Estamos creando otro periodismo: será mucho mejor

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mayo 23, 2010

La devaluación de la letra impresa

Publiqué ésto hoy en Perfil. Aquí le he hecho algunas correcciones.

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Es una idea provocativa que hoy está tomando fuerza: internet nos hace volver a una cultura propia de la oralidad. Antes de la imprenta el conocimiento se transmitía oralmente. Quizás los mejores ejemplos de ese tipo de construcción sean la Ilíada y la Odisea. Homero era un “cantor“: tomaba versos de otros y los mezclaba y reelaboraba. Los “cantores“ eran los depositarios del conocimiento colectivo. No existía el concepto de “autor“.

¿Qué tendrá que ver esto con el periodismo? Les pido un poco de paciencia: tengo la esperanza de recompensarlos

Con la invención de la imprenta comenzó a construirse la presunción de que la verdad estaba en los libros. Eran sólidos, hermosos, ordenados,  “uno podía confiar en la palabra, impresa en lindas, prolijas columnas“ dice Thomas Pettit, profesor de la Universidad de Dinamarca del Sur. , l Los libros ayudaban a ordenar nuestra visión del mundo en categorías. Eran Aún son los más tienen, en gran parte de la población, la mayor creíble credibilidad y, en categorías menores, los libros de bolsillo, los diarios y los rumores (originados en palabras, claro).

La idea provocativa que hoy intento describir -Pettit es su teórico más radical- se llama “El paréntesis Gutemberg“ (aquí, un texto de Pettit sobre el tema, y aquí uno de Trent Batson, otro académico). La era de la palabra impresa estaría terminando. Internet, las redes sociales, están  construyendo una cultura mediática definida por lo efímero, la referencia de amigos, el chisme, y por la información y el conocimiento que fluye y no se contiene en el formato rígido y estable de la imprenta.

Es una “segunda oralidad“ (por eso la cultura de lo impreso sería un “paréntesis“). Algunas de sus operaciones (sampling y remixing) consisten en tomar parte del contenido de una obra (frases textuales, musicales, etc) y reusarla dentro de otra obra, sacándola del contexto original. Es una cultura hecha, como en la época de Homero, de copia y recreación. ¿Copia? Sí: copia. Hoy se llamaría aún “plagio“; para Homero no existía tal cosa. Tampoco para Shakespeare, otro genial “remixador“ (uno de los últimos, cuando se abría el “paréntesis Gutemberg“): la mayoría de sus obras son reelaboraciones de otros textos.

Una acotación: los derechos de autor irán muriendo en muchas zonas de la nueva cultura. Célebres bandas de rock toleran la piratería: esa difusión no autorizada hace a sus giras negocios multimillonarios, mucho más que el disco. Música y letras (palabras), no mediadas.

Retomamos a Pettit: ahora “se quiebran las categorías. La letra impresa no es más garantía de veracidad. Lo oral ya no debilita a la verdad (…) El periodismo deberá distinguirse en un mundo de formas de comunicación superpuestas. La gente no supondrá que si algo está en el diario, es verdad“. En ésto, señor Pettit, usted llega tarde… Mucha gente ya lee los diarios con espíritu incrédulo, acá (más aún por la disputa con los Kirchner) y en el mundo desarrollado. En este aspecto, nosotros ya estamos fuera del “Paréntesis Gutenberg“.

La teoría es muy estimulante. Su radicalidad ayuda a pensar nuestra era desde su mismo nucleo: el conocimiento, los medios, la información. Desde luego, la palabra impresa no desaparecerá pero seguirá devaluándose. Formará parte de nuevos lenguajes: no reinará y/o tendrá que compartir el trono.

La iglesia temía a la imprenta: con la difusión masiva de la cultura perdía el monopolio de la verdad. Esta “segunda oralidad“ acelerará el fin de otro monopolio de la verdad: el de los medios y periodistas tradicionales, golpeados por las nuevas tecnologías y por la cultura que las crea.

Esa cultura se cuece en las redes sociales. Cada vez más gente consume información guiada por recomendaciones de sus amigos en vez de ir directamente a los grandes medios. Sobrevivirán los que sepan construir una nueva credibilidad y un nuevo liderazgo. La palabra impresa y las grandes marcas periodísticas no impresionan a los nativos digitales. Cada vez más la credibilidad y el liderazgo se ganarán en un trabajo conjunto y en red con los usuarios y no desde un podio en un aula magna frente a una audiencia muda y decreciente.

Categorías: Creación colectiva · Mediación · Medios masivos · nuevos medios · periodismo · Redes sociales

22 Comentarios

22 respuestas hasta ahora

  • 1 Norma Dragoevich // may 23, 2010 a las 10:06

    Hola Roberto:

    Muy interesante tu análisis. Yo creo que la palabra impresa (ya sea papel o formato digital) no desaparecerá nunca, solo cambiará su función. Internet y los medios/redes sociales nos devuelven al debate, a la frase espontánea, a la oralidad como bien dices en tu artículo. El libro o el periódico quedan para la lectura analítica, para la lectura reposada o profunda de los temas. Un verso o una frase pueden leerse al paso, pero un poema completo, una novela, un artículo de opinión de un periódico no. Ambas culturas (oralidad, análisis) son necesarias y tendrán que coexistir en el tiempo, colaborando entre sí para enriquecerse mutuamente. Al menos es como yo lo veo.

    Un saludo desde Madrid, Norma

  • 2 Eduardo Arriagada // may 23, 2010 a las 11:48

    Roberto:
    Te complemento esta idea con otro pensador que es muy iluminador en la forma que presenta este fenómeno.
    Alex Wright del NYT, en sus presentaciones sobre la forma de trabajar lo digital en su diario, analiza las características que debe tener un medio pensado para un mundo más oral que el de la literalidad. Paralelos como pasar de lo objetivo a lo participativo, de lo analítico a lo agregativo.
    Al hacerlo Wright cita el trabajo del jesuíta Walter J. Ong habla de “Una oralidad más deliberada y consiente de si misma, basada permanentemente en el uso de lo escrito y lo impreso”.
    Si lo que viene es una conversación es relevante entenderla como una que complementa lo escrito, lo publicado al referirse a ello.

  • 3 Claudio Agurto // may 23, 2010 a las 12:31

    Muy provocativa, voy a las referncias para conocer más sobre
    “el paréntesis” y explorar otras consecuencias/cambios: en la opinión pública,la política,etc.

  • 4 Roberto Guareschi // may 23, 2010 a las 12:39

    Estoy de acuerdo, coexistiran. Pienso que la letra impresa ya está perdiendo su autoridad absoluta y su preponderancia.

  • 5 Javier // may 23, 2010 a las 14:42

    Buenísimo, Roberto. Comparto absolutamente y, modestamente, es una discusión que vengo llevando adelante con colegas del periodismo local desde hace tiempo.
    Le agradezco su sinceridad y valentía por la publicación de este tipo de artículos.
    Un abrazo.
    Javier

  • 6 Roberto Guareschi // may 23, 2010 a las 17:14

    Gracias, ojalá te sea útil en esa discusión.

  • 7 Claudio // may 23, 2010 a las 20:55

    Roberto, lo que me pregunto es como será la validación de la información en esta segunda oralidad. Durante el parentesis, la formalidad de la letra escrita le daba validez al menos a los hechos (aunque no a los juicios). Digamos que si se mentía al menos se perdía confianza como generador de información y eso permitía distinguir a los que estaban validados por la confianza que les teníamos, de los que no (es la famosa frase, si está en el diario tiene que ser verdad). Como se valida la veracidad de la información en esta segunda oralidad o por ejemplo en el periodismo ciudadano?. Saludos y gracias. Claudio.

  • 8 Post-Gutenberg es Pre-Gutenberg. Quinientos años de textualidad son suficientes — Filosofitis // may 23, 2010 a las 23:58

    [...] (para una primera aproximaciòn de esta relectura en el ambito periodìstico ver la nota La devaluaciòn de la letra impresa de Roberto Guareschi), justamente alli donde cada día son mas indistinguibles el autor del [...]

  • 9 Sebastián Lehuedé // may 24, 2010 a las 1:23

    En la revista Wired apareció una mini columna que dice que con el iPad se acababa la cultura humanista centrada en los libros. Es un poco rebuscada (hasta ahora se había mantenido con el on/off) pero la conclusión tiene que ver con este artículo:

    “The long story of humanism — by which I mean the emergence of individual consciousness as a byproduct of our language and literature — comes to an end when we return, futuristically, to doing everything by hand.
    We no longer hear the voices of the past, because we have our fingers in our ears.”
    Está aquí: http://www.wired.com/magazine/2010/03/ff_tablet_essays/4

  • 10 joseph // may 24, 2010 a las 1:44

    Roberto, hola.

    Tres cosas bien cortitas:

    Su blog siempre actualiza en temas que me importan mucho, gracias.

    Quiero sacarme una duda: ¿se equivocó al escribir “aquí le hecho algunas correcciones”?
    ¿”aquí le he hecho” o “aquí le echo”?

    Me gustan los libros, me dan paz, los necesito mucho más de lo que ellos me necesitan a mí. Mi mente descansa en la lectura, me hace bien. Por eso este debate me da cierto temor, no sé a qué, porque no creo que los libros se terminen, pero ¿qué sería de mí sin los libros? no lo sé.
    Y ni por caso soy un gran lector, pero siempre tengo un libro bajo el brazo, más no sea para sacarlo a pasear.
    Hoy me puse a leer cuentos de Isaac Asimov. ¡qué finales de porquería! ¿por qué hacía eso? como si los finales no importaran. Y así y todo sus cuentos son fantásticos.
    Y ahora voy a leer a cortazar, y a prevert, ya ve que no soy un gran lector, leo sólo cosas muy conocidas, pero… sin los libros… ¿qué me queda?

  • 11 Roberto Guareschi // may 24, 2010 a las 7:55

    A mí también me encantan los libros, su materialidad. Gracias por la corrección? sí, es le “he echo“.

  • 12 Interlink Headline News 5593 del Lunes 24 de Mayo de 2010 | InterLink Headline News 2.0 // may 24, 2010 a las 8:24

    [...] (para una primera aproximaciòn de esta relectura en el ambito periodìstico ver la nota La devaluaciòn de la letra impresa de Roberto Guareschi), justamente alli donde cada día son mas indistinguibles el autor del [...]

  • 13 Claudio Agurto // may 24, 2010 a las 15:09

    Provocador artículo. Gracias.
    Para profundizar en la reflexión sobre nuevas definiciones: opinión pública y nuevos medios o las consecuencias en la acción política. Segunda oralidad ya se hablaba con la irrupción del lenguaje audiovisual; esta sería una tercera o segunda 2.0.
    Saludos. ¿podemos publicarlo en el blog de nuestro sitio: http://www.puntnorte.cl?

  • 14 Roberto Guareschi // may 24, 2010 a las 15:24

    Gracias, Eduardo. Voy a buscar a Alex Wright del NYT. Es una idea muy interesante. Te ayuda a ordenar el analisis. Un abrazo.

  • 15 Roberto Guareschi // may 24, 2010 a las 15:25

    Si, publíquenlo; agradecido por eso. Sería buenísimo que lo tomaran e hicieran lo que quisieran. Estamos fuera del Paréntesis Gutemberg, no?

  • 16 Omar // may 24, 2010 a las 23:48

    Con un: “Que hubo de haber habido” me saludaba un Abogado honesto (el único que conocí, aunque presumo que debió haber habido otros).

    Sin pretender posar de monosabio, permítanme aportar a la confusión, sin entrarle a la nota que está maravillosa y sus comentarios son un perfecto complemento.

    ROBERTO, DIJISTE:
    “Aquí le he hecho algunas correcciones”

    TE CORRIGIERON:
    ¿se equivocó al escribir “aquí le hecho algunas correcciones”?
    ¿”aquí le he hecho” o “aquí le echo”?

    TE CORREGISTE:
    Gracias por la corrección? sí, es le “he echo“.

    Y YO CREO QUE:
    “Hecho” de HACER y “echo” de ECHAR son dos cosas claramente distintas.

    Vos HICISTE correcciones, no ECHASTE correcciones.

    Es la misma discusión de “hojeo” y “ojeo” la revista en el kiosco.

    “Prohibido OJEAR las revistas”, es un clásico cartel que he visto mil veces. Y no está mal dicho.

    No podés ni mirar de re-OJO, porque el tipo te cobra la mirada.

    Podemos discutir el tiempo del verbo HACER, pero no estaba mal, en su redacción original.

    La petulancia dejémosla al costado, entre personas medianamente léidas (sí, acentuada al estilo de los criollos).

    Por ezo no Harrojaré con un dicsionario Ha loz ablantez.

    Zaludozz

    Por la hora (23:49 h.), ¡¡Feliz día de nosotros mismos!! Me voy a ver Valle de la Luna

  • 17 Eugenia // may 26, 2010 a las 17:31

    Hola Roberto! Soy Eugenia, productora de radio UBA, FM 90.5 Queremos contactarte para hacer una nota. Te agradezco si nos pasás un e mail de contacto.

    Gracias.
    Saludos.

  • 18 Roberto Guareschi // may 26, 2010 a las 18:07

    Hola Eugenia, escribime a robertoguareschi@gmail.com. Gracias

  • 19 @jorgeamado // may 27, 2010 a las 13:16

    Que lastima che!

    Que en lugar de profundizar el dialogo sobre esta iluminada verdad de que la letra impresa esta perdiendo valor, nos encimamos detras de un apunte y no del articulo.

    Yo quiero meter la cuchara y comentar que el sampling bloguero me tiene harto! Creo en la blogosfera y por eso tengo un blog.

    Pero he visto como se reproduce la gente que re-postea blogs de otros lugares solo para adquirir trafico y visitas. Me sobran ejemplos para citar pero prefiero ampararme bajo la quinta enmienda.

    Lo que puntualmente critico es este aspecto puntual de sampling, ya que solo produce basura digital, no agrega nada, ni quita nada. No hay ninguna producción del autor solo hay un copy-paste y para colmo, en muchos casos ni siquiera se linkea a la nota original.

    Roberto gracias por hacer docencia y compartirla con generosidad!

    Abrazo.

    Jorge

  • 20 Roberto Guareschi // may 27, 2010 a las 16:05

    Jorge, gracias. Es cierto que hay mucha basura. Tambien hay algunas cosas buenas. Siempre fue así. Sólo que hoy se nota más por una cuestión de número: todo el mundo puede publicar.

  • 21 jose luis // may 28, 2010 a las 16:42

    llegue aqui por la nota de Alejandro (piscitelli)… me pregunto: ¿hasta qué punto la oralidad puede reemplazar el texto?… porque en definitiva lo que hace usted, lo que hace Alejandro, lo que hago yo, y todos los que ESCRIBEN es juestamente eso escribir un pagina, una nota, un comentario que como los libros y los ppapiros de las grandes bibliotecas permaneceran para que cualquiera los pueda leer. Es imposible que todas estas personas (incluido) podamos estar las horas que estamos dialogando/escribiendo cada uno desde su lugar y a mas o menos distancia y escuchandoNOS… ese es el secreto me parece… la cultura de ESCUCHAR AL OTRO… digo me pasa que cuendo practico la cultura de la oralidad con otro/s, en la mesa del almuerzo o cena, en la sala de profesores o en la esquina o el bar; por muchos motivos nos escuchamos muy poco… en cambio cuando leo lo que OTROS escriben en la intimidad de mi habitacion en la soledad con mi pantalla/libro, puedo reflexionar, criticar, compartir e identificarme y tomarme el tiempo y convertir mi oralidad en un texto como este y compartirlo con los OTROS/USTED… sÍ es cierto que en otros momentos de tal paréntisis, era/fue imposible que mipalabra escrita pudiera llegar a los oidos/ojos de ese OTROS/USTED… un saludo, me gustó su nota y el blog en general

  • 22 Roberto Guareschi // may 28, 2010 a las 21:37

    José Luis, yo no creo que la oralidad vaya a remplazar al texto. Posiblemente el texto tendrá menos peso en una cultura con rasgos similares a los de la oralidad, como es la que viene.

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