero Mathias, y el mismo Murdoch, ocultan que aceptan que sus contenidos sean tomados, por ejemplo,  desde Google y desde el Huff Post porque eso les da valor a sus publicaciones. Hace pocos días Murdoch dijo que ya había bloqueado a Google. Hice la prueba: copié un título de su Wall street Journal, lo busqué en Google y, cual Harry Potter, atravesé limpiamente la pared de Murdoch.</p>
<p>Murdoch amenaza con cobrar en pocos meses más. Mathias espera hacerlo a lo largo de un proceso y dice que los celulares serán su herramienta principal. Dice que la calidad es clave y culpa a los periodistas: “la crisis del periodismo tradicional es una crisis del periodismo. No es problema de los canales de distribución: se debe a que los que piensan (¡sí, dijo eso!), los periodistas, no hacen bien lo suyo“.</p>
<p>¿Y los empresarios de las empresas periodísticas? ¿Estaban en otra película?, digo yo. Pero enseguida el mismo Mathias parece admitir sus culpas: “Estamos suicidándonos por miedo a morir. Eso es lo que está pasando en el campo del periodismo tradicional“. Muchos empresarios de medios creen que regalar sus contenidos es un suicidio. Arianna, es obvio, cree lo opuesto.</p>
<p>Mathias imagina un proceso de diez años y un futuro en que habrá contenidos pagos y también gratuitos. Mira a Arianna y traza una metáfora bien alemana: “Si querés regalar cerveza, hacelo. Pero que sea tu propia cerveza“.</p>
<p>Arianna le toma el pelo, condescendiente:</p>
<p>-En diez años ya habrás sabido que el futuro es gratis.</p>
<p>-Nos vemos en diez años -dice Mathias, levantándose.</p>
<p>La pelea transcurre por ahora en Europa y Estados Unidos pero lo que ocurra tendrá efectos en nuestras tierras. No hace falta esperar diez años para opinar. Hagan sus apuestas.</p>
<p>Ah&#8230; como ya habrán adivinado, no robé nada. Reconstruí la discusión de Arianna y Mathias con este <a href="http://www.youtube.com/user/monacomediaforum#p/u/27/ar6pCxwtUBk">video</a>&#8230;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://robertoguareschi.com/%c2%bfpero-roban-o-no-roban/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>7</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
