TEDxBuenosAires – Postperiodismo
Este es el texto que preparé para TEDxBuenosAires, que se realizó el 8 de marzo. Aquí salvo un error y una omisión involuntarios.
El otro día estaba en mi casa frente a la computadora preparando esta charla. De pronto toda mi casa empezó a moverse: es un bloque de cemento de 30 pisos a tres cuadras de acá. Empecé a marearme. Necesité hablar con alguien. Conté en twitter y en Facebook lo que me pasaba y pregunté ¿Chile tiembla otra vez? Enseguida recibí varios tweets y también mensajes por Facebook. Sí, era Chile, el segundo terremoto, el del 11 de marzo. Mis amigos me daban localización e intensidad del terremoto, y fuentes: diarios argentinos y chilenos, y una fuente oficial. La USGS. Y una amiga me preguntaba desde Miami: “¿Qué estás fumando, Roberto“?
Nada; no estaba delirando. Con mis amigos habíamos armado nuestro muy modesto y fugaz medio de información con noticias de un testigo, de otros medios y de un organismo oficial. Era también un medio eficaz. Habíamos construído una noticia útil: a mí me había quitado el miedo y pude seguir preparando esta charla.
El ejemplo del terremoto me sirve para mostrar rudimentariamente el encuentro del periodismo y las redes sociales. El periodismo siempre construyó redes sociales. Pero son redes pobres. En los medios impresos y en la TV la gente sólo puede opinar haciendo zapping o cambiando de página o de publicación. No puede ampliar o cambiar la historia que le están contando. Y no puede hablar con los lectores. O sea: los usuarios pueden hacer muy poco con el medio y nada entre ellos.
En las publicaciones online de los medios tradicionales la situación no es muy distinta: “comente lo que yo escribo en el espacio que yo le fijo“. Debe ser por eso esos comentarios son tan pobres. Y si hay otras posibilidades de interacción, el usuario es siempre un invitado: está en la habitación de huéspedes.
Este periodismo top down -yo hablo, ustedes escuchan y callan y hacen muy poco- es el que está muriendo. No digo que mañana se mueren los medios tradicionales ni que eso sea bueno ahora. Pero sí que esta forma de hacer periodismo se está terminando.
Aún así, todos los medios tradicionales, medios top-down, son todavía nuestra principal referencia periodística. Pero les va mal.
Tienen un problema. Y mientras no se construyan otros medios, lo tenemos todos.
Tomemos un sector de los medios tadicionales: los diarios. Los principales diarios argentinos han perdido un poco más del 40% de lo que vendían en sus momentos de esplendor (y ellos son a los cuales mejor les va:
La Nación, promedio 2009: 152.489
Techo histórico: promedio 1974: 262.085
Clarín, promedio 2009: 349.650
Techo histórico: promedio 1974 1995: 661.515
Los medios tradicionales compiten en internet con los contenidos gratuitos (a veces contenidos de ellos mismos), y con Google por los avisos. Ganan menos plata.
Y pierden credibilidad e influencia en la sociedad, un fenénomo que abarca a muchas instituciones tradicionales: los partidos políticos, la escuela, la justicia. En la Argentina eso está quizás agudizado por la pelea del gobierno y algunos medios y por las peleas entre periodistas.
Pero hay algo más, hay una cultura que cambia: Grimau, un actor muy popular y muy respetado no fue a los diarios y a la TV sino a Facebook a pedir ayuda para encontrar a su hijo.
Es una tormenta perfecta que perjudica a los medios tradicionales.
LA VIEJA PLAZA PUBLICA
Para buscar soluciones que nos beneficien a todos me interesa analizar sobre todo una de las carencias del periodismo tradicional. Porque creo esa carencia abre caminos para los nuevos medios periodísticos. El principal interlocutor de los medios tradicionales no es la gente sino los factores de poder.
Se nota bien en los contenidos que predominan.
Un extranjero llega a Buenos Aires y lee nuestros diarios: enseguida queda convencido de que la política es EL tema más importante de nuestras vidas, el que vende más diarios y sube el rating. Tanto, que nos interesan muchísimo los reglamentos de las comisiones parlamentarias, las triquiñuelas del quorum, las tácticas cambiantes y contradictorias de los aspirantes a presidente, gobernador, intendente.
Desde luego que este recorte de la realidad beneficia a las empresas periodísticas porque sus intereses son directamente afectados por el poder.
También ocurre, yo creo, que muchos periodistas tenemos un campo de visión bastante reducido: confundimos al público con la gente que conocemos: nuestros amigos y parientes nuestros colegas y las fuentes. Una prueba es que pocas veces explicamos qué efecto concretos tienen las decisiones políticas en nuestra vida.
Antes estas limitaciones no se veían. Para el público los grandes medios eran la única plaza pública. Y en esa plaza pública hablaban más los que tenían más poder.
Esas anteojeras de medios y periodistas y esas limitaciones de la plaza pública no son sólo un problema argentino. Muchos diarios de Estados Unidos aceptaron sin evidencias que Saddam tenía armas de destrucción masiva, el motivo que adujo Bush para ir a la guerra. Muchos diarios argentinos -yo estaba allí- no supimos ver la magnitud de la crisis de 2001.
Yo estuve en la vieja plaza pública… en otra vida, hace unos cuantos años. Me veía como un periodista que interpretaba a la sociedad lo mejor que podía. Les confieso que tardé en tomar conciencia cabal de las limitaciones de mi trabajo. Y cuando lo hice, esa fue una de las razones por las que me fui. Quería buscar una solución. Quería construir otro periodismo con participación de la gente.
LAS NUEVAS PLAZAS PUBLICAS
Ahora las plazas públicas se multiplican: las va armando la gente. Los usuarios dejan de ser fieles a una marca: eligen las noticias por recomendaciones de sus amigos en vez de ir a buscarlas en los medios que las producen. Facebook se convierte en un agregador de noticias. La gente reportea, redacta, graba, opina . Y se reúne en comunidades con las personas que quiere, para hablar de las cosas que más le interesan.
Todo eso le da una conciencia creciente de su poder. Y cuando alguien sabe que tiene poder lo más probable es que lo use.
Allí puede estar una de las soluciones que estamos buscando.
La gente hace periodismo ciudadano espontáneamente y ocasionalmente como cuando cayó el avión en el Río Hudson, el atentado en el subte de Londres (aquí y aquí el que se produjo el mismo día en un omnibus), el estallido de violencia en Baradero,
También se propone hacerlo de manera consistente. Algunos pocos ejemplos:
LE POST lleva casi 3 años. Dice que publica unos 400 artículos por dia de amateurs y de profesionales. Son unos diez profesionales que trabajan con una comunidad de unos mil amateurs muy activos. Anuncian que tienen 2.5 millones de visitantes únicos por día.
BOTTUP Este sitio español lleva 3 años. Lo administran 4 periodistas profesionales que dice tener una comunidad de más de mil periodistas amateurs. Sólo publica contenidos de amateurs editados por profesionales.
LA VOZ En la Argentina, La Voz del interior, un diario tradicional, recién ha iniciado un experimento en periodismo ciudadano en su sitio online. Editores de La Voz dicen que están dispuestos a llevar a la portada contenidos de los amateurs que cumplan con los estándares del diario.
Conozco las críticas sobre la calidad del periodismo ciudadano. Algunas las comparto. Pero valoro cuánto se ha avanzado en un tiempo de incertidumbres y rupturas, y soy optimista.
Valoro el periodismo ciudadano pero no me imagino un periodismo ciudadano sin periodistas la participación de profesionales.
Qué quiere decir: el periodismo que yo me imagino es un periodismo donde trabajemos juntos, en una comunidad, periodistas ciudadanos, profesionales y expertos en distintas disciplinas. Un periodismo que ayude a conocer y debatir los problemas que más nos afectan, y nos acompañe para resolverlos. Un periodismo donde los profesionales cumplamos las funciones que hoy cumplimos y también seamos coordinadores, entrenadores, moderadores de vastas comunidades de periodistas amateurs. Los profesionales tendremos que educarnos: algunas de las funciones que mencioné son las típicas de un editor en una redacción tradicional. Pero muchas veces no se cumplen o se cumplen mal. También tendremos que educarnos en humildad: muchos periodistas creen todavía que están en el centro del proceso de la construcción de la noticia.
UN MEDIO EN ACCION
Imaginen esta manera de hacer periodismo con la gente. No es un ejemplo real.
Nuestra publicación es un medio online hiperlocal: cubre las noticias de un barrio del Gran Buenos Aires. Varios vecinos nos dicen que el agua de sus casas está contaminada. Ayudados por expertos encontramos evidencias de que una fábrica de químicos contamina mucho más que el agua de esa casa, contamina manzanas enteras: el agua, la tierra y el aire. Hay gente enferma: problemas en la piel, problemas gástricos.
Periodistas ciudadanos y profesionales elaboramos textos, videos, audios con testimonios de víctimas y de los presuntos causantes del daño, de expertos e instituciones especializadas. Procesamos los materiales. Los sometemos a una prueba de rigor, los constrastamos, los verificamos, los publicamos.
Segunda etapa. Los vecinos, los expertos y los periodistas proponemos qué hacer. Dialogar con la fábrica de productos químicos, reclamos judiciales, reclamos a autoridades, movilizaciones de protesta, etc. Pedido de ayuda a asociaciones civiles y a organismos internacionales. Debatimos Y resolvemos.
Me olvidé de decir esta siguiente oración en la exposición original: La tecnología transparenta el proceso: cualquiera puede conocer las discusiones y cada etapa de la edición de los materiales porque quedan registradas. La transparencia nos da credibilidad.
O sea que al revés de los usuarios de los medios tradicionales, estos pueden hacer mucho con el medio y mucho entre ellos mismos. Pueden tratar de cambiar el mundo en que viven.
Pueden informarse, debatir, encontrar consensos y llevar a cabo acciones en el mundo real si creen que es necesario.
Y pueden tener una muy rica experiencia social.
Estos pueden ser los beneficios de este periodismo que da un paso más y se involucra activamente.
Un medio así puede ser un embrión de un periodismo más activo y participativo, puede ser un modelo si pueba su eficacia. Estoy seguro que esto depende de la voluntad y de la generosidad de los periodistas jóvenes y de la gente en cada caso. Pero todavía más dependerá de nosotros como sociedad: el periodismo es apenas es una herramienta, no sirve para todo: puede curar y puede dañar y también puede ser insignificante.
UN PERIODISMO PARA VIVIR MEJOR
Hay un proceso que no tiene marcha atrás. Ahora que la gente es más activa en internet, pienso que lo será también en el mundo real a través de las redes sociales y los medios periodísticos que les sirvan para eso.
No es una novedad que los medios promuevan acciones concretas en el mundo real. Suelen generar poderosas corrientes de solidaridad que salvan muchas vidas. También han promovido guerras y golpes. Son ejemplos extremos. Me interesa mostrar que no son neutrales ni pasivos.
Habrá muchos y distintos periodismos. A mí el que más me interesa es el periodismo hecho con la gente. Sueño con un periodismo que sea una herramienta mejor para para vivir mejor. Y estoy seguro de que muchos de ustedes -usuarios, periodistas amateurs y profesionales- ya la están construyendo.
Categorías: Creación colectiva · Medios masivos · Redes sociales · Transparencia · hiperlocal · nuevos medios · periodismo · periodismo ciudadano




9 respuestas hasta ahora
1 Dos mundos nuestros « …sobre gustos acá hay algo escrito // Abr 11, 2010 a las 10:21
[...] desde la virtualidad de internet, puede acompañar a los usuarios a la acción en el mundo real (aquí versión completa). Lo expliqué con un ejemplo imaginario, más o menos [...]
2 Adrian Pedernera // Abr 16, 2010 a las 10:59
Hola Roberto: te felicito nuevamente por tu exposición en el TEDxBA y realmente la solución y ejemplo que propones para el nuevo periodismo está muy en sintonía con nuestro proyecto de periodismo ciudadano local que pronto estaremos pre-lanzando. Entiendo que será un largo camino con muchas piedras por saltar pero es un gran desafió que tenemos por delante y nos llena de motivación tu presentación a pesar de los escasos recursos económicos que contamos.Quiero resaltar un aspecto de tu relato que me parece muy importante y es que los medios tienen que reforzar el aspecto social para involucrarse más en los problemas y preocupaciones de la comunidad y no solo servir de comunicador, sino de generar las conversaciones y acciones correspondientes para solucionarlos y que sirva de herramienta para una vida mejor.
Muchas gracias!
3 Roberto Guareschi // Abr 16, 2010 a las 11:36
Mucha suerte. Estarán abriendo camino; tal vez sea la primera experiencia de ese tipo. Avísenme cuando lancen el proyecto. Muchas gracias.
4 Piscitelli para periodistas | // Abr 16, 2010 a las 21:22
[...] y amateurs, mientras el periodismo tradicional languidece y muere. En su disertación Fin y reinvención del periodismo, el ex jefe de Redacción de Clarín consideró que lo que está en crisis, además del soporte [...]
5 Franco Piccato » Piscitelli para periodistas // Abr 23, 2010 a las 15:17
[...] y amateurs, mientras el periodismo tradicional languidece y muere. En su disertación Fin y reinvención del periodismo, el ex jefe de Redacción de Clarín consideró que lo que está en crisis, además del soporte [...]
6 Periodismo y acción // Abr 26, 2010 a las 19:12
[...] un ejemplo de periodismo que tiene puntos de contacto con el que yo propuse en mi presentación en TEDxBuenosAires. El ejemplo está tomado del informe “Accountability Through Algorithm: [...]
7 Confundiendo a los ET con el Clarín en la mano « Blog Archive « mapa.de.caracteres // May 18, 2010 a las 12:55
[...] en tanto tienen sus propios intereses y resultan afectadas por las decisiones del poder.” http://robertoguareschi.com/tedxbuenosaires-postperiodismo/#more-210 [...]
8 Periodismo participativo – Clase 8 (28/05) « Periodismo I – UBP // Jun 30, 2010 a las 21:51
[...] esperanza. El periodista argentino Roberto Guareschi expuso en el TEDxBuenosAires su idea de periodismo participativo, aquel “donde trabajemos juntos, [...]
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[...] Ortizy Jorge Tobar) Nosotros, el medio. Cómo las audiencias están moldeando el futuro …. TEDxBuenosAires – Postperiodismo, Roberto [...]
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